01 octubre 2018

Infinituit War - Semana 1

Hace algunas semanas se nos ocurrió hacer un experimento: jugar una partida de rol por Twitter: https://twitter.com/infinituit. Lanzamos un llamamiento, creamos las fichas y, finalmente, este ha sido el resultado de la primera semana. Hay 8 PJs: cuatro en abierto (@mitxi21 es Dmytro, @inunoyokai es Chang Tzu, @raul_ajenjo es Korso "El Oscuro" Kalebra y @toronjavoladora es el misterioso y veterano Agente T.), y otros cuatro que, por ahora, operan en secreto.

Esto es lo que ha dado de sí la primera semana de la INFINITUIT WAR...
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   Los ojos de El Oscuro penetran las tinieblas que le envuelven como nuestros ojos captan la luz. Ahora mismo no sabe cómo ha llegado hasta aquí, a esta cámara de tesoros infinita donde se alinea hilera tras hilera de riquezas. Pero algo sí sabe: las sombras están intranquilas.
   “Vale, ahí vamos otra vez”, piensa para sí, inquieto. “A ver a qué me enfrento”.
   El Oscuro se mueve sigilosamente, tratando de averiguar si hay alguien más aquí, y asegurándose de no tocar nada.
   Al atravesar el amplio arco que separa una estancia de otra, se topa con una extraña escena: cuatro individuos sin rasgos, cuatro formas humanoides lisas, se mueven a cámara superlenta tratando de atrapar a una especie de hada diminuta de cabellos negros, suspendida en el aire. Por un amplio ventanal puede verse la tenue luz de una noche estrellada. Nadie parece percatarse de su presencia.
   “¡Vaya!, se asombra. “Esto me supera mucho. ¿Qué está pasando aquí? En un robo está claro quién es la victima y quien el agresor, pero esto es... Mejor no me arriesgo, y los inmovilizo”.
   Incapaces de desobedecer a la voluntad de El Oscuro, las ténues sombras de los cinco personajes emergen del suelo y se enroscan a su aldededor.
   El hada tarda unos instantes en notarse inmovilizada. Y, mirando lentamente en dirección a El Oscuro, una expresión de alarma se pinta en su rostro. No, no al Oscuro. Detrás suyo. Justo entonces, el amuleto de El Oscuro se calienta dolorosamente sobre su pecho
   "Esto se está poniendo muy mal", piensa éste, y mientras se gira para enfrentarse a la nueva amenaza, su propio cuerpo se transforma se convierte en una sombra viviente... solo para descubrir un pozo de negrura a sus espaldas que ni siquiera su vista puede perforar.
   De dentro emerge una mano fina, blanca como la nieve, seguida de un cuerpo de mujer envuelto en una túnica de seda fina. Su rostro es hermoso pero duro, sus labios finos y negros se curvan en una sonrisa cruel. Lleva la cabeza rapada, coronada por un feo tocado en forma de cuervo, con las alas extendidas.
   - Ya te tengo -dice con una voz que podría partir icebergs. ¿Se refiere a él o... al hada?
   Incluso con los escasos conocimientos arcanos que posee,  El Oscuro entiende que la mujer es un poderoso ser mágico, y cada fibra le dice que el tocado del cuervo es un símbolo ancestral de una profunda malignidad. Últimamente hay cosas que sabe y... cosas que, sencillamente, siente.
   “No tengo ni idea de qué va esto, pero es hora de jugársela”, pienso mientras libera al hada de su sombra. Rerocede hasta ella, sin perder de vista a la mujer del sombrero de cuervo.
   - Si alguien me quiere explicar que está pasando aquí, este es el momento.
   La terrible mujer del tocado de cuervo avanza a velocidad normal, no congelada, hacia El Oscuro, y lo atraviesa como si fuera humo (¿o es ella la  que está hecha de tinieblas). El pavor se pinta lentamente en el rostro del hada mientras la mujer extiende la mano hacia ella.
   El Oscuro oye como algo se rompe. Ve como, fuera, las estrellas se apagan una a una.
   El amuleto arde, arde...
   Y la oscuridad total estalla en un billón de cuervos.

SAN PETERSBURGO
28 DE SEPTIEMBRE DE 2018
12:41
   Korso despierta, pugnando por coger aire, en la cama de su hotel. Está sudando a mares...
   Unos cuantos pisos más abajo, a nivel de calle, en la puerta trasera del Ambassador, Chang despierta en el mismo momento, con una resaca de campeonato. No recuerda qué ha soñado, pero sí que el vodka que se metió ayer entre pecho y espalda no estaba nada mal...
   Y a la vez, en el bar del Ambassador, Dmytro y el Agente T. hacen tiempo mientras esperan a un viejo contacto de este último, Vizenkov, que al parecer quiere venderle cierta información...

   Korso (alias El Oscuro) se levanta y se planta frente al espejo. Contempla su reflejo y su mirada enfoca el amuleto que lleva al cuello.
   - ¡Callate! ¡Ya sé que la he cagado! Debiste elegir a otro...
   Se da una ducha y decide bajar al bar del hotel. Vaya suerte tiene con las últimas vacaciones...

   Chang entra en el hotel y se dirige a un empleado que niega con la cabeza, incómodo, cuando le pregunta en qué habitación se alojaba ella. No parece reconocer a la joven china. De camino al bar (el mejor sitio para resolver las dudas), ruedan por su cabeza imágenes confusas. Una regata. Sabor a rábanos. Y una pregunta sincera: ¿llegó a inscribirse en el hotel? ¿Era buena idea dar sus datos reales?
   El bar es de la vieja escuela, todo madera y mármol. En la barra, se pide un Flagman bien frío.

   Cuando Korso llega al bar (tarde para el desayuno, ¡cómo no!) divisa en un extremo de la barra a Dmytro y al Agente T., y en el contrario, separados por una docena de asientos, a una desastrada Chang, que habla animadamente con el barman.
   - Señorita Chan... ya sabe que no me dejan llamarla Connie... ¿parece que encontró el local que le indiqué anoche? El mejor vodka de rábano rústico que encontrará en la vieja ciudad de Piotr... -así que Connie Chan es el nombre con el que se ha inscrito. Chang espera que coincida con el de su pasaporte falso. La policía nunca se para a escuchar que ella no ha hecho todas esas cosas que le achacan a su ex-señora. Alguna quizás, pero ¿quién no ha hecho tonterías alguna vez?
   Korso se sienta en la barra junto a Chang. El cliente que está sentado junto a Dmytro deja su International Herald Tribune a un lado y pasea la mirada por las botellas:
   - Te retiraste a tiempo -dice-, si uno puede retirarse nunca de esto.

[FLASHBACK]
   3 meses antes. Asalto al Banco Central de España (otra vez). La policía fuera. Dentro, 4 ladrones con pasamontañas y escopetas, y 12 rehenes. Uno de ellos, a punto de desvanecerse en su sombra. En el tejado, una china, un ucraniano y el Agente T.
   - Bonitas vistas -dice Dmytro-, pero me parece que no hemos venido a disfrutar del buen día que hace. Voy a intentar tener visual para mandar un mensaje. Veamos cómo se toman la sugestión...
   Despliega un dron que entra por una ventana abierta y avanza por los pasillos del edificio del banco. Misteriosamente, todas las puertas se abren a su paso, como si una mano invisible las empujara...
[FIN DEL FLASHBACK]

   Dmytro se concentra en los que le rodean: hay muchas mentes en el hotel, pero solo necesita tocar a las más conocidas...
    "¿Nos vas a decir ya cual es esa valiosa información, o tenemos que esperar a que Chang esté como una cuba y nos quiera llevar a un karaoke?". El Agente T., Chang, Korso y Vizenkov escuchan tan claramente sus pensamientos como si estuvieran hablando cara a cara.
   "Ese es mi chico", dice telepáticamente Vizenkov en la mente de los cuatro. "Pero no olvides el tema del precio. Tengo una información muy interesante sobre alguien que está hoy en San Petersburgo. No es un tipo gordo, pero sí un clase 2. Puede interesar a varias agencias o a la División 1..."
   "Depende de lo interesante que sea, claro", transmite Dmytro. "¿Tienes algo en mente?".
   "Claro. A mi colección le faltan 10 Benjamins", responde Vizenkov: quiere mil dólares. Y asegura: "El nombre vale la pena..."
   "¿Y ese nombre puede resultar interesante para nuestros bolsillos, o sólo para matar el aburrimiento?", interviene Chang mentalmente, mientras mira al móvil, con aparente indiferencia, lo que en realidad son datos bancarios. ¿Sacó ayer realmente 65.000 rublos?
   "Para matar el aburrimiento ya tenemos esto", repone Dmytro mientras levanta el vaso. "Además, a lo mejor hay otra forma en la que podemos pagarte, ¿no? ¿Qué te parecería que te debiésemos una?".
   El camarero le sirve a Korso un vaso de vodka y le acerca a él y a Chang un platito con pepinillos.
   - Zakuski -dice escuetamente.
   "Dmytreshka, ¡no me seas así, que me tengo que ganar la vida! Mi hija necesita una ortodoncia y mi esposa quiere remodelar la dacha. Si no podéis pagar seguiremos tan amigos, pero os enteraréis de todo viendo la CTC".
   "Puedo pagar yo", transmite Chang. "Pero me vais a deber un montón de vodkas y karaokes".
   "Pagamos entre todos", zanja Dmytrov.
   "Muy generosos", transmite finalmente Vizenkov. 
   Como quien no quiere la cosa, durante los siguiente minutos, los cuatro se levantan en algún momento de su taburete acolchado, pasa junto a Vizenkov, y va dejando discratemente un fajo de rublos, dólares, y euros en el cada vez más abultado bolsillo de su chaqueta.
   "Haremos negocios más a menudo. Bien, esto es lo que sé: ayer por la tarde registramos la llegada a San Petersburgo del doctor Tenma, un genio japonés que anda peleado con media comunidad científica por sus experimentos amorales. Parece que Tenma ha hecho avances impresionantes en el campo de la ingeniería mecánica, y se sospecha que ha desarrollado vehículos blindados de alto poder destructivo: mechas, los llaman en Japón. Si ha venido a vender sus productos, no es al gobierno".
   “Si Tenma es japonés", pregunta Korso, "¿por qué ha venido aquí, a Rusia? ¿Por qué ahora?”.
   "Es japonés, y mucho japonés, por parafrasear a su ex presidente español. Bastante nacionalista. No sabemos qué negocios o relaciones pueden haberlo traído a nuestro país, pero no creemos que sea nada bueno".
   Dmytro lo piensa un momento, y responde:
   "Lo que nos cuentas, bien vale que le hagamos una visita y le preguntemos por esos mechas y sus posibilidades... e intenciones. ¿Sabes dónde se encuentra?".
   "No exactamente. Anoche se alojó en el Hotel Hermes Park, cerca del parque de atracciones... Pero se ha ido esta mañana temprano y le hemos perdido la pista. Aún no ha cancelado su cuenta".
   Con eso, Vizenkov se levanta del taburete mucho más rico de lo que entró, paga la cuenta y se marcha sin aparentemente haber cruzado una palabra con nadie.
   "No queréis aguantarme en el karaoke, ¿verdad?", piensa Chang, divertida, mientras le paga una nueva ronda de vodka al grupo. "Japón se la tenía jurada a China y Rusia, pero hace décadas, ¿no? ¿Vamos antes de que se enfríe el tema?".
   "Es hora de encontrar respuestas", transmite Korso.
   "Hermes Park", piensa Chang. "No he probado su bar".
   "No seré yo quien se quede atrás"; interviene de mala gana el introspectivo Agente T., que ha estado monitorizando la veracidad de toda la transmisión mental. Saca unas cuantas monedas de un viejo y sucio monedero verde y las suelta sobre el marmol.
   "Allá vamos...", dice Dmytro.

(CONTINUARÁ...)
  

28 mayo 2018

Krypton T1: spoilers, teorías y lo que puede venir

De todas las series de superhéroes que han llegado en los últimos tiempos a nuestras pantallas, Krypton es, probablemente, la que ha tenido un desarrollo más irregular. Comenzó con un buen (aunque no demasiado destacable) piloto, siguieron cuatro capítulos de cocción muy lenta, con pasos adelante y atrás, y ha rematado con otros cinco capítulos de intensidad creciente. Sí: rara vez tiene idea de qué hacer con Adam Strange. Sí: tras un primer episodio con una arquitectura planetaria vívida, repite una y otra vez los mismos sets. Sí: pasa mucho tiempo con intrigas políticas que no están a la altura de otras series sobre los mismos temas.

Y pese a eso, ¡guau! El atrevimiento y fidelidad que ha tenido a ciertos acercamientos del Universo DC, tanto en el cómic como en el cine, ha ido sumando positivos, junto a unos personajes que se han ido ganando un lugar en nuestro corazoncito y un season finale de infarto con más timey wimeys de los que ni un Señor del Tiempo suele manejar.

Porque (ALERTA, SPOILERS A MANSALVA), cuando la T1 parecía que estaba a punto de acabar recuperando la línea temporal de Superman, las acciones del general Zod han cambiado por completo la historia. Y le han puesto, por cierto, en un brete.

Vayamos por partes: la capa de Superman (el equivalente a la foto de Marty McFly en la que se iba transparantando) se rehace en el momento que Brainiac es enviado a la Zona Fantasma, una recuperación que no disminuye por el hecho de que Brainiac empiece a arrastrar a Seg-El con él. El montaje de la secuencia es preciso en ese punto: Seg ve como la capa se rehace pese a que él está siendo arrastrado, y decide no arriesgar la vida de su abuelo Val porque entiende que su trabajo se ha cumplido.

Ese detalle en sí tiene varias implicaciones: la primera de todas es que, en efecto, como le contó (contará) Lyta a Zod de pequeño, "su padre desapareció durante el embotellamiento de Kandor". Pero también implica que la desaparición de Seg en ese momento de la línea temporal no es imprescindible para la existencia de Superman. Lo que quiere decir que, una de dos, o Seg volverá de la Zona Fantasma o Seg ya ha engendrado a Jor-El. Es decir: que el bebé Cor-Vex que Nyssa ha rescatado de la Cámara Génesis acabará por llamarse Jor-El. El cambio de Vex a El no es demasiado difícil de justificar, dadas las circunstancias actuales (el rechazo de Nyssa al apellido Vex, la desaparición de Seg), y para pasar de Cor-El a Jor-El solo hay que tomar la J de Jax-Ur, la mujer que le ha abierto los ojos a Nyssa.

La capa de Superman no se convierte en la capa de Zod hasta que Zod destruye el proyector de la Zona Fantasma. Eso produce una nueva alteración de la historia, una en la que Krypton no estallará. Por lo tanto, es más que probable que en la línea temporal de Superman Val enviara a Brainiac a la Zona Fantasma y volviera a activar el proyector para traerle de vuelta, recuperando a Brainiac y acabando con el embotellamiento de Kandor que es el primer paso para la explosión de Krypton.

Por lo tanto, hay dos posibles cambios en la línea temporal: el primero, el que hacía que la capa se fuera deshaciendo, era que Cor-Vex no fuera rescatado de la Cámara Génesis antes de que Brainiac embotellara Kandor. Ese hacía que Superman no existiera. El segundo cambio, el que provoca que la capa se convierta en la de Zod y que la estatua de Superman en la Metropolis embotellada (¿o es Detroit?) sea la de Zod, parece provocado por la intervención de Zod al destruir el Proyector de la Zona Fantasma.

Aquí empiezan los timey wimeys: tres capítulos atrás, cuando Adam Strange utiliza el Rayo Zeta para salvar a Seg de la explosión de Ona, la niña-bomba, acaba aterrizando en la Tierra. Parece que en Metropolis, a juzgar por la estatua que ve al final del último capítulo y que sustituiría a la famosa estatua de Superman en el Parque Centenario de esa ciudad, pero recordemos que Adam es de Detroit, y es posible que la ciudad de la que va y viene con el Rayo Zeta sea esa. En cualquier caso: antes de que Brainiac sea arrastrado a la Zona Fantasma y de que Zod cambie la historia, ya hay una ciudad terrestre embotellada... y eso es verdaderamente extraño. Excepto porque el Rayo Zeta en la configuración que actualmente está utilizando Adam le lleva entre la Tierra del presente y el Krypton de hace 200 años, así que al volver a la Tierra regresa a la del presente. La única explicación que podemos elucubrar en este momento sobre el tema es que Brainiac saldrá de la Zona Fantasma (por supuesto que lo hará), irá a la Tierra y capturará esa ciudad para su colección (sea Detroit o Metrópolis: ¿cómo sería un Luthor sin Superman?).

Volvemos a Zod: al final de la primera temporada se ha convertido en el líder de un Krypton unificado (¡en un mes!) y expansionista que se prepara para conquistar las estrellas. Pero su situación es tremendamente delicada. Zod ha podido hacer lo que ha hecho porque en el futuro fue condenado a la Zona Fantasma, donde conoció a Val-El. Pero ha destruido el Proyector. Para no dejar de existir y que toda su nueva línea temporal triunfal se deshaga, tiene que conseguir que Val lo reconstruya (lo que puede explicar que no lo mate cuando tiene ocasión) pero sin que traiga de vuelta a Brainiac. Es más: la nueva línea temporal que nos muestra la ciudad embotellada a la que ha ido a parar Adam sugiere que Zod viajará a la Tierra para conquistarla bien en su yo adulto actual o enviando a su futuro yo infante para sustituir a Kal-El. Pero cualquiera de esas dos opciones requieren que en algún momento le envíen a la Zona Fantasma (para conocer al Val-El atrapado) y que Brainiac quede libre (para que capture la ciudad en la que está Adam donde se ve la estatua de Zod). ¿Habrá clones de por medio? Ahora mismo, el General Zod y Adam Strange son los únicos personajes que vienen de la línea temporal eliminada.


Sea como sea, hay semillas de cara a la segunda temporada como para parar un tren: el futuro dudoso de Zod. La alianza entre Nyssa, Val-El y Jax-Ur puede dar mucho juego. Ahora mismo, ellos son la resistencia. Jayna-Zod sobrevivió al disparo de su hija y se encuentra junto a alguien que la conoce y que me juego algo a que es su hermano Vidar, al que abandonó en el hielo cuando él quiso hacer otro tanto de pequeños. El desarrollo en paralelo de los bebés "Cor-Vex" y Dru-Zod (o no tan bebés, ya veremos el salto temporal que da la serie en su segunda temporada). Las ínfulas invasoras de Zod sugieren que veremos a otras especies del universo DC: ¿Thanagar? ¿Colu? ¿Intervendrán los Guardianes con el desbarajuste temporal (ya se mencionó un "anillo de poder" en la Liga de la Justicia)? Y empecemos por el elefante en medio de la habitación: Doomsday. En la última escena de la primera temporada, Doomsday se escapa. En Kandor. Sin Brainiac ni Zona Fantasma ni sol amarillo en los que apoyarse, los kryptonianos pueden tener una historia imperialista muy breve.

Una serie que empezó lenta y dando la información con cuentagotas ha acabado con un torrente de posibilidades que podría dar para varios años. Guau.

18 mayo 2018

Una brevísima historia de la Generalitat de Catalunya

Aunque la Generalitat que nació en 1289 tiene poco que ver con la de 2018 en funciones y atribuciones, pensar que es un organismo de autogobierno post-franquista o incluso "español" es erróneo.

Para empezar, porque en 1289 España no existía.

Es por esto que he pensado escribir este breve resumen de la historia y relación del gobierno catalán con el español.

Los orígenes de la Generalitat se remontan a las Cortes que celebró en Monzón el rey Alfons/Alfonso III el Franco de Aragón, como decía en 1289. Las Cortes (Cortes Catalanas) las institucionalizó el padre de Alfonso, Pere/Pedro III el Grande, aunque su génesis se gesta entre 1021 y 1192.

Hay dos cosas relevantes de estas Cortes:
- A diferencia de las de Castilla, tenían valor legislativo.
- Se trataban indistintamente temas de Cataluña, Aragón, Valencia y Baleares. Es el origen de la consideración política de unos Países Catalanes.

Además, en 1283 el propio rey Pere/Pedro III se comprometió a establecer una "constitución o Estatuto de Cataluña" que debía ser aprobada por los tres brazos de las Cortes: el eclesiástico, el nobiliario y el ciudadano.

La Generalitat nace en las Cortes de Monzón de 1289 como "la diputación del General", un organismo que debía recoger el tributo que se entregaba al rey. Tuvo su primer presidente en 1359, Berenguer de Cruïlles, obispo de Girona. Durante varios siglos la presidencia de la Generalitat fue ejercida por miembros del brazo eclesiástico. No es hasta 1413 que empieza a asumir funciones políticas, ejecutando las órdenes de las Cortes y haciendo cumplir las leyes y constituciones catalanas. Cuando se convierte, por tanto, en algo parecido a lo que hoy entendemos como Generalitat.

FRICCIONES
En 1616, el proyecto centralista del Conde-duque de Olivares le lleva a perseguir una "Unión de Armas". Tiene tantos frentes abiertos que necesita que todos los territorios proporcionen igualmente hombres y financiación para la guerra, y no de manera destacada Castilla. Topa en 1639 con la oposición del nuevo presidente de la Generalitat, Pau Claris, procedente del obispado de la Seu d'Urgell. En la posterior guerra contra Francia, el ejército mercenario reclutado por España se queda en el territorio catalán, para perjuicio de la payesía.

Estalla la primera Guerra dels Segadors, que culmina en 1659 con la pérdida de los territorios de la Cataluña Norte por el Tratado de los Pirineos.

Los últimos coletazos de la primera Generalitat finalizan en 1716, cuando el Decreto de Nueva Planta de Felipe V la fulmina.

REBOOTS
La Generalitat renace dos siglos después, en 1931. Primero como símbolo de la breve República Catalana ("dentro de la Federación Ibérica") proclamada por Macià, fundador de ERC que había ganado por mayoría absoluta las elecciones municipales que significaron la caída de Alfonso XIII. El principal problema fue que lo que se proclamó unas horas después en Madrid fue la República Española, y tras varios días de conversaciones con Domingo, Urruti y d'Olwer, Macià acepta integrar la Generalitat de Catalunya como fórmula de gobierno autonómico.

Dura 8 años, hasta que Franco la disuelve en 1939, aunque se reorganiza en el exilio y sigue teniendo presidentes y articulando a los exiliados.

Se reestablece (como poder ejecutivo) en 1977, y tendrá un nuevo Estatuto en 1979. Su reforma, "cepillada" por los jueces, llega en 2006, una injerencia que produce malestar social y político.

No es un resumen muy extenso, pero creo que sirve para entender qué fundamenta lo que busca, dice, hace y aspira cada una de las partes del conflicto, más allá de los sentimientos personales

19 septiembre 2017

Pathfinder's The Flash

Baronicus "Barry" Allenus, The Flash (Golarion) (CR 9)
XP 6.400
human investigator (sleuth) 9, Champion tier 2
LG Medium mythic humanoid (human)
Init: +11/+13 sleuth's initiative; Senses: Perception +10/+14 traps

DEFENSE
AC: 20/23 traps, touch 16/19 traps, flat-footed 14 (+4 armor, +1 dodge, +3 dodge traps, +5 Dex)
HP: 49 (9d8+9)
Fort: +4; Ref: +11; Will: +7, +6 vs poison, +3 vs traps

OFFENSE
Speed: 60 ft, Climb 60 ft

Melee: +1 rapier +12/+7 (1d6, 18-20/x2) or sap +11/+6 (1d6-1 nonlethal)
Ranged: hand crossbow +11 (1d4, 19-20/x2)

Special attacks: champion's strike (fleet charge), studied combat (+4, swift), studied strike +3d6
Inspiration pool: 6
Luck pool: 2
Mythic power pool: 7

STATISTICS
Str: 9, Dex: 20, Con: 12, Int: 14, Wis: 12, Cha: 14
Base Atk: +6/+1; CMB: +11; CMD: 20

Feats: Agile Maneuvers, Combat Reflexes, Dodge, Improved Initiative, Mobility, Weapon Finesse


Skills: Acrobatics +13, Appraise +6, Bluff +6, Climb +17, Craft (Alchemy) +7, Craft (Traps) +6 (+11 w/ gloves), Diplomacy^ +8, Disable Device +19 (+24 w/ goggles)*, Disguise +6, Escape Artist +9, Heal^ +6, Intimidate +6, Knowledge (engineering, nature)^ +9 (+14 mechanical w/ gloves), Knowledge (local)^ +6, Linguistics^ +6, Perception^ +10/+14 traps, Sense Motive^ +7, Sleight of Hand +16, Spellcraft^ +8, Stealth +13, Use Magic Device +10
(*Includes trapfinding bonus    ^Free inspiration skills)

Languages: Common (Taldane), Dwarven, Varisian

Special Qualities: inspiration, investigator talent (Combat Inspiration, Expanded Inspiration, Quick Study, Rogue Talent: Fast Stealth), keen recollection, poison lore, poison resistance +6, sleuth's luck, trap sense +3, trapfinding

Deeds: Daring, Make it Count, Opportunistic Evasion, Run like Hell, Second Chance, Sleuth's Initiative
Mythic special qualities: amazing initiative, climbing master, hard to kill, impossible speed, mythic power, surge +1d6

Combat Gear: +1 studded leather, +1 rapier, javelin of lightning, sap, hand crossbow, 5 bolts
Other Gear: Boots of speed, Goggles of minute seeing, Engineer's workgloves

Historia
Una noche, cuando Baronicus Allenus era pequeño, su madre Norbana fue asesinada por una veloz forma oculta en un torbellino de electricidad. La guardia imperial acusó de ello a Henric Allenus, el padre de "Barry", y lo encerró de por vida en el penal de Nigraporta, a las afueras de la capital imperial de Molthune, Canorate.

Adoptado por el capitán Josephus Westros, Baronicus se convirtió en investigador de la guardia de Canorate, resolviendo crímenes por toda la ciudad sin dejar de investigar cualquier cosa que pudiera demostrar la inocencia de su padre. Un experimento del Profesor Harrierson Wellius al tratar de penetrar los secretos de extraños aparatos robados de la distante Numeria provocó una tormenta mística sobre Canorate: a consecuencia de esto, un rayo muy particular cayó sobre Baronicus en su laboratorio. El relámpago le dejó inconsciente durante varias semanas, pero al despertar había encendido su chispa mítica: Baronicus tenía ahora la capacidad de moverse a una velocidad imposible para un ser humano. Dispuesto a utilizar sus nuevas habilidades para limpiar por fin el nombre de su padre y acabar con las otras amenazas arcanas que Wellius había desatado en la capital imperial, pero decidido a que el Imperio no lo reclutara a la fuerza como un arma en su guerra contra Nirmathas, Barry Allenus creó la identidad secreta de Flash, el relámpago humano.

Hace poco, Allenus ha descubierto que Wellius no es como parece un halfling, sino un malvado tecnomante quickling obsesionado con convertirse en el ser más rápido de Golarion.


15 septiembre 2017

Pathfinder's Iron Fist

Dannian Rand, the Iron Fist (Golarion) (CR 9)
XP 6.400
human monk (of the Sacred Mountain) 5/kineticist (Elemental Ascetic) 5
NG Medium humanoid (human)
Init: +2; Senses: Perception +6, Detect Magic (Necromancy) 60'

DEFENSE
AC: 19 (21/23 iron limb, 25 iron limb/ki AC), touch 17, flat-footed 16 (+1 dodge, +2 natural, +2 Dex, +2 Wis, +2)
HP: 53 (10d8+10)
Fort: +8; Ref: +10; Will: +7, +2 vs Enchantment, paralysis, sleep and stun, +1 vs Necromancy
Inmune to all diseases (including supernatural and magical)

OFFENSE
Speed: 40 ft.

Melee: unarmed strike +9/+4 (1d8+4/+3, crit. x2 plus shaken 1d4+2 rd) or earth blast fist +9/+4 (1d8+1d6+4/+3) or unarmed strike flurry of blows +11/+11/+6/+6 (1d8+4/+3/+3/+3) or earth fist flurry +11/+11/+6/+6 (1d8+1d6+4/+3/+3/+3)
Melee (pow.att): unarmed strike +7/+2 (1d8+8/+7, crit. x2 plus shaken 1d4+2 rd) or earth blast fist +7/+2 (1d8+1d6+8/+7) or unarmed strike flurry of blows +9/+9/+4/+4 (1d8+8/+7/+7/+7) or earth fist flurry +9/+9/+4/+4 (1d8+1d6+8/+7/+7/+7)
Ranged: MW shuriken +9/+4 (1d2+2) or MW shuriken flurry of blows +9/+9/+4 (1d2+2)

Special Attacks: bowling infusion, elemental fist (6/d, +2d6 fire), flurry of blows, powerful fist (+2 burn = kinetic fist d8s), pushing infusion, stunning fist (6/d: For DC 17, stun 1 rd or fatigued, plus shaken 1d4+2 rd)
Ki pool: 4 (ki strike: magic)


STATISTICS
Str: 15, Dex: 14, Con: 11, Int: 10, Wis: 15, Cha: 13
Base Atk: +6; CMB: +10 (+12 sunder); CMD: 24 (+26 vs sunder)

Feats: Combat Reflexes, Dodge, Dragon Ferocity, Dragon Style, Elemental Fist (fire), Improved Sunder, Improved Unarmed Strike, Power Attack (-2/+4), Stunning Fist, Toughness, Weapon Focus (Unarmed Strike)


Skills: Acrobatics +11, Climb +10*, Craft (Paper, Wood) +4, Escape Artist +6, Handle Animals +2, Heal +10, Intimidate +7, Knowledge (arcana, geography) +3, Knowledge (history, planes*, religion) +5, Knowledge (dungeoneering and Earth elementals)* +7, Linguistics +4, Perception +6, Profession (herbalist) +6, Ride +6, Sense Motive +2, Stealth +7, Survival +4, Swim +6, Use Magic Device +10
* (including Skilled Kineticist bonus)

Languages: Common (Taldane), Common (Tian), Hon-La, Minkan, Samsaran

Special Qualities: AC Bonus (+2), bastion stance, iron limb defense (+2 shield AC, +2 CMD if starts and ends his turn in the same space, or +4 for 1 ki), iron monk, fast movement (10'), maneuver training, purity of body, still mind; burn (1/rd, max.5; 1 burn = 9 non lethal damage), elemental flurry, elemental focus (earth), elemental wisdom, gather power, infusion (kinetic fist, 0 burn; bowling infusion, pushing infusion), infusion specialization 1, kinetic blast (earth, 3d6+5), metakinesis (empower, 1 burn), utility wild talents (basic geokinesis (25 lbs), skilled kineticist, greater skilled kineticist)

Combat Gear: Amulet of Natural Armor +1, Buffering Cap, Origami Swarm (2), Greater Slaying Shuriken (human), 20 MW shuriken
Other Gear: Bandages of Rapid Recovery (x2), monk clothes, Potion of Cure Light Wounds, Runeward Tattoo (Necromancy), Seer's Tea, 1000 gp

Historia
Hace 15 años la familia Rand viajó de Taldor hasta Amanandar, en el corazón de los Imperios Dracónicos, donde el cabeza de familia tenía importantes negocios. Tras cruzar La Corona del Mundo, la caravana fue atacada por tengus bastante antes de llegar a la capital de la colonia, Nueva Oppara, mientras cruzaban el reino montañoso de Zi Ha, un ataque del que el pequeño Dannian Rand fue el único superviviente. Unos monjes samsaran lo encontraron y lo llevaron a lo que parecía un templo de meditación de la cordillera; en realidad, Dannian fue llevado al reino extraplanar de Kun-Lun, donde recibió un largo y estricto entrenamiento como monje guerrero. Tras enfrentarse a la prueba de Shou-Lao el Inmortal (un dragón del tiempo de mil años), fue considerado digno de defender K'un-Lun y se convirtió en el Puño de Hierro, enemigo acérrimo de los ninjas de La Mano del Segador.

Sin embargo, parte de él añoraba la vida que tuvo de niño en Taldor, y sobre todo quería hacer justicia con las truncadas vidas de sus padres. Siguiendo lo que tomó por señales del Más Allá, aprovechó una conjunción planar para abandonar su deber como defensor de K'un-Lun y emprender el viaje de regreso a la dorada Oppara: allí pudo saber que el Consorcio Aspis fue quien organizó los asesinatos de su familia para hacerse con el control de los talleres y el imperio comercial de su padre, y que fueron ellos quienes contrataron a los tengu que les atacaron... Más aún: Dannian descubrió que los tengu pertenecían nada menos que a La Mano, y que esta es en realidad una escisión del Camino Susurrante, la peligrosa filosofía que adora a los no muertos. Ahora, por alguna razón que aún desconoce, sus miembros están muy interesados en Oppara, y el Puño de Hierro ha vuelto a ponerse en acción... 

22 junio 2017

El Ministerio del Tiempo - 24: Tiempo de Hechizos

Ilustración de Conrado "Entiman" Martín
Entre las muchas virtudes que tiene el capítulo "Tiempo de hechizos" de El Ministerio del Tiempo, el tercero de la tercera temporada (toma doble número mágico) se encuentra la sorpresa; el cogerte a trasmano, con el paso cambiado. Algo que se le debe de pedir siempre a un relato de terror, más allá de la atmósfera (e incluso más que la atmósfera).

Porque como espectadores tardamos bastante rato en descubrir qué tipo de capítulo es "Tiempo de hechizos", un mérito primero de sus guionistas, Ángel Aranda y Anaïs Schaaff, y luego de su director, Koldo Serra. Nuestras sospechas sobre quiénes son los buenos y quiénes los malos pueden ir más o menos desencaminadas, pero a la gran mayoría se nos quedó la boca abierta cuando vimos el aquelarre y quiénes participaban en él. Es en ese momento cuando descubres (y te das cuenta de que las pistas estaban ahí todo el rato) que este no es un capítulo sobre Bécquer sino a la manera de Becquer; que es un capítulo de Pacino; que además de ser una proclama furiosa sobre la intolerancia a lo largo de los siglos es un alegato romántico (strictu sensu) de la libertad. "Tiempo de hechizos" es el Hombre de Mimbre español, un relato fantástico anclado a partes iguales en la magia ancestral, esos viejos cultos paganos ajenos al cristianismo, y las peores partes de nuestra realidad más física. La Mencía que interpreta Miryam Gallego reune el misterio, la vulnerabilidad de las víctimas y, al final, la fuerza desesperada de quien se niega a renunciar a su último atisbo de libertad.

Incluso con las explicaciones finales sobre lo que ha motivado el cambio temporal de alianzas dentro de la Patrulla, "Tiempo de hechizos" marca un antes y un después para ellos, porque nos muestra lo que, bajo las circunstancias adecuadas, son capaces de llegar a hacer cada uno. Incluso si más adelante superan lo que han hecho y lo achacan a la debilidad frente a la droga, es un episodio doloroso (Hugo Silva no da puntada sin hilo, particularmente en el tercio final del episodio, pero es que la progresión sometida de Aura Garrido y Nacho Fresneda es la otra mitad de la ecuación de la inquietud), un capítulo en el que la historia tal vez se haya salvado, pero todos han perdido. Todos acaban llevando consigo una parte de la maldición de Trasmoz.

Es interesante descubrir que el capítulo, originalmente, tenía que haber servido para despedir a Julián Martínez si Rodolfo Sancho hubiera continuado una temporada más. Concretamente, dentro de una trilogía de despedida y en relación a los sueños premonitorios que compartía con Lorca. Aunque el resultado final del capítulo sea, por sí mismo, plenamente satisfactorio, no deja de llamar la atención que podríamos haber tenido a Lorca y Bécquer en un mismo episodio.

La otra trama de "Tiempo de Hechizos", las pruebas a las que es sometida la joven Lola Mendieta, culminan con una intrigante revelación: si Lola ha leído acerca de su futura traición, ¿estará cumpliendo con la Historia, pero no traicionando realmente al Ministerio, si decide cumplir con lo que su expediente dice que hizo/hará? ¿Es Lola Mendieta, en el fondo, la agente más fiel al Ministerio? Una serie de preguntas que despiertan el juego mental de la paradoja y del único personaje que, probablemente, acabará habiendo venido del futuro del Último y Principal Ministerio (recordemos que la Lola adulta ya recordaba los historiales de Julián, Alonso y Amelia).

Por último, el avance del siguiente capítulo nos desvela una intrigante sorpresa: sí, el próximo será "el capítulo de Goya"... pero también el del regreso de Marta, la ex compañera de Pacino en el Ministerio de los años 80.

Puntos de contacto: Blancanieves y los Siete Enanitos (la muerte de la bruja/secuencia animada), El hombre de mimbre (The Wicker Man), Las brujas de Zugarramurdi, Estudio 1: Las brujas de Salem, el cine de la Hammer.

21 junio 2017

El Ministerio del Tiempo - 23: Tiempo de espías

Decíamos ayer...

Ya, ya lo sé: llevo un retraso con las reseñas ministéricas que ni la proverbial lentitud de los procesos funcionariales españoles justifica. La última, del 5 de abril del año pasado, correspondía a la segunda parte de "Tiempo de valientes" Desopilante, mi informalidad. En mi defensa debo decir que ha sido un año muuuuy interesante, a la manera china de entenderlo, y que pienso ponerme al día. En lo que a reseñas toca, que en lo que es la serie no me pierdo ni un capítulo en directo.

Iremos, por tanto, rellenando los huecos que faltan con el final de la segunda temporada, pero de momento vamos a saltar hasta el presente. En la revista SFX pude escribir la reseña del (pre)estreno de la primera temporada, "Con el tiempo en los talones" (y en el número 3 habrá más sobre eso, incluida la columna Editorial), así que vamos allá con el segundo, el 23º hasta ahora.

Póster de David Serrano

"Tiempo de espías" tiene, de antemano, un par de curiosidades a tener en cuenta: es el primer capítulo de El Ministerio del Tiempo que adapta una historia ya publicada, en concreto en la tercera sección de la novela El tiempo es el que es. Allí, Javier Olivares ya avisaba que partía de una idea de un guion que tal vez algún día se llevara a cabo. Y así ha sido, siguiendo las líneas generales de la novela pero con cambios de los que hablaremos más adelante.

"Tiempo de espías" es también la primera ocasión que hemos tenido de ver el mar (el de verdad, no el recreado digitalmente) en la serie. Poder rodar en la playa de Peñíscola (Cala Pebret), recreando la de Punta Umbría, ha abierto por sí solo los horizontes narrativos de la serie: su mundo, por así decirlo, se ha ampliado, y las posibilidades que este aporta a los directores de cada capítulo se multiplican.

El detonante de "Tiempo de espías" es Lola Mendieta: la adulta (interpretada por Natalia Millán) se muere, enferma de cáncer desde la temporada anterior, a causa de sus viajes utilizando el túnel del tiempo radioactivo de la empresa americana Darrow. Pero es su versión joven (Macarena García) la que hace arrancar la trama: ayudando a escapar a un compañero de la Resistencia, es capturada por los nazis, algo que no estaba previsto; tratando de enderezar la historia, Ernesto encabeza un intento de rescate que sale tremendamente mal, y tanto él como la joven Lola son encerrados en un campo de concentración. La Patrulla de Amelia, Alonso y Pacino vuelve al presente para descubrir que el rescate es altamente complicado, y que además la historia vuelve a correr peligro en otro sentido: William Martin (José Manuel Poga), el hombre al que Lola salvó, debería encabezar una operación de contra-inteligencia para hacer creer a los nazis que son auténticos los documentos que lleva el cadáver de un piloto encontrado en Huelva. Los papeles indican una serie de movimientos en el Mediterráneo ficticios: la "Operación Mincemeat" debe engañar a Hitler, para poder proceder a la liberación de Sicilia mientras él cree que los Aliados se dirigen a los Balcanes. Pero los ingleses están cancelando "Mincemeat", así que Martin y la Patrulla deberán hacerse con los falsos documentos, las falsas fotografías personales y, lo más difícil, el falso cadáver, para llevar adelante su propia versión: lo que Pacino califica como "Operación Albondiguilla".

El episodio, escrito por Javier Pascual Corujo, Javier Olivares y Abigail Schaaf, comparte con su versión novelística una especie de "río fatalista", en el que los protagonistas se van viendo arrastrados por los acontecimientos sin que puedan hacer gran cosa para remediar los problemas. Algo similar a lo que ocurría en "Cualquier tiempo pasado", el capítulo del recibo del Guernica, en el que también quedaba la duda de si el Ministerio había corregido o creado la historia oficial. Pero de manera aún más dramática, teniendo en cuenta el final del episodio. Sin embargo, la versión televisiva del relato consigue mejorar mucho el ritmo de la historia, y la sensación de que nadie controla exactamente el curso de los acontecimientos disminuye: Martin adquiere un talante heroico en su decisión de que sea el suyo el cuerpo que encuentren ahogado, y aunque no tenemos la escena del libro en la que Alonso le ayudaba a ahogarse, no hay menos dolor en las escenas que comparten antes de esa muerte. La razón está, quizás, en que el episodio aprovecha su metraje no solo para contarnos la historia y esquematizar a los personajes, sino que nos los enseña en momentos personales de su vida: Martin cantando fandangos, el partido de fútbol en la playa... Todo capturado por el director Jorge Dorado con un gusto excelente, aprovechando la luz natural del pleno sol, del alba y del ocaso para amplificar las emociones, haciendo que el extraordinario trabajo de los actores quede realzado: no se trata solo de la peripecia de la semana, se trata de fotografiar unos instantes para conmovernos por el heroísmo de unas decisiones. Además de Poga, en ese sentido, Nacho Fresneda está magnífico y transmite perfectamente la conexión que establece con ese otro digno guerrero de otro tiempo. Es un capítulo donde se pierde para ganar, donde la Historia le pasa por encima a la gente como si fuera un leviatán insensible.

La otra trama, la del campo de concentración, queda ligeramente más diluida que en la novela, pero sigue permitiéndonos ver cómo Ernesto establece ese lazo de unión con la que aún no es su traidora, y ante todo nos permite ver el fragor interno que sufre Salvador Martí. Su voluntad de hacer lo correcto, de mantener la historia como es pero salvar a la persona a la que falló dos veces, nos sugiere el infierno personal que está atravesando. ¿Será posible alterar la historia de Lola Mendieta? ¿O esa mujer ya conocía a Alonso, Julián y Amelia porque ya había estado en el Ministerio de 2017? ¿Se enfrenta Salvador a sí mismo? ¿Puede cambiar la historia de una persona sin perder el control de todo lo demás?

"Tiempo de espías" es un capítulo sutil pero tremendamente hermoso, lleno de detalles (como las flores sobre la tumba) y homenajes (no solo a Mincemeat, sino al origen del fútbol), y profundamente entroncado con la relación que tiene la serie y sus creadores con el pasado. La gente, más allá de los nombres y los hechos famosos (fantásticos secundarios de lujo, Antonio Dechent, Cuca Escribano y Luisa Gavasa). Los recuerdos, el heroísmo, lo que perdemos y lo que sacrificamos. El pasado que nos duele.

15 mayo 2017

MdT: Los Archivos (de FanFic) del Ministerio (Gil Pérez, Amor y Venganza)

Los Archivos (de FanFic) del Ministerio: 
"El Extraño caso de Gil Pérez", "Un Acto de Amor" y "Un Acto de Venganza".



   Este minirrelato fue un proyecto de escritura conjunta. Comenzó espontáneamente, al comentar un documento histórico real, que relataba una antigua leyenda urbana: un soldado “teletransportado” entre dos países (¿tal vez, simplemente, un delincuente en Mexico se ocultaba bajo la misma identidad que un soldado de Filipinas?). Varios lectores hicimos en broma comentarios dramatizados sobre el texto, como si el propio Gil narrase su vida, y me gustaron tanto que propuse a los demás autores (Luis Podadera y Lobogris) incluirlos en una historia mía, de extensión algo mayor. La colaboración fue tan divertida que decidí repetirla para un proyecto más largo: “Un Acto de Venganza”.




·         Este fanfic fue publicado casi íntegramente a finales del 2015/inicio del 2016, antes de la 2ª temporada de la serie: las referencias a médiums, Cuba o María Pita son simple coincidencia. Pero he decidido mover casi toda la acción a un ficticio 2016, para enlazar este relato con el siguiente (“Un Acto de Amor”, que sí fue escrito durante la segunda temporada).

·         La primera semilla de "Un Acto de Venganza" fue una idea conjunta con otro amigo, Víctor González (Falco X): incorporar a uno de mis relatos personajes y hechos poco conocidos, como el hijo de Alonso y la Contraarmada Inglesa. La colaboración fue creciendo: él ha escrito una escena completa (la primera entrada de Drake en el galeón, cuando Gil Pérez le engaña para desactivar la puerta), y casi la mitad de los diálogos en los que participa el hijo de Entrerríos. Concretamente, él interpretaba al hijo y yo al padre, en sesiones de escritura improvisada conjunta, como en una verdadera conversación. Después retoqué el texto, pero fue divertido tener un interlocutor para los primeros borradores: daba cierto realismo al diálogo, además de refrescar la creatividad de manera amena.

·         El título del relato fue elegido por dos razones: en primer lugar, porque "Revenge" (Venganza) era el nombre de la nave capitana que utilizó Sir Francis Drake para liderar la Contraarmada "Invencible Inglesa". En segundo lugar, porque dicha contraarmada era una expedición de castigo, para evitar que la "Armada Invencible" española pudiera recuperarse y volver a atacar.
A su vez, la “Invencible” española también era una revancha, todo hay que decirlo: una respuesta a los ataques de Drake contra Cádiz y otros intereses españoles. En definitiva, la venganza es una larga cadena. Eso no impide que a veces sea comprensible: suele tener una parte de autodefensa. Pero sigue sin ser nada recomendable, porque su solución es complicada: una vez comienza la cadena de violencia, es muy difícil ponerle fin…

·         Damnatio memoriae: Este misterioso castigo romano se menciona dos veces en el relato, y consistía en condenar al olvido. Se utilizaba en la antigua Roma para delitos especialmente llamativos. Además de la condena legal (cárcel, ejecución, etc), el nombre del reo era eliminado de crónicas, monedas, monumentos etc., para evitar glorificar al criminal. Era borrado de la memoria histórica.
Aunque no por el mismo motivo, sufrieron un olvido extrañamente similar algunos héroes de Cuba y Filipinas, como Carlos Climent Garcés, mencionado al inicio del relato (pero posiblemente fue sólo por un error administrativo). Sin embargo, en el caso de la Contraarmada Inglesa, el olvido parece intencionado. Aquellos marinos ingleses, aunque fracasaron, hicieron sacrificios que casi nadie recuerda. Como en España, a veces, "así trata Inglaterra a sus héroes".
Es sorprendente cómo ha sido olvidada la Contraarmada “Invencible Inglesa” de 1589. Es un episodio histórico menos conocido que su homóloga española de 1588, a pesar de ser un desastre igual o mayor. ¿Por qué? Quizá precisamente por su fracaso: por lo que hoy llamaríamos marketing.
La Reina Isabel I Tudor necesitaba reforzar su posición a base de propaganda. Por dos razones: su condición de mujer y de ilegítima (sus padres habrían preferido que reinase un hijo varón. Isabel era hija de Ana Bolena, cuya boda con un rey divorciado nunca reconocieron los católicos). La victoria contra la católica España en 1588, precisamente a causa de tormentas “del cielo”, le daría una imagen fuerte y además la “legitimaría” a ojos de Dios. Lo cual podría irse al traste si se hubiera conocido el destino de la “contraarmada inglesa”, al año siguiente. La segunda parte de esta historia ("Un Acto de Amor") profundiza sobre el tema.





   Es frecuente relacionar el concepto „fan fiction“ con el amor, o directamente con fantasías eróticas. Pero no es ése mi estilo (lo siento): puedo introducir alguna escena aislada de este tipo, pero mis historias favoritas se centran más bien en la acción y la aventura. De todos modos, esta vez sí me he permitido algunas referencias al amor, debido a la profundidad psicológica de algunos personajes de este relato. No sólo ficticios, sino también reales: María Pita, Inés de Ben, Grace O’Malley, Don Sebastián y alguien ausente pero muy recordado por éste último: el excelente poeta y militar Francisco Aldana.

·         Amor filial: En la serie, Alonso estuvo dispuesto a sacrificarse por un hijo al que ni siquiera conocía. Ernesto sufre por la relación destruida con su primer hijo, Tomás de Torquemada, y está intentando reconstruirla con el último: Nexus 6.
En el mundo real, la noble irlandesa Grace O’Malley llegó a rendirse temporalmente para salvar a dos hijos que su enemiga Isabel I había apresado en Londres (uno leal y otro traidor). Don Sebastián no conoció a sus progenitores: su padre murió justo antes de que él naciera, y con su madre sólo tuvo relación por carta, aunque muy frecuente y estrecha. Lo cual es trágico pero sorprendentemente actual, en estos tiempos de redes sociales y relaciones a distancia..

·         Compañerismo: El Ministerio ofrece un sinfín de ejemplos, no sólo dentro de la patrulla, como el apoyo de Gil Pérez a Alonso al final de "Tiempo de Gloria" (2015), o el soldado de Viriato que va "malviviendo" por varias guerras pero afirma que "los compañeros son sagrados" (2016). Julián siempre ha tenido cierta disposición a escuchar incluso a personas difíciles, como Lola Mendieta, y se arrepintió de haberla encarcelado injustamente. Su relación no es profunda, pero parecen dispuestos a apoyarse mutuamente.

·         Amistad y amor fraterno: el amor entre hermanos no aparece directamente en esta ficción, pero sí una amistad lo bastante cercana para considerarse equivalente: Julián, Alonso y Amelia van más allá del simple compañerismo. Se consideran familia.

·         Amor sensual: Cuando la atracción física va unida a la amistad o al cariño, se habla de amor sensual (existan o no relaciones sexuales). El ejemplo más obvio es el de Amelia y Lope, o Alonso y Elena, pero también existe cierta atracción entre Amelia e Irene.

·         Amor pleno: Algunos filósofos llaman así a las relaciones en las que confluyen casi todos los tipos de amor a la vez. Estas relaciones pueden llevar a la mayor felicidad, pero también a los mayores sacrificios para salvarlas. Desafortunadamente, en este relato no hay salvación posible: los matrimonios de Julián, María Pita e Inés de Ben tienen un final trágico. El heroísmo de las dos últimas puede tener relación con dicha tragedia, ya que pocas cosas motivan a la defensa con tanta fuerza como una amenaza a los seres queridos (y al hogar).
Muchos poetas y filósofos han escrito sobre la dualidad amor-odio, vida-muerte, Eros-Thanatos: pero no sólo por ser opuestos, sino también porque, en circunstancias extremas, pueden estar relacionados. Es curioso cómo la fuerza del amor puede asociarse, en caso de amenaza al ser amado, a lo contrario: la furia y la venganza. Por eso he unido estos relatos en una historia mayor.

    
   Personajes históricos:
·         La idea inicial de estos relatos solamente incluía a Gil Pérez, Isabel I, María Pita, Francis Drake y Lope de Vega; pero al documentarnos sobre la época, aparecen personajes tan apasionantes que es imposible pasarlos por alto. Por ejemplo:

·         John Dee: Científico y astrólogo de Isabel I. Se sospecha que fue él quien “robó” a España tecnologías avanzadas de navegación (sextantes, mapas de Mercator), que tanto ayudaron depués a  Isabel y a Drake.  Dee amaba la investigación más que a las personas: llegó a ofrecer su propia esposa a su colega Kelley-Talbott, a cambio de su colaboración. Se dice que estudió el “Manuscrito Voynich”, una obra misteriosa cuyas ilustraciones son similares a las del “Libro de las Puertas” del Ministerio del Tiempo, aunque ese rumor no está confirmado.

·         William Shakespeare: En 1589 se desconocía su paradero (fue uno de sus misteriosos “años perdidos”), pero se cree que viajó para vivir aventuras o para dar sus primeros pasos en el teatro. Su última obra, “La Tempestad”, habla sobre un sabio-mago similar a John Dee.

·         Francis Drake: Hijo de granjeros, se hizo a la mar y ascendió a pirata y almirante, a base de talento y falta de escrúpulos. Pero fracasó al organizar una Armada demasiado grande (la “invencible inglesa”). Después de aquel fiasco tardó 6 años en conseguir que Elizabeth I le confiara otra expedición contra España, sólo para ser derrotado nuevamente y morir de fiebres.

·         Grace O’Malley: Noble irlandesa que reinaba y cobraba impuestos en sus tierras, por lo que Isabel I de Inglaterra la acusó de “piratería”. Grace se resistió: luchó por tierra y mar, nunca se inclinó ante Isabel ni se dirigió a ella en inglés, prefiriendo el latín (como era costumbre entre reyes). Pactó con su enemiga pocas veces, cuando ésta secuestró a los hijos de Grace; el resto del tiempo fue indomable.

·         Lope de Vega: En 1589 estaba recién casado con su primera esposa, y desterrado en Valencia por satirizar a una importante familia castellana. Por eso Amelia tiene que recurrir a extrañas argucias para trasladarlo a Lisboa. Escribió una epopeya sobre la lucha entre España y Drake: “La Dragontea”, que no fue publicada por razones misteriosas (se rumorea que Felipe II censuró la obra para no dar más publicidad a Drake). Lope tuvo numerosos hijos con varias mujeres, y fueran legítimos o no, pagó la manutención de todos: por eso necesitaba trabajar tanto.

·         María Pita: En realidad no se llamaba María, sino Mayor Fernández de Cámara y Pita. Una mujer de carácter, que superó la muerte de su segundo marido con la heroica acción bélica que salvó La Coruña y la hizo pasar a la Historia. Sobrevivió y volvió a casarse dos veces más. La Corona le concedió paga de alférez, pero ella no quiso cobrarla hasta su vejez.

·         Inés de Ben: Un caso valeroso como el de María Pita, pero de final trágico. Donó sus bienes y arriesgó su vida para defender la ciudad, pero nunca recibió compensación: acabó lisiada y pidiendo limosna para mantener a sus hijos. Un final injusto, compartido por muchos heridos de guerra como ella. España ya no podía saldar sus deudas: el Siglo de Oro duraría unas décadas más, pero comenzaba a decaer.

·         Don Sebastián de Portugal: Creció sin padres, entre profecías mesiánicas y la educación quijotesca de un pariente cardenal que quería quitarle el trono, en una época de mentalidad bélica… ¿qué podía salir mal?
A los ocho años fue apartado de excelentes administradores y maestros como Alejo de Menezes, para recibir una educación de monje-guerrero por orden de su tío, el Cardenal Enrique. El joven trabajó duro en ese sentido: entrenamiento como soldado y fervor religioso, pero sin conocimientos de administración ni de estrategia.
“Tiene muy buena y santa intención, pero le falta madurez”, dijo de él su pariente Felipe II. Éste le envió al militar más sabio de su tiempo, Francisco Aldana, para intentar disuadirle de invadir Marruecos, pero algo extraño sucedió entre ellos. Aldana y Don Sebastián trabaron una amistad tan súbita como un “flechazo”, y la victoria de Lepanto terminó de animarles a organizar la batalla de Alcazarquivir. Pero fue una tragedia, porque el joven rey desoyó los consejos de estrategia del militar.
Dicen que Don Sebastián recapacitó en el último momento, ofreciendo su caballo para que se salvara Aldana, a lo que éste se negó. Esa lucidez final, junto a las profecías que rodearon al nacimiento de Don Sebastián y algunos problemas para identificar su cadáver, dieron pie a hermosas leyendas sobre su supervivencia y futuro retorno, como un ángel o un segundo Rey Arturo: la expedición de Wellington todavía halló sebastianistas en 1808.
Por eso mi relato fantasea sobre un Don Sebastián superviviente que ha aprendido de sus errores, aunque sólo sea ficción. En todo caso, algo hay cierto: Portugal le añoró largamente, más allá de la muerte. Eso también es verdadero amor.

   Mª Nieves Gálvez Martínez
   Barcelona, 15 de Mayo de 2017



El Extraño Caso de Gil Pérez
Un Acto de Venganza: Cap.I | Cap.II | Cap.III | Cap.IV | Cap.V | Cap.VI    
Un Acto de Amor: Cap.I  | Cap.II  |  Cap.III  | Cap.IV  | Cap.V  | Cap.VI  Cap.VII | Cap.VIII | Cap.IX | Cap.X 

08 mayo 2017

MdT: Un Acto de Amor (X)

(Viene de "Un Acto de Venganza")


Un Acto de Amor (X)
Cap.I  | Cap.II  |  Cap.III  | Cap.IV  | Cap.V  | Cap.VI  Cap.VII | Cap.VIII | Cap.IX | Cap.X | Archivos (making of) 

Por Mª Nieves Gálvez



 
   (Oficinas del Ministerio, 2017)

   - Hemos acabado, pero no os veo muy convencidos -observó Amelia, subiendo la escalera helicoidal.

   - No sé -gruñó Julián, algo rezagado. Subía cada escalón casi en contra de su voluntad -. No estoy seguro de volver a mi época.

   Ella se giró hacia el enfermero con extrañeza:

   - Qué raro; tú siempre tienes ganas de acabar la misión y volver a casa. A lo que sea que hagas allí.

   - ¿"Lo que sea"? No tengo tanto misterio. Sabes todo de mí, excepto mis horarios de ir al baño. Que por si te interesan, son bastante regul...

   - ¡Arg, calla! -se ruborizó ella-. ¡Demasiada información!.

   - ¿Y si no hemos terminado la misión? -les interrumpió Alonso.

   Amelia recuperó la seriedad y se encogió de hombros:

   - Gil Pérez ya está sedando a Lope y llevándolo a casa; le hará creer que todo fue un sueño. Y la Contraarmada "Invencible Inglesa" no ha podido acabar con La Coruña ni con María Pita.

   - Pero teníais más planes en Portugal... y la llamada de Ernesto los interrumpió - recordó el soldado, dubitativo.

   Se hizo un silencio incómodo, sobre todo para la jefa de la patrulla:

   - Estoy al mando. Soy yo quien debería decidir el final de las misiones.

   - Os pido perdón. Quizá me estrujo demasiado la sesera desde que os atrapó ese cambio en la Historia -admitió Alonso-. Cuando nosotros estábamos de viaje y vos no.

   Amelia frunció el ceño: en el fondo, a ella también le inquietaba la posibilidad de que aún quedaran cabos sueltos...

   - Vamos a la cafetería -indicó a sus subordinados.

   En cuanto el camarero anotó el pedido y les dejó a solas, Amelia retomó el tema:

   - Quiero que analicemos todas las dudas antes de la reunión con Salvador. Empezad.

   Alonso le dio las gracias con un gesto. Pocos superiores sabían escuchar, ni siquiera en el Ministerio. Por eso la apreciaba tanto.

   - Yo nunca voy a cuestionar vuestra autoridad. Esta misión me ha hecho admirar aún más el mérito de vuestro trabajo. Siempre habéis sabido guiarnos a través de la Historia. Es sólo que ahora...

   - Ahora vengo de un mundo incorrecto -admitió ella-. En el que Portugal era inglés y María Pita murió antes de tiempo. Pero eso tiene remedio -añadió, para alivio de Alonso-: puedo estudiar Historia otra vez.

   - ...y en ese mundo, Maite vive -estalló al fin Julián.

   Así que de eso se trataba. Amelia desvió la vista nerviosamente:

   - ¿Quién te lo ha dicho? ¿Alonso?

   - Tú, ahora mismo -mintió el enfermero-. No lo has negado.

   El camarero apareció con el pedido; la patrulla, incómoda por el difícil tema, casi agradeció la interrupción.

   - Lo siento por ella y por ti, Julián -murmuró Amelia al fin, cuando los tres volvieron a estar solos-. Pero ese mundo estaba mal: a cambio, Drake habría matado a mucha más gente.

   - A sangre y fuego -asintió Alonso con convicción-. Lamento vuestras cuitas, pero es mejor así.

   - Lo sé, ¡no me quejo de eso! Es que... no sé si hemos arreglado del todo los cambios. Así que tampoco sé lo que me encontraré al llegar a casa.

   - Entiendo. Puede estar tan viva como muerta. A la vez -se estremeció Amelia, mientras Alonso se santiguaba.

   - Como el gato de Schrödinger -bufó Julián, malhumorado-. Pero lo peor es que no sé si queda libre alguien de Leiva, para rematarla a ella y al resto de mi familia.

   - Pues estamos bien -resopló la mujer, cada vez más exasperada-. ¿A dónde quieres ir a parar con todo esto?

   - Al siguiente objetivo de los ingleses. Si queda alguien de Leiva con ellos, necesito saberlo.

   Amelia hizo memoria, pero acabó por negar con un gesto:

   - Sé cuál fue su siguiente objetivo en mi mundo, pero no estoy segura de que sea igual en éste.

   - Hay alguien en 1589 que sabe casi tanto como tú; tendrá que servir -improvisó Julián-. ¿Me dejas tu teléfono?
  
   * * * * * * * * * *
  
   (Vigo, finales de Mayo de 1589)
  
   A sangre y fuego: así se estaba cebando la Contraarmada Inglesa contra Vigo y El Ferrol. Dos pequeñas ciudades en las que Drake no debería intervenir, excepto para destruir algunos barcos españoles de sus astilleros. Pero atacar así a la población civil estaba muy lejos de sus órdenes.

  Un ex-presidiario inglés, ahora convertido en pirata, prendió fuego a un establo para obligar al ganado a salir. A su lado, varios secuaces acorralaron a los animales hacia una de las numerosas chalupas de Drake.

   - ¡Por favor! -rogó el granjero, por enésima vez-. ¡Eso es todo lo que tengo! ¡Mi familia lo necesita, o moriremos de hambre!

   - ¡Nosotros también! -ladró el pirata; derribó al desgraciado de un puñetazo e hizo presa en la muchacha que se ocultaba tras él-. Necesitamos provisiones. ¡Y mujeres!

   El anciano granjero y su hija intentaron resistirse, a pesar de estar recibiendo un aluvión de golpes. El rufián se hartó de discutir: sujetando aún a la mujer con una mano, alzó con la otra un sable para acabar con el desgraciado. Pero para sorpresa de su víctima, se quedó rígido de pronto:

   - ¡Atrás, perros piratas! -ordenó una voz con acento portugués, a espaldas del malhechor.

   El recién llegado extrajo su sable del cuerpo del expresidiario, que se derrumbó con el pecho atravesado de parte a parte. Otros dos bribones le salieron al paso, sólo para caer derribados por el justiciero, que esgrimía un arma en cada mano.

   - ¡Detened el saqueo! -ordenó el portugués: tras él apareció un grupo de soldados. Al fondo se veía un velero luso, del que estaba desembarcando otro pelotón de rescate similar.

   La inesperada ayuda reanimó a los aldeanos, que aún se defendían blandiendo armas y aperos de labranza. Los defensores redoblaron sus ataques, hasta conseguir que el enemigo tuviera que huir con las manos vacías.

   - ¿Su objetivo era la comida? -se escandalizó el líder portugués, al ver el botín que los lugareños habían conseguido salvar del pillaje-. Drake ha vuelto a sus orígenes de simple pirata... 

   - Y vos a vuestros orígenes de guerrero, Don Sebastián -contestó Lola-. ¿Cómo es posible que manejéis así la espada?

   - Porque no me dediqué a aprender cosas mejores; sólo a luchar -contestó el rey destronado, dejando caer las armas con repugnancia-. Mi tío Enrique era cardenal: siempre me dijo que eso y la fe me bastarían, como en los libros de caballerías. ¡Pero me engañó!

   - No penséis en eso -le consoló Lola Mendieta, arrepintiéndose de haber sacado el tema-. Hoy habéis salvado a esta gente...

   - Me educó para meterme en batallas a ciegas, sin estrategia -reflexionó él con desánimo al sentarse, o más bien derrumbarse, sobre un montón de escombros. Había rabia en su voz-. Para hacerme morir en combate y quitarme el trono. Fui tan necio que nunca escuché a nadie más: ni a mi sabio maestro Alejo, ni a mi tío Felipe ni al capitán Aldana. ¡Y así lo perdí todo! Mi país, mis amigos...

   Lola esperó pacientemente; no era prudente acercarse a un guerrero en aquel estado. Pero sabía cómo manejarlo.

   - No podíais saberlo -dijo ella al fin-. Sólo teníais ocho años cuando os apartaron de vuestro maestro, y murió poco después. Pero ahora sois más sabio y el cardenal Enrique ya no manda en Portugal. Ahora podéis salvar a mucha gente.

   Él tardó un tiempo en escucharla. Pero al fin alzó la vista hacia ella, abatido:

   - ¿Cómo estáis tan segura de mi valía? Yo tuve parte de culpa, por creerle. Y ahora... ya no sé qué creer.

   Ella le mostró un teléfono móvil:

   - Estoy segura porque he visto el futuro. Y me acaba de llamar desde allí alguien que nos ayudará a cumplirlo: Julián Martínez, del Ministerio del Tiempo. Sin usar armas, si eso es lo que os preocupa.

   * * * * * * * * * *

   (Costa de Peniche, 50 km al norte de Lisboa. Junio de 1589)

     El velero portugués era veloz; mucho más que los pesados galeones ingleses. Lola Mendieta, en cubierta, contempló la ciudad costera mientras aspiraba la brisa marina. Un olor muy diferente del de los calabozos de Loarre; el aroma del mar era el de la libertad.

   Julián y Don Sebastián se acercaron a ella como si esperaran órdenes.

   - ¿Es aquí?

   Ella entrecerró los ojos y respiró hondo una vez más, antes de volver a la realidad y contestarles:

   - Sí: pronto desembarcarán aquí los enviados de Drake. Julián, ¿dices que puede haber entre ellos alguien de Leiva? Aquí saldrás de dudas.

   - ¿Qué estarán tramando? -se preguntó Don Sebastián.

   La espía sonrió taimadamente:

   - La Contraarmada Inglesa está en las últimas; ya deben padecer enfermedades, porque no les quedan provisiones en buen estado. Aquí intentarán conseguirlas. Y algo más importante.

   - ¿Más importante que la salud? -resopló Julián, meneando la cabeza. Nunca entendería las prioridades de ciertas épocas...

   - Drake y su general Norreys buscan aquí refuerzos para atacar Lisboa por tierra. Saben que no pueden conquistarla sólo por mar.

   - ¿Y cree que los rebeldes portugueses se los darán? -se inquietó Don Sebastián.

   - Sí, a cambio de "liberar" Portugal del yugo español. La reunión con los rebeldes será en esta ciudad.

   Don Sebastián le miró con astucia:

   - ¿Y si los rebeldes supieran que el yugo inglés es peor? Existen documentos que lo prueban...

   Lola le devolvió la mirada conspiratoria. Se entendían a la perfección:

   - Drake nunca dejaría que los rebeldes de Portugal vieran esos documentos -la mujer señaló a Julián-. Pero este enfermero entrometido ya los cambió de sitio una vez, y puede volver a hacerlo, ¿verdad?

   - ¿Eso corregirá la Historia? -inquirió el agente del Ministerio.

   - Sí -sentenció ella-. Hay que impedir que Portugal sea inglés. Es lo correcto.

   - Así volverá a existir el Siglo de Oro -Julián entornó los ojos suspicazmente y añadió con retintín-: y todas las obras de arte con las que haces negocios, ¿no?

   Lola le miró con sarcasmo:

   - De algo hay que vivir.

   Julián, acodado en cubierta junto a ella, miró el mar largamente. Estaba casi igual que la primera vez que contempló aquellas aguas con Maite, en la cercana Lisboa, durante su luna de miel. Pero esta vez, las olas le parecieron lúgubres: corregir la Historia probablemente condenaría a Maite a muerte. A cambio de atrapar al resto de la gente de Leiva, si la había. De salvar de una muerte aún más segura a los padres de Julián, a sus compañeros, a sus amigos... tenía que centrarse en eso.

   - Lo haré -dijo al fin.

   * * * * * * * * * *
 
   Cuando Drake desembarcó en Portugal a su títere/candidato al trono luso (un tal Prior de Crato) se llevó una desagradable sorpresa. Nunca comprendió cómo pudo suceder un error tan catastrófico. Cómo cometió Crato la torpeza de llevar hasta el palacio del señor de la ciudad un baúl que debería contener un regalo para la rebelión: abundantes armas de la mejor calidad, aunque no del futuro. Pero que en realidad, al abrirlo, resultó su perdición.

   - ¿Documentos? -exclamó el líder de los rebeldes portugueses, intrigado por el extraño obsequio-. Veamos: una lista de tributos, puertos, fortalezas, las islas Azores... ¿qué significa esto?

   - ¿Son las condiciones que deberíamos pagar a Inglaterra, si aceptamos? -se interesó su lugarteniente y consejero.

   - ¡No! -intervino el general inglés Norreys, intentando retrasar lo inevitable-. Esto es... ¡es falso!

   - ¿Falso? El sello coincide con el anillo que lleva puesto Crato -observó el consejero, ajustándose unas lentes de pinza sobre la nariz-. Leed, señor: quieren nuestras colonias americanas, saquear media Lisboa...

   - ¡Es aún peor que lo que pagamos a España! -sentenció el líder rebelde-. Ese comediante, Lope de Vega, tenía razón: ¡Inglaterra no es de fiar!

   Los rebeldes portugueses apresaron a Crato y expulsaron a los ingleses con cajas destempladas; no habría trato. Palomas mensajeras partieron a los cuatro vientos, para asegurarse de que las tropas terrestres de Drake no engatusaran a nadie en Portugal.

   Nadie reparó en dos espías que, disfrazados de sirvientes, habían hurtado discretamente las armas para sustituirlas por los documentos. Uno era Julián Martínez, agente del Ministerio del Tiempo español. El otro era Don Sebastián, el añorado rey de Portugal, oficialmente muerto años atrás.

   - ¿Puedo quedarme las armas que hemos robado hoy? -propuso el enfermero-. Para una buena obra.

   - Como deseéis -asintió Don Sebastián-. Lo que importa es que la Contraarmada "Invencible Inglesa" ya no saqueará Portugal. No podrá atacar por tierra, después de esto. Y en cuanto al mar, mis almirantes en Lisboa son excelentes y harán el resto. Drake caerá en desgracia y nunca más levantará cabeza.

   - ¿En Lisboa saben que estáis vivo?

   - Sólo ciertas personas. Pero sí; Portugal siempre sabrá que Don Sebastián vela por su país, más allá de la muerte. Como un ángel guardían.

   - ¿Igual que mi amigo Alonso?

   - Así es -el monarca soltó una risita-. Me disteis la idea cuando me contasteis lo del Tenorio. ¿Cuándo volveréis al Ministerio del Tiempo?

   - Sólo cuando encuentre a este hombre -explicó el enfermero, sacando unas fotografías de su bolsa-. Es el último de una banda de criminales. Hoy he visto que ha desembarcado aquí con Drake, pero no ha regresado al barco. Y no puedo volver a casa hasta atraparle: ha amenazado a mi familia.

   - Bien: ahora sabemos que está en mis tierras. Ordenaré que lo busquen. Y que le hagan un retrato a mano para publicarlo en todas partes, como un criminal común -ofreció Don Sebastián-. Es lo mínimo que puedo hacer.

   - Gracias. Y vos, ¿volveréis a reinar en Portugal?

   Don Sebastián negó con la cabeza:

   - No puedo tener hijos. Además, como espía ayudo mejor a mi país. El trono sólo sirve para que el orgullo se suba a la cabeza, y eso ya me costó muy caro una vez. Perdí a tanta gente... incluso al hombre que más me importaba en el mundo: Francisco Aldana...

   - ¿Erais más que amigos?

   Don Sebastián le fulminó con la mirada:

   - No sois quién para juzgarme.

   - Al contrario; en mi tiempo es muy normal. ¿No preferiríais vivir en mi época? -sugirió el enfermero-. Seríais más feliz.

   - Sólo sería feliz si evitara su muerte. Pero tardaré veinte años en tener una Puerta del Tiempo para eso. Mientras tanto, seré un espía al servicio de mi país. O un ángel guardián.

   - Así que Portugal tiene Puertas del Tiempo, ¿eh? -sonrió el enfermero.

   - Resultó que un par de antepasados míos las habían ocultado en sus tumbas: ¡tuve que escarbar bastante! -Don Sebastián le dirigió una mirada significativa-: Imaginad el escándalo cuando empecé a buscarlas.

   - ¡Os llamarían de todo menos guapo! - Julián le miró con fingida severidad; pero ninguno de los dos fue capaz de aguantar la risa demasiado rato.

   - En fin; ya hemos evitado la primera invasión de Portugal -resumió el monarca, cuando por fin ambos consiguieron recuperar la seriedad-. Hay que vigilar otro punto fijo de la Historia para evitar la segunda, según Lola. ¿Me acompañaréis?

   - Sí. ¿Cuál es ese punto?

   La respuesta hizo que Julián se arrepintiera de haber abierto la boca:

   - No... ¡Otra vez ese siglo, no!

   * * * * * * * * * *
 
   EPÍLOGO

   (Lisboa, 1808)

   La playa era idílica; pero no estaban allí para pasear. Julián y Don Sebastián caminaron por la arena, de regreso al mar.

   - Si supiérais cómo destesto las guerras napoleónicas...

   - En esta zona no atacarán -afirmó Don Sebastián, acercándose a la pequeña chalupa que les esperaba en la orilla-. Gracias a nosotros.

   - Ese baúl de oro pesaba como un muerto -gruñó el enfermero; tomó asiento en la embarcación y se limpió con la manga el sudor de la frente, mientras los remeros se ponían en marcha.

   - Sin embargo, salvará muchas vidas -Don Sebastián estaba también cansado por el esfuerzo, pero satisfecho-. Hemos financiado a la gente correcta, así que los espías de Bonaparte ya no podrán atentar contra Wellington en esta playa. Ese inglés ayudará a España y Portugal contra la invasión francesa.

   - Tiene gracia: en este siglo Inglaterra es un aliado. Me pregunto qué habría pasado si Francia o Inglaterra hubieran gobernado en Portugal. ¿Os habría ido peor?

   - Quién sabe, Julián; ¿habéis cambiado la Historia alguna vez? ¿Salió bien?

   El enfermero hizo un repaso mental y negó con la cabeza.

   - Hasta ahora, no muy bien. Pero quién sabe...

   * * * * * * * * * *


   El general Wellington nunca consiguió aceptar del todo la explicación que le dieron sobre el propósito de un extraño grupo, en la playa. Parecían vigilar, pero no se sabía qué, o a quién:

   - ¿Por qué no se acercan? ¿No forman parte de la delegación oficial que ha venido a recibirme?

   - No. Son sebastianistas -le explicó el diplomático portugués que hacía las veces de traductor-. Han venido aquí a esperar el retorno del Rey Don Sebastián.

  - ¿No murió hace dos siglos?

   - Sí, pero ellos creen que regresará en tiempos de necesidad. Es una leyenda, como las artúricas... no importa, son inofensivos. Sigamos nuestro camino.

   El ilustre militar se dirigió hacia su destino, con una última mirada hacia aquella gente. No sabía que en realidad eran centinelas costeros, y que tenían órdenes de protegerle a él. Pero en el fondo, sí sentía por orden de quién: del ángel guardián de Portugal. Don Sebastián.

   Y eso era lo que le inquietaba. Que la explicación lógica no le convencía; porque, en el fondo, la otra tenía cierta parte de poética verdad.

   Don Sebastián sólo era una leyenda; un recuerdo. Pero ¿no es lo que acabaremos siendo todos, al final?

   * * * * * * * * * *

   (La Coruña, Diciembre de 1589)

   Inés de Ben había caído en desgracia. Su defensa de La Coruña la había dejado viuda, desfigurada y con dos niños que mantener. Y ni siquiera podía volver a poner en marcha su negocio: el valor de la pólvora y armas que suministró a la ciudad (800 ducados, una fortuna) nunca le fue devuelto, a pesar de que varios respetables testigos declararon en su favor. Eran tiempos de guerra: mucha gente había perdido tanto como ella, y España ya no tenía dinero suficiente para compensar a todos.

   Eso fue lo que Julián averiguó, después de consultar con Lola. Y el enfermero no podía conciliar el sueño desde entonces.

   - Una limosna, noble señor... -mendigó Inés, sentada a la puerta de la iglesia. Sus ojos dañados habían creído notar la presencia de un transeúnte.

   - Traigo algo más que eso, Inés -respondió una voz compasiva.

   - ¿Me conocéis, señor? ¿Cómo es posible?

   - Eso no importa: vos y yo estuvimos en la misma guerra. Y esta ciudad tiene una deuda con vos.

  Inés se mordió los labios amargamente, para no estallar en lágrimas. Aunque, debido a las heridas del rostro, ya casi no podía verterlas. Tenía los conductos lagrimales muy dañados.

   - No me lo recordéis, señor...

   - He venido a saldarla. Tomad esto. Y prometedme sólo una cosa: usadlo bien. No lo vendáis a nadie injusto.

   Inés palpó lo que le ofrecían y estalló en exclamaciones de gratitud, pero su misterioso benefactor había desaparecido. Se trataba de un cofre entero de armas y municiones; y eran de finísima factura. Suficiente para reabrir de nuevo su negocio, aunque fuese más pequeño que antes. Y para mantener a sus hijos.

   Julián vigiló, oculto tras una esquina, hasta asegurarse de que la mujer hubiera guardado el baúl de armas en un lugar seguro. Después realizó su siguiente visita.

   - ¿Me recordáis, Mayor? -saludó a la joven que le abrió la puerta.

   - Sí... ¿va todo bien? -cuando él asintió, María Mayor Pita sonrió complacida-: Yo volví a casarme, por el bien de mis hijos. El Rey me ofreció paga de alférez, por lo de la bandera; pero no necesito el dinero. Tengo suficiente con mi familia y mi trabajo para el Ministerio.

   - Me alegro. Aunque si me permitís el consejo, deberíais reclamar la paga algún día. Podéis usarla para ayudar a las viudas y huérfanos de aquel ataque.

   María le miró pensativamente y asintió:

   - Quizá dentro de un tiempo. ¿Puedo hacer algo por vos?

   - Sólo un favor: os lo agradecería mucho. ¿Podéis entregar esta carta en el Ministerio del 2017? Es para Amelia Folch... 

   * * * * * * * * * *

   "Querida Amelia, 

   Siento desaparecer así, pero tengo que hacerlo. No debería escribirte, por seguridad. Pensándolo bien, destruye esta carta cuando termines de leerla, como en las películas de James Bond. O cuando Alonso y tú terminéis de leerla, que en parte también es para él.

   Hemos corregido lo de Portugal: Drake no lo invadirá. Espero que ese cambio te haya pillado en casa y hayas recuperado los recuerdos correctos. Pero si no ha sido así, si recuerdas que hace poco hemos tenido diferencias, por favor, quiero que estés tranquila. No me voy por eso. Podemos estar en desacuerdo, pero no por ello podría dejar de quererte. Nunca.

   Te quiero, Amelia. Eres mi mejor amiga. Eres una de las dos mujeres más maravillosas que he conocido. Pero precisamente por eso no puedo volver a verte. A nadie que me importe. Os pondría en peligro.

   Queda libre un criminal de Leiva: esa gente ha amenazado con averiguar a qué personas quiero y matarlas. No regresaré hasta atraparlo; porque si vuelvo a mi tiempo, puede seguirme y ver con quién me reúno. No quiero arriesgarme a eso. Cuando esa gente insinuó que podría estar detrás de lo de Maite, me volví loco... a mí me da igual que me maten, pero no puedo dejar que os pase a vosotros. Ni a ti, ni a mis padres, ni a Alonso, que es como un hermano. Él y su hijo.

   Sé que este problema no durará eternamente; pero puede llevar un tiempo. Mientras tanto, dejad que todos crean que he desaparecido en combate, en La Coruña o donde sea. Así podré ir a mi aire hasta resolver esto. Además, ya de paso vigilaré a Don Sebastián. Parece buen tipo, pero sabe viajar en el tiempo y su tío es Felipe II: sumar eso me da más miedo que Espinete en una fiesta con globos. Espinete es un erizo... bueno, qué más da. Ya te lo explicará Pacino.

   Ah, dale recuerdos a ese poli quinqui. Debe ser buen tío, si te gusta. Además, es de mi época favorita. Pero déjale claro quién manda, que su tiempo no es tan feminista como el mío, aunque él diga que sí.

   Y suerte con Lope, si lo ves: pero si no quieres barriga, usa gomita. Que ese cabrón, donde pone el ojo, pone la bala. Y apuesto a que encima presume de ello. ¡Es inaguantable cuando se le sube el ego!

   Hasta siempre, jefa. Sabia. Valiente. Amiga. Amor.

   Julián".

"...juzgaría
...nunca ver sabrosa primavera
antes que ausente verte el alma mía...
Esto dijo Damón cuando, abrazados,
los pechos se bañaron juntamente,
diciendo: adiós, amigo. Adiós, hermano"
(Francisco Aldana, S. XVI)
  

  
  (FIN)


   Barcelona, 8 de Mayo de 2017
   Dedicado a los compañeros funcionarios del "Ministério do Tempo", de Portugal.

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