08 octubre 2013

46 para 50 - Scifiworld Especial Doctor Who

Ayer lunes, a las 9:50: busco el número 66 de la revista Scifiworld en FNAC El Triangle. Aún tienen el 65.

9:59 - Antes de entrar en el trabajo, se me ocurre mirar en la librería de al lado. Acaban de poner en las estanterías el buscado ESPECIAL DOCTOR WHO de Scifiworld. Lo tuiteo...

10:00 - El primer vistazo general a las páginas es muy prometedor. Mucho texto. Muchas imágenes y bastante bien escogidas. Check rápido a la sección de libros... y ahí está La Bendición de la Muerte Fatal, ¡Gerónimo! Toca esperar... La mañana se hará larga...

14:00 - Salgo a comer y me llevo la Scifiworld. Me leo las primeras 17 páginas, no-whovians (excepto la editorial, el chiste, la noticia de The No-Nose Dog Project...), con disciplina Sontaran. No es que no sean interesantes, es que el cuerpo amigdalino de mi cerebro comienza a pedir paso.

15:00 - ...y entonces, llego a la página 18 y ahí está Mamá. La primera companion del Doctor. Antes que Barbara, antes que Susan. Antes que la TARDIS: Verity Lambert, en foto a página completa, revisando efectos de sonido en 1963. Comienza el viaje...

15:06 - En la página 20 ya descubro algo que ignoraba: que la primera historia que se preparó del Doctor debía llamarse "The Giants". Love it!

15:11 - ¡Alerta! "The Tribe of Gum" no se retituló como "The Masters of Luxor". "Luxor" (también llamada en otro punto "The Robots") tenía que haber sido la segunda historia de la serie, tras "The Tribe of Gum". Acabó por no producirse televisivamente nunca y hace pocos años salió como aventura de audio de Big Finish.

15:18 - Tengo que decir que el tipo de letra que han utilizado para los títulos de cada sección me encanta.

15:22 - ¿William Hartnell propuso a Patrick Troughton como su sucesor? Segundo gran descubrimiento... 

15:28 - ¡Alerta! Con el Segundo Doctor no hablamos aún de Gallifrey: la primera vez que se da nombre del planeta de los Señores del Tiempo fue "The Time Warrior" (1974) del Tercer Doctor.

15:37 - Muy bueno el resumen, en una página, de la historia esencial de Gallifrey a cargo de Luis M. Rosales. A la lista de episodios quizás hubiera añadido "The Three Doctors" (1973), pero técnicamente no está claro que las escenas de los Señores del Tiempo transcurran en Gallifrey...

15:47 - A las historias de Daleks en la serie cabe añadir, a fecha de hoy, "Asylum of the Daleks" (2013) -que de hecho aparece en una de las imágenes de la misma página 33.

15:54 - Da gusto leer a Guillermo Moure escribir sobre el Cuarto Doctor. Se nota el amor...

15:55 - ...pero ¡hombre! Las temporadas de Tom Baker fueron las primeras que llegaron a España (las dos primeras) pero no fueron las primeras en emitirse internacionalmente. Tanto el Primer, como el Segundo y el Tercer Doctor se comercializaron internacionalmente: de hecho, es gracias a eso que se han podido recuperar tantos episodios borrados por la BBC.

16:00 - Veamos: en "The Big Bang" los Sontaran directamente no aparecen. Pero... esto... ¿de verdad mencionamos un segundo en "The End of Time" y "The Eleventh Hour" o cuatro en "Pond Life" como apariciones suyas? ¿¿Y la placa de "The God Complex"?? ¿¿¿¿EN SERIO????

16:16 - Muy bien Nieves Alonso y su viaje por la esencia y los avatares del Quinto Doctor.

16:21 - ¡Alerta! La historia de los Cybermen puede ser complicada, pero: NO, John Lumic no los creó en el planeta Mondas, en un universo alternativo. Están los Cybermen de Mondas, una contratierra de la del Doctor (los que aparecen en la serie clásica, y en el episodio Dalek), y están los Cybermen de la Tierra de un universo alternativo, creados por John Lumic, que acaban llegando a la Tierra del universo del Doctor en Army of Ghosts. Aunque no se ha dicho abiertamente, es probable que haya habido una guerra entre ambos tipos (razón por la que en algunas ocasiones el logo de Industrias Cybus que llevan en el pecho los de Lumic estaba arrancado) que finalmente concluye con la aparición de un nuevo tipo de Cybermen unificado en Nightmare in Silver, aunque como digo todo esto es una hipótesis que no se acaba de decir directamente.

16:40 - Muy bien, María López, explicando que el "Cartmel Masterplan" que quedó inconcluso al cancelarse la serie en 1989 se siguió desarrollando por los guionistas de la serie en novelas posteriores. 

16:47 - ¡Alerta! El Amo quería como recompensa por salvar a los primeros cinco Doctores un nuevo ciclo de regeneraciones, pero no se las dieron. Siguió en su cuerpo Trakkeniano hasta que fue resucitado para la Guerra del Tiempo.

16:39 - Querer hacer una lista de 100 razas alienígenas de Doctor Who es encomiable, incluso puede entenderse que aparezcan algunas tan poco representativas -pero ahí estaban- como los Conos Gubbae, pero llegar al número con entradas como "Ancianos: Ver Elders" o "Feathered People: Ver Emplumados", ejem, ejem...

17:10 - Momento fanboy-nitpicker: p.63. No es "El Maestro", es "El Amo" :)

17:11 - Misma página. Esto ya no es de "fanboy": la frase "nació en la batalla" no la dice el Décimo Doctor del Noveno, sino sobre su propia Metacrisis.

17:51 - Intachable la prosa de Ángel Sucasas (p.73-75). Soy fan: en serio, yo quiero tener el dominio de las palabras de este hombre.

18:00 - Leo en la p.74-75 (y más tarde en la p.87) que el Doctor, inquebrantablemente, ha ido siendo interpretado por actores cada más jóvenes. Es un error a menudo repetido: Jon Pertwee tenía la misma edad que Patrick Troughton cuando cogió su testigo (de hecho, era 8 meses mayor); Peter Davison, el Quinto Doctor, se fue con 32 años, y le sucedió Colin Baker con 40, que terminó con 42 años y a su vez fue sustituído por Sylvester McCoy, de 44. Paul McGann tenía 36 años cuando rodó la película del Octavo Doctor; le siguió Christopher Eccleston con 41. Así que, lejos de ser algo lineal, el asunto de la edad ha ido subiendo y bajando con el paso de las regeneraciones.

18:10 - Aplaudo al ver el rostro de Alex Kingston y su entrevista a cargo de Luis M. Rosales. Que uno de los dos se equivoque en una ocasión llamando "The Silence Library" al episodio "Silence in the Library" queda como mera anécdota. No es la entrevista de su vida, pero sí que es una cercana.

18:18 - La sección sobre los cómics del Doctor comienza muy bien, y está fantásticamente ilustrada a base de portadas de los últimos años. Me resulta toda una novedad la portada de un número de IDW con Clara. En su parte central, el artículo se vuelve un listado un poco confuso, en el que no queda claro, por ejemplo, si "The Betrothal of Sontar" es una historia publicada en la Doctor Who Magazine o algo distinto, pero al menos permite un acercamiento general a la magnitud de la producción. No se menciona el crossover con Star Trek, aunque sí hay tres de sus portadas, y dedica una página entera a comentar el argumento de los comics del Doctor que guionizó Alan Moore. En conjunto: una selección muy particular de Rafael Ruiz-Dávila.

18:24 - David Doncel firma dos páginas completamente dedicadas a analizar cada uno de los 9 discos que hasta el momento reunen las composiciones de Murray Gold para la serie. Es un estudio pormenorizado y entusiasta, muy interesante. La única pega hay que ponérsela, si acaso, al corrector ortografico de Doncel, que se empeña en cambiarle el apellido a David Tennant por "Tennat". 14 veces. Doncel: ex-ter-mi-na a ese corrector...

18:29 - Alfonso Merelo nos habla de los libros de Doctor Who. Concretamente de las novelizaciones de sus capítulos, de las novelas de la serie moderna y de dos manuales "de referencia": mi primera obra, La Bendición de la Muerte Fatal, y el libro de Russell T Davies, The Writer's Tale, sobre el proceso de escritura de la serie "en tiempo real". La compañía, ciertamente, es abrumadora. Pero aún así noto que sólo hay una mención tangencial a las docenas de novelas escritas entre el final de la serie clásica y el arranque de la moderna.  

Análisis final: es fantástico que una revista como Scifiworld haya dedicado un monográfico completo a Doctor Who. En particular, el trabajo que han hecho los miembros de la Asociación Planeta Gallifrey que se han encargado de los artículos principales, es encomiable. Como herramienta para acercar la serie a los que sólo habían oido hablar de ella de rebote, es magnífico, y a los que quisieran saber más les será muy gratificante. Sin duda, la publicación periódica más importante que se ha editado en español sobre Doctor Who hasta ahora. Hay algunos errores, como hemos mencionado; algunos de ellos son importantes, otros meramente llamativos, e incluso opciones personales que pueden gustar más o menos pero que son perfectamente válidas. Deben considerarse uno por uno y valorarse en su justa medida: en mi opinión no llegan a desmerecer el valor y el esfuerzo del conjunto. 8/10 para este número especial, que merece estar en la colección de cualquier whovian

07 octubre 2013

47 para 50 - Entrevista con Andrew Cartmel (I)

Doctor Who ha tenido una buena cantidad de gente guiando su destino, incluso algunos que escribieron pocos o incluso ninguno de sus guiones. Ellos son los script-editors, que en español tienden a llamarse "editores". La serie clásica tuvo 15, comenzando con David Whitaker (1963-64), Dennis Spooner (1964-65) y Donald Tosh (1965-66),que cubrieron toda la etapa del Primer Doctor y el arranque de las aventuras del Segundo, hasta Andrew Cartmel (1987-89), quien se ocupó de toda la etapa del Séptimo Doctor como último script-editor de la serie original. Andrew ha aceptado amablemente ser entrevistado para Look! Up in the sky!

Comencemos, en cierto modo, por el final: ¿recuerdas las circunstancias, hacia 1989, cuando empezaste a notar o directamente te dijeron que no iba a haber una temporada 1990 de la serie? ¿Existía la sensación generalizada de que era otra parada transitoria, como la que se dio antes de "Trial of a Time Lord" (1986), o más bien algo permanente?
Nos mantuvieron completamente ajenos a ello. JNT [John Nathan Turner, el productor de la serie entre 1980 y 1989] tenía la impresión de que la iban a suspender... pero no sabía durante cuánto tiempo.

Así que, básicamente, hasta que se emitió "Survival" (con el discurso final de McCoy debido a las sospechas de Nathan-Turner), ¿nadie sabía nada? ¿Estabas preparando tramas y una nueva temporada, y después de "Survival" os dijeron "no, la próxima temporaa se suspende"?
El monólogo que yo escribí ("Hay mundos ahí fuera donde el cielo arde, donde el mar está dormido y los ríos sueñan; gente hecha de humo y ciudades hechas de cancones. En algún lugar hay peligro, en algún lugar hay injusticia y en algún otro lugar el té se está enfriando. ¡Vamos, Ace, tenemos trabajo!") se grabó durante el rodaje de "Survival", que fue la penúltima historia en grabarse (la última fue "Ghost Light"). Así que en aquel momento, JNT ya sabía que no íbamos a renovar como era habitual, y que habría algún tipo de retraso o aplazamiento... aunque no sabíamos cuánto duraría.

Por entonces, mi cabeza debía estar ocupada con "Ghost Light", que aún teníamos que rodar. No pensaba mucho más allá. John sí pensaba a largo plazo, porque era consciente de que no íbamos a entrar en producción para la siguiente temporada, como era habitual.

Muy bien: vamos a dejar ese hilo de la historia ahí: os tenemos a ti, a JNT y a todo el equipo sin una nueva temporada en la que trabajar. Retrocedamos ahora a tu llegada a la serie. Por lo que he leído, creo que tú estabas buscando un agente que hiciera llegar tus guiones a la BBC, y cuando encontraste uno acabó consiguiendo que te ofrecieran el trabajo de script-editor.
No fue algo tan directo. Yo estaba enviando guiones a todos los canales de televisión británicos, incluída la BBC. Tenían buena respuesta, pero no me hacían ninguna oferta en firme. A la BBC, no obstante, le impresionó lo suficiente mi trabajo como para invitarme a formar parte de un grupo de aspirantes a guionista que se andaba gestando en una institución que la BBC llamaba "Script Unit", y que llevaba Tony Dinner. Otros escritores de aquel grupo incluían a Ian Briggs, Malcolm Kohll y Robin Mukherjee. Allí descubrí (porque Malcolm Kohll me lo dijo) que además de a las cadenas también podías enviar tus guiones a un agente. Lo hice, y pronto tuve un agente. Mi agente vendió algunos de mis guiones, y después me consiguió una entrevista con JNT (de quién él era amigo) para el puesto de editor de Doctor Who.

¿Cuál había sido tu relación personal con la serie hasta entonces?
Yo nací en Londres, me mudé a Canadá con 5 años y volví al Reino Unido cuando tenía 15. No había visto Doctor Who prácticamente nunca: tenía un vago recuerdo de infancia de la primera historia de los Daleks, cuando desatornillan la parte superior del Dalek y emerge esa cosa negra... ¡Eso es inolvidable! También leí algunos de los primeros anuarios: uno con Hartnell en la portada, y un anuario de los Daleks. Estos dos:

Puede que también hubiera leído algunos cómics de TV21 [llamada originalmente TV Century 21, esta revista publicó la tira de "The Dalek Chronicles" entre 1965-1967]. Pero nunca había visto la serie, y en realidad sólo era consciente de ella como parte del trasfondo cultural, "por el rabillo del ojo", como si dijéramos.

Querías escribir guiones y acabaste supervisando los de otros. ¿Te permitió desarrollar tu creatividad como querías? ¿Cuál es, de hecho, la labor de un script editor?
Editar guiones es una especie de meta-escritura. Tú eliges a los guionistas, desarrollas las historias y trabajas en ellas junto a los autores. Y es muy creativo; en cierto modo, yo estaba escribiendo mediante el uso de los guionistas y sus imaginaciones.
 
Me gusta compararlo a Harvey Kurtzman en EC comics y la forma en que trabajaba con sus artistas. El urdía los guiones y luego conseguía a aquellos grandes artistas para dibujarlos. O como Duke Ellington, que componía para una gran banda con solistas específicos en mente, para poder asignar ciertas partes a un virtuoso como Johnny Hodges sabiendo que sería el hombre perfecto para la misma. De la misma manera, yo elegía a Ian Briggs para conseguir un excelente guión basado en los personajes.

¿Ha quedado eso ahora absorbido por la figura del "showrunner"?
Tienes razón. A todos los efectos, como script-editor yo era entonces como un showrunner hoy.

Seguiremos charlando con Andrew Cartmel en la segunda parte de esta entrevista, donde profundizaremos en los aciertos y errores de su etapa en Doctor Who, y en su opinión sobre la serie moderna y sobre quién es el Doctor, realmente.

47 to 50 - A talk with Andrew Cartmel (I)

Doctor Who has had a good amount of people guiding its steps, even if they wrote scarcely few or even no actual scripts. These are the script-editors: the classic series had 15 of them, starting with David Whitaker (1963-64), Dennis Spooner (1964-65) and Donald Tosh (1965-66), who covered the whole First Doctor run and the start of the Second Doctor adventures, to Andrew Cartmel (1987-89), who was in charge of the whole Seventh Doctor era as last script-editor of the original series. Andrew kindly accepted to be interviewed by Look! Up in the sky!

Let's start, in a sense, in the end: do you remember the circumstances, around 1989, when you first were aware or told there was not going to be a 1990 season for the series? Was there a general sense it was another temporary stop, like before the "Trial of a Time Lord" season, or something more permanent?
We were left completely in the dark. JNT [John Nathan Turner, the series producer from 1980 to 1989] had the impression that it was going to be suspended... though he didn't know for how long.

So, essentially, until "Survival" was broadcasted (and McCoy's special final speech was recorded, due to Nathan-Turner's suspicion), nobody knew anything? You were threading plots and preparing next season, and AFTER "Survival" you were told, "no, next year's season is suspended"?
The dialogue I wrote ("There are worlds out there where the sky is burning, where the sea is asleep and the rivers dream; people made of smoke and cities made of song. Somewhere there's danger, somewhere there's injustice, and somewhere else the tea is getting cold. Come on, Ace, we've got work to do") was recorded during the filming of "Survival", which was the second last story to go into production (the last one was "Ghost Light"). So at that point JNT knew that we weren't going to be renewed as usual, and that there would be some kind of delay or interval... though we didn't know for how long.

At this time my head would have been full of "Ghost Light", which was yet to be recorded. I wasn't thinking very far ahead. John was thinking more far ahead, because he was aware we weren't going into production for the next season as normal.

Ok, let's leave that strand of the story there. We got you, JNT and the team without a next season to work with. Let's go back to your arrival to the series. For what I've read, I understand you were searching for an agent to make your scripts get to the BBC, and when you got one instead you ended being offered the script-editor job?
Not as straightforward as that. I was sending out scripts to all the UK TV companies, including the BBC. I was getting some nice feedback, but no firm offers. But the BBC was sufficiently impressed with my work to invite me to join a group of aspiring writers who were being nurtured in an institution at the BBC called the Script Unit run by Tony Dinner. Other writers in the group included Ian Briggs, Malcolm Kohll and Robin Mukherjee. There I discovered (Malcolm Kohll told me) that I could also send my scripts to agents, as well as broadcasters. I did, and soon got an agent. My agent sold some of my scripts and then, later, got me an interview for the post of script editor of Doctor Who. (My agent was a friend of JNT).

What was your personal relationship with the series at that moment?
I was born in London, moved to Canada when I was 5 and moved back to the UK when I was 15. I had almost never watched Doctor Who. I had vague childhood memories of the first Dalek story --where they unscrew the top of the Dalek and the black blob slithers out... Unforgettable! I also had some of the early annuals. One with Hartnell on the cover and a Dalek annual. And I read these.  


I may also have seen some of the comics in TV21 [originally called TV Century 21, this magazine printed the "The Dalek Chronicles" comic strip between 1965-1967]. But I had never watched the series and was otherwise only aware of it as part of the cultural background, "out of the corner of my eye", so to speak.

You wanted to write and ended script-editing. Did it allow you to develop your creativity in the way you wanted? What is, in fact, the job of a script-editor?
Script editing is sort of like meta-writing. You chose the writers, develop the stories and work with the writers on them. And it's very creative. In a way I was writing by applying the writers and their imaginations.
 
I like to compare it to Harvey Kurtzman at EC comics and the way he'd work with his artists. He'd do the layouts and then get these great artists to draw them.Or like Duke Ellington, who composed for a big band with specific soloists in mind, so he would assign certain parts to a virtuoso like Johnny Hodges knowing that he was the perfect man for that part. Thus I would use Ian Briggs to do some brilliant character writing.

Has that currently been subsumed by the "showrunner" figure?
You are right. In effect, as a script editor I was like a show runner these days.

We'll keep talking with Andrew Cartmel on part-2 of this interview, where we'll tread with him through the rights and wrongs of his time on Doctor Who, and his views on the current series and who the Doctor really is.

06 octubre 2013

48 para 50 - El Doctor en escena (I)

Uno de los ensayos de mi último libro, Algo nuevo, algo viejo, algo prestado, algo azul, está dedicado a las obras de teatro que el Doctor y sus archienemigos por excelencia, los Daleks, han protagonizado durante estos 50 años. En "Se levanta el telón y aparece la TARDIS" tratamos de cubrir desde 1965 hasta febrero de este año en curso... pero ha habido algunas otras obras que, por no ser propiamente aventuras del universo del Doctor (pero sí con una relación íntima), o por estrenarse desde la publicación del ensayo, nos quedaron en el tintero. Como diría un cyberman de Cybus, ¡actualicémonos!

El 14 de Agosto de 2013, en el festival Fringe de Edimburgo, se estrenó la australiana Who are you supposed to be?, una historia de amor entre fans de la ciencia ficción que plantea temas como... ¿por qué una chica no puede ser Han Solo o el Quinto Doctor? Jennifer Lusk y Cameron K. McEwan son los protagonistas de esta obra, escrita por Keith Gow y dirigida por Emrys Matthews. Si bien sólida, la pieza navega entre una suavidad inicial dirigida en apariencia a un público generalista y un friki-tour de force final que haría palidecer a The Big Bang Comedy por absolutamente mainstream. McEwan es uno de los blogueros sobre el universo whovian con mayor relevancia mundial, creador y autor principal de la página Blogtor Who.

Algunos días después, el 26 de Agosto, la compañía Stormy Teacup Theatre presentó en el mismo festival teatral, I need a Doctor: The Unauthorised Whosical Adventure, un musical sobre un fan de Doctor Who y su compañera que tras recibir una carta de Steven Moffat avisándoles de que están infringiendo el copyright de la BBC, deben reescribir su musical a una hora de su estreno. Por el camino, la lucha contra el fanboyismo, la falta de inspiración y menemigos como un monstruo mucoso cantarín no les pondrán las cosas fáciles... I need a Doctor es obra de Jamie Wilson-Taylor y Jessica Spray, dirigidos por Ben Occhipinti, y recibió críticas enfrentadas, desde las que lo consideran un interesante musical semi-amateur que no requiere especial conocimiento de la serie hasta las que lo crucifican por su falta de alma. Y por supuesto, el término medio.


En la próxima entrega de "El Doctor en escena" hablaremos de monólogos, algunos de ellos multipremiados, y en diversas ocasiones autobiográficos.

05 octubre 2013

49 para 50 - El Juez Dredd y Doctor Who

Nunca se han encontrado realmente, pero resultan curiosos los puntos de contacto que tienen algunos elementos de las historias de dos personajes en apariencia tan distintos como el Juez Dredd y el Doctor. No olvidemos que aunque el Juez sea americano y el Doctor venga de Gallifrey, ambos nacieron con factura británica: por un lado la revista 2000 AD y por el otro, la BBC. Tampoco hay que olvidar que varios artistas de esa y otras revistas de ciencia ficción fueron los primeros dibujantes y guionistas de los cómics de la revista Doctor Who Magazine (originalmente Doctor Who Weekly): el primer guionista de los comics del Doctor en la era Marvel UK fue precisamente John Wagner, el creador de Dredd.

De hecho, a mediados de los 70, Wagner y su compañero de guiones Pat Mills, ya habían propuesto varias historias para la serie de televisión de Doctor Who, pero las continuas peticiones de reescritura y eventualmente el cambio en la dirección de la serie, con la llegada de John Nathan Turner, les hicieron abandonar la idea. Pero cuando al dibujante Dave Gibbons le propusieron incorporarse al proyecto de Doctor Who Weekly, recomendó a Wagner y a Mills. Las cuatro historias que publicaron se basaron precisamente en sus guiones inéditos de Doctor Who: "The Iron Legion", "City of the Damned", "The Star Beast" y "The Dogs of Doom".

Es evidente que la distopia que pintan todas esas historias ha impregnado ciertos momentos del Doctor Who moderno, como puedan ser los episodios "Gridlock" (2006) o "The Beast Below" (2010), o la personalidad de los belicosos pero legalistas Judoon. Es un tipo de manera de ver el "oscuro futuro" que ya ha permeado la manera británica de explicarlo y visualizarlo. El paso contrario también se ha dado: en 1995, el último script editor de la serie clásica de Doctor Who, Andrew Cartmel, guionizó un par de aventuras del Juez en los números 11 y 12 del Judge Dredd Megazine. Y precisamente, para encontrar el mayor punto de contacto entre ambos universos hay que retroceder algunos años y plantarnos, precisamente, en plena era de Andrew Cartmel y John Nathan Turner.

El segundo serial del Séptimo Doctor, "Paradise Towers" (1987), podría haber salido directamente de las páginas de la revista 2000 AD. Aunque con dosis de un humor que más parecería sacado del Monty Python Flying Circus, lo cierto es que todos los elementos familiares de Mega City-1 están presentes: los policías implacables, los edificios inmensos en los que transcurre una vida entera, las bandas "de bloque" visualmente tematizadas, la violencia omnipresente, incluso los graffitti... echad un vistazo al film Dredd (2012) y comparad luego con el serial de McCoy.
Las Kangs, unas chicas de armas tomar...
El justiciero Dredd y el ladronzuelo del Doctor: quién hubiera dicho que tenían tanto en común...

04 octubre 2013

50 para 50 - Tierra-88: Los compañeros del Primer Doctor (II)

Faltan 50 días para llegar al 50º aniversario de la emisión del primer episodio de Doctor Who. Y desde Look! Up in the Sky! vamos a celebrarlos con un artículo whovian cada día. Arrancamos volviendo a un lugar que visitamos antes de las vacaciones, un universo alternativo conocido como Tierra-88, en el que no fue la BBC sino TVE quien estrenó en 1963 la serie Doctor Quién, nacida de la imaginación de Chicho Ibáñez Serrador, con la colaboración de la joven Pilar Miró.

Como ya vimos, Pepe Isbert aceptó interpretar al Doctor, junto a Irene Gutiérrez Caba y Sancho Gracia como los profesores de instituto Bárbara Virtudes y Juan Velázquez, y con la joven María del Mar Bonet como Susana, la nieta del Doctor. Los dos primeros años de aventuras de la serie fueron un verdadero éxito: pronto, la serie no se veía sólo en España, sino también en Argentina y en México, convirtiéndose en todo un éxito de la televisión iberoamericana. La joven Bonet abandonó la serie en navidad de 1964, al final de la segunda aventura contra los Daleks, para dedicarse a su carrera musical. La sustituyó desde el mes siguiente Pilar Bayona, popular componente de duo Pili y Mili, encarnando a la náufraga espacial Viki.
Barbara y Viki en "El Rescate"
Lo que ocurrió después fue un duro golpe para Isbert: Irene y Sancho anunciaron que dejaban la serie para verano de 1965. Habían pasado un tiempo excelente (y Chicho volvería a trabajar con la Gutiérrez Caba en muchas otras ocasiones, como la premiada Historia de la Frivolidad), pero querían volver a los escenarios y plantearse hacer cine, y el intenso ritmo de rodaje se lo impedía: se preparaba un capítulo cada semana, todas las semanas del año. Isbert, que adoraba el papel y la serie, no entendía porqué querían marcharse, pero aunque con reticencias, dio profesionalmente la bienvenida a su sustituto, Francisco Valladares, que encarnaría a un astronauta del futuro llamado Steven. Dicen que Pilar Bayona ayudó a suavizar el golpe, haciendo las veces de nieta virtual de Isbert y estando junto a él en todo momento.

El cambio de compañeros del Doctor se convertiría en una dinámica habitual de la serie. Así, las puertas del quiosco se fueron abriendo una y otra vez: Viki se fue con uno de los supervivientes de la Guerra de Troya al final de Carpinteros de Mitos (1965). La sucedieron dos compañeras de corta vida: Katerina y Sara Reino, ambas muertas durante El Plan Maestro de los Daleks (1965-6), y poco después  Dodo, interpretada por Amparo Baró, que complementaba así los papeles secundarios que desarrollaba en otra serie relacionada con el reloj, Tiempo y Hora de Armiñán, y en el que coincidió a veces con Irene Gutiérrez Caba. Francisco Valladares abandonó la TARDIS en Los Salvajes (1966) y Dodo haría lo propio en el siguiente serial, La Rebelión de las Máquinas (1966), dejando al Doctor con sus últimos acompañantes: el marinero Benito (Tony Leblanc) y la secretaria Polly (Analía Gadé), que compartirían con él Los Contrabandistas (1966) y El Décimo Planeta (1966).
Dodo (Amparo Baró) y Steve (Paco Valladares) en El Juguetero Celestial.
La última tripulación del Primer Doctor
Dos grandes peligros planeaban sobre la serie, pese a su gran éxito nacional: Chicho valoraba la posibilidad de dejar Doctor Quién, al mismo tiempo que la salud de Pepe Isbert se deterioraba a pasos agigantados...
(CONTINUARÁ...)

04 septiembre 2013

El trono del rey de amarillo (III)

   Un primer rayo de sol se filtra por las contraventanas de la pequeña habitación. La mirada de Pater Torlonia se levanta lentamente de Las Esquirlas de Eltdown. Tres meses menos para reencontrarse con el Padre, con el Origen de todo. Tres meses perdidos absorto en el estudio de la letra del demonio, o más bien, de los demonios de más allá de las estrellas. ¿Por esto se volvió loco el hermano del padre Michael? Sólo en este instante de lucidez, la consciencia vuelve.
   "¿Por qué he renunciado a tu sabiduría, Padre? Tres meses, tres, como San Pedro".
   Las sombras danzan ténuemente en la habitación que ha sido su templo de perdición. Sombras que le recuerdan a la danza del trigo en su Umbría natal; ruinas de una infancia perdida en el olvido.
   "No, yo soy sólo tu instrumento. Tú has abierto mi mirada en este invierno de mi vida hacia el terror que nos amenaza desde que creaste el Universo. Ahora CREO. Siempre creí en el Cielo, ahora creo también en el Infierno, no como el de Dante, sino en un infierno infinito, frío y oscuro, plagado de aberraciones demoníacas. Tú me has dado las llaves para abrir y cerrar algunas de sus puertas".
   En lo más profundo de su alma la resolución se afianza inquebrantable como la enfermedad que le consume: "Puesto que has puesto en mis manos armas del demonio, las usaré. Pero sólo cuando tú me lo pidas. Por tí, Padre, sacrificaré mi alma".
   Una amarga sonrisa asoma a sus labios al ser consciente de la paradoja a la que se enfrenta.
   - Dios, dame fuerza.
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   En cuanto abre la oficina, Pater Torlonia envía un telegrama a la Santa Sede:
"Episcopatus ordinatur. STOP. Signa Artes Magae in area. STOP. Reddam? STOP".
   Tras ello, se dirige al mismo café de siempre y se sienta, dispuesto a iniciar una nueva jornada. En esa cafetería de Boston todo es tan humano, tan sencillo, tan sucio y tan grasiento como la propia vida. Ninguno de los que le rodean sospecha un ápice que la viven al borde del abismo, y que ese viejo sacerdote ha avistado una fracción de sus profundidades... y sus alturas.
   Una molestia imprecisa invade sus sentidos. Pronto se asienta como un olor que no pega con el café, un invasor. Alguien está fumando, cerca, y no es un tabaco habitual en este sitio. No se ha pegado a todo, como hacen los olores locales que lo visitan día tras día. Y además es un humo que le despierta al Pater un recuerdo. Tres meses... tres meses... Hacía tres meses que no olía ese aroma concreto de tabaco de pipa: estaba en el despacho del arzobispo cuando fue a verle por primera vez...

25 julio 2013

Primer cartel de "Saving Mr. Banks"

El año que viene podremos ver Saving Mr. Banks, una película de Disney sobre el largo camino de Walt Disney para conseguir convencer a la escritora Pamela Travers de llevar a las pantallas a su personaje de Mary Poppins. Pamela (Emma Thompson) no estaba nada convencida de que fuera una buena idea en absoluto, pero la insistencia de Walt (Tom Hanks) finalmente permitió que el personaje y su primera novela llegara al cine en la película que todos conocemos... y que poco o nada gustó a Travers.

23 julio 2013

That's Entertainment (XV): Judith Secanell

Nuestro último That's Entertainment fue en Mayo del año pasado. Recuperamos la cabecera para seguir hablando de teatro musical, pero esta vez iremos combinando el repaso a obras del pasado con algo mucho más actual. Entrevistas, o mejor dicho, charlas con gente que tiene que ver con el teatro y con el musical. No necesariamente grandes nombres, aunque también. No necesariamente actores, actrices y directores, pero también.

Abrimos hoy esta nueva página del That's Entertainment con Judith Secanell, actriz.

Para empezar, Judith, háblanos un poco de tu experiencia interpretativa. ¿Qué momentos de tu carrera te han traído hasta aquí?
Yo me he formado trabajando: por supuesto que ido a la escuela y universidad de cine... De pequeña era bailarina y acróbata, y luego estudié cine y arte dramático; pero yo creo que donde más he aprendido es trabajando.

Destacaría que he trabajado 6 veces con el director Paco Mir: ¡5 montajes de Los Sobrinos del Capitán Grant" y uno de La Gran Vía Esquina Chueca. He actuado con Loles León, varias veces con Millán Salcedo y otros actores que de pequeñita ya admiraba, y he podido compartir escenario con ellos. ¡A veces no puedo ni creérmelo!

En cuanto a cine o televisión, recientemente he trabajado con los Mojinos Escozíos... Un placer: he aprendido muchísimo rodando 15 episodios de una webserie en poquísimo tiempo. He descubierto que la tele tiene otra velocidad...

Y también voy aprendiendo a sentir y a interpretar en inglés. Ahí sí que aún sigo en formación: tiene un ritmo al hablar y una sonoridad del lenguaje que también me gustan mucho. Lo encuentro bastante complicado, pero me encantan los retos. ¡Yo no me rindo!

¿Qué sientes con el teatro musical? Como intérprete y como espectadora.
Yo disfruto muchísimo viendo musicales: sobre todo en Broadway: lloro, rio, me levanto para aplaudir, ¡yo lo doy todo! Dame cualquier musical de Broadway y estoy contenta. Nueva York siempre me llena...

En los musicales en los que he trabajado, he tenido que bailar, actuar, recitar, cantar... correr entre bambalines porque no llegaba a la escena... ¡estar en plena forma durante las tres horas! Pero ahora quiero hacer cine, y tiene un ritmo totalmente distinto.

La escena tiene esos tres pilares que suelen confluir en el musical: actuar, cantar y bailar. ¿Con cuál te encuentras más cómoda?
Actuando y bailando. Mi fuerte no es cantar, de momento: lo paso muuuuuy mal, soy tímida cantando y paso un mal rato. Pero he bailado desde muuuy pequeña, y he actuado también; son ya como extremidades, como partes de mi cuerpo. Forman parte de mí al 100%.

 ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que guardas de ti en un escenario?
No sé si es el más antiguo, pero sí es de los primeros que tengo y uno que me emocionó especialmente. Era la primera vez que interpretaba Los sobrinos del capitan Grant en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela. El último día de la obra, Paco Mir (el de Tricicle), que era el director, salió al escenario vestido como uno de los personajes de la obra y se puso a actuar con nosotros. ¡Es una experiencia inolvidable que tu propio director actúe contigo! Para mí él es un maestro de la comedia y del teatro de gesto, tiene los tempos de la comicidad muy, muy, muy bien aprendidos, y poder compartir con él aquel momento, aquella experiencia encima del escnario... fue increíble.
Ya que has tenido experiencia en varias ciudades y en varios países, ¿qué crees que le falta al mundo escénico catalán?

Me parece que deberíamos hacer teatro desde muy pequeños, como asignatura escolar. El teatro llegaría mucho más a la gente si fuera algo accesible desde el colegio. Si desde pequeño aprendiéramos a actividades artísticas de manera más plena, habría un consumo teatral mucho más diversificado.

El futuro pasa por la autogestión de las compañías con una serie de cómplices que quieran buscar un espacio donde representar sus trabajos, aunque la Administración también podría utilizar mejor sus espacios teatrales. En Cataluña, la Asociación Profesional de Teatro Para Todos los Publicos (la TTP), que une a actores, músicos, magos, bailarines, payasos y titiriteros, intenta dignificar el sector ante la ausencia de sensibilidad de las instituciones públicas y las difíciles condiciones de producción a las que muchas veces nos enfrentamos

¿Y cuál crees que es la mejor baza que tenemos? ¿Cuál es nuestro punto fuerte?
El teatro en general es un punto fuerte de Cataluña. Tenemos una tradición de teatro infantil y juvenil que se remonta a principios del siglo XX, cuando se crearon compañías infantiles en los centros cívicos y las sociedades teatrales. Los circuitos teatrales infantiles y juveniles vienen ya de los años 60, pero en este tiempo se ha desarrollado una gran cantidad de propuestas para articular no sólo el teatro sino todas las artes del espectáculo destinadas a ese público. Ya no acepta sólo "teatro par niños", pide un teatro para todos los públicos.

Tenemos buenos profesores, buenos espacios, escuelas y teatros. Y muchísimas ganas de trabajar: la gente sale muy bien preparada de aquí, y con ganas de comerse el mundo. Eso sí: si aquí no encontramos oportunidades hay que irse fuera, así que nuestro talento se esparce por el mundo... donde nos las ofrezcan.
Si queréis saber más sobre Judith Secanell,
podéis acudir a su página web


22 julio 2013

De la naturaleza de los spoileadores

Alerta: la entrada que viene a continuación contiene un gran spoiler sobre el momento crucial de la película El protegido de M. Night Shyamalan (la de Bruce Willis). Si no la has visto, no te la pierdas, porque es muy buena, y sobre todo no sigas leyendo para que no te la estropee como me la estropearon a mí. Exactamente de la misma forma...

Tito Alfred y River Song se llevarían bien.
Al menos en lo que atañe a los spoilers...
El suspense y la sorpresa tienen un gran enemigo cuyo nombre se ha universalizado en inglés: el spoiler. "Spoilt" está la comida que se ha pasado, la que ya no está buena, la que ha quedado rancia o se ha estropeado. Por extensión, "spoiler" es todo aquello que te chafa una sorpresa: un trailer es un spoiler. Una foto es un spoiler. Que te cuenten el final de la pelicula es un spoiler.

Normalmente, cada uno elige la cantidad de exposicion que quiere tener a los posibles spoilers de una serie o una película, acudiendo a ciertas webs o no, frecuentando o ausentándose de determinados grupos de noticias, abriendo una cantidad determinada de videos de promoción. Lo importante es recordar que, que algo sea spoiler o no, siempre depende del otro, no de uno mismo. Es por eso que hace falta tener una cierta sensibilidad, una cierta capacidad de ponerse en la piel de los demás, para evitar ser un propagador de spoilers. A quien le estamos aguando la fiesta con una información que a nosotros nos parece inofensiva es, a fin de cuentas, al otro.

Pero hay veces que el spoiler te llega sin comerlo ni beberlo. ¡Zas, en toda la boca! Una foto, un comentario, un titular. Claro, el problema de saber algo es que luego no pudes olvidarlo tan facilmente (a menos que el spoiler te lo suelte un Silente... pero no suele ser el caso). Y con el tiempo he ido determinando que hay dos tipos de spoileadores: los Ignorantes y los Envidiosos.

Los Spoileadores Ignorantes son los que te spoilean algo porque no saben que tú no lo sabías. Es ese amigo que te suelta el final de una película clásica que nunca has visto, porque pensaba que ya la habías visto. O ese otro que comenta en voz baja esa escena clave, pero no lo suficientemente baja como para que tú no lo oigas desde dos sillas más allá. El Ignorante lo siente, cuando descubre que ha metido la pata, le sabe mal. Porque se da cuenta de que ha metido la pata.

El Spoileador Envidioso es ese tipo que (alerta, que ahora viene el spoiler del que avisaba al principio), para convencerte de que vayas a ver El Protegido, cuando es consciente de que aún no la has visto, te la vende diciendo: "va de un guardia de seguridad que descubre que es invulnerable y un tío que tiene una tienda de cómics que ha estado organizando atentados para ver si aparece un superhéroe". Real Life Case (TM). Imaginad mi cara cuando llego a la escena en que Don Cristal se revela como el villano de la cinta, me digo "bueno, ya lo sabía, pero ¡wow, lo que va a venir ahora!"... y aparecen los títulos finales de crédito. Parpadeo. Parpadeo varias veces más, atónito. Mi indignación me impedía hablar con la persona que tenía al lado. Se acabaron los titulos de crédito y me cagué, en voz altísima, en el que me había destrozado El Protegido.
Las azules deberían venderlas a la entrada de todos los cines.
¿Por qué llamo a esta gente "Spoileadores Envidiosos"? Podríamos creer que son otro tipo de Ignorantes. Ignorantes del valor del "sense of wonder", de la maravilla que es descubrir virgen las sorpresas que ofrece una película o una serie: sean grandes o pequeñas, sea quien aparece sin esperarlo o de qué manera se va a suceder el ritmo o dónde transcurrirá el enfrentamiento final. El problema es que, en esencia, su origen es otro mucho más perverso: descubren algo nuevo, una noticia que hasta ahora no se conocía. Les gusta. Y si, con una falta de empatía por los receptores casi psicopática deciden difundirla abiertamente y sin ambages es porque les gustaría ser los que han pensado en esa sorpresa. Querrían ser Moffat y decidir lo que pasará al Doctor en su 50º aniversario. Querrían ser Abrams y escoger el destino de Tatooine o el Enterprise. Querrían tener la calidad y el poder de Martin y asesinar a tal o a tal otro personaje en este momento o en este otro de la trama. Como no lo son, como sus medios no tienen el empaque de la Warner, de la BBC, de HBO, como ellos no tienen el talento, ni una sombra del mismo, se convierten en parásitos, en vampiros, en changelings, y al transmitírtelo fuera de su contexto y sin que puedas evitarlo, tratan de chupar también parte de la gloria. Ya no te enterarás cuando veas el episodio, cuando leas la novela, cuando compres el cómic. Te vas a enterar porque yo te lo he dicho y porque te lo he dicho antes que nadie.

Eso ultimo es muy importante para el Spoilerador Envidioso: ser el primero. Tener la satisfacción perversa de ser TÚ quien le ha jodido la sorpresa a los demás. Porque es tu trabajo. Porque todos lo hacen. Porque no es tanta sorpresa. El problema lo causan los que se quejan, que "no están al día". Pobrecito Spoileador, que le censuran... La excusa puede ser cualquiera, el mantra que repetirás. Lo peor es cuando se juntan con aquellos """fans""" (desde mi punto de vista, incomprensibles: tendré también algo psicopático) que quieren saberlo TODO de lo que aún no han visto, antes de verlo. Los que se tragan hasta el último trailer. Los que saben como continua el capítulo 4 antes de que se haya emitido el 1. Entonces se juntan el hambre y las ganas de comer... y en cualquier grupo eso significa que estallan las Spoil Wars.

End rant. Una imagen vale más que mil palabras. O las puede matar...

12 julio 2013

Tierra-88: El Primer Doctor (II)

El espacio entre los mundos ha vuelto a abrirse.
Soy Kal-El el Vigilante: bienvenidos de nuevo a Tierra-88.


El primer episodio de Doctor Quién se emitió el sábado 23 de Noviembre de 1963... apenas 24 horas después de haberse grabado, casi en tiempo real como era la norma, en los estrechos estudios del Paseo de la Habana, y en pleno shock por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy.


Retrocedamos algunos días. Como ya sabemos, el Doctor iba a ser un viajero del tiempo. Su máquina, anunció Chicho al equipo el 6 de noviembre, se llamaría TARDIS:

- En realidad son siglas, pero evocará a la tarde -dice en un memorando interno-, y a llegar tarde, porque aunque viaje por el tiempo, el Doctor no controla el destino de sus viajes. Ahí está la gran aventura a la que se enfrenta.

¿Siglas? Los seguidores de la serie en Tierra-88 saben explicar perfectamente a los no-iniciados el significado de cada una de esas letras, tal y como lo explicó Susana en el primer episodio de la veterana producción.
SUSANA: Bueno, me inventé el nombre TARDIS a partir de las iniciales: Tiempo Absolutamente Relativo en Dimensiones Intrínsecas Subjetivas.
O como diría el Doctor: "el tiempo no es mi jefe". ¿Cómo se decidió el aspecto exterior de la TARDIS? Como ya habíamos explicado, el decorado interior, el que más se iba a reutilizar, ya estaba bastante avanzado. Pero para el exterior, Chicho y Pilar contaron con la ayuda del joven Fernando Sáenz.

Saenz coincidió con Chicho que la TARDIS debía ser un objeto cotidiano pero reconocible. Algo que pudiera estar en el Madrid de 1963 sin llamar demasiado la atención, que quedara un poco fuera de lugar en una chatarrería como la de I.F. Edecán, en la que arranca la historia, y que fuera algo absolutamente llamativo en cualquier entorno espacial o de tiempos remotos. Saenz sugirió algo azul, aunque no se viera en las pantallas en blanco y negro de aquellos tiempos. El secreto se mantuvo hasta que los espectadores vieron al Doctor aparecer por la chatarrería y tratar de abrir con una llave aquella especie de gran armario.


El quiosco original en que se inspiró Saenz para el diseño de la TARDIS estaba situado en el Parque del Retiro, pero se sabe que la empresa que lo había construído tenía otros distribuídos por toda España, de los que se conservaba hasta hace muy poco uno en la Plaza de la Mina de Cádiz. No es de extrañar que hoy en día los tribunales hayan dictaminado que ese diseño particular, aunque básicamente copiado, pertenece en el contexto de la TARDIS, a TVE.

El icónico final del primer episodio
Trabajador incansable, como siempre, Chicho se ocupó de la dirección y los guiones de los 13 primeros episodios (aunque firmando sus textos como Luis de Peñafiel). La primera aventura, como ya vimos, se dedicó a los hombres de las cavernas. Una historia que tendría consecuencias importantes en la vida real:  José María Bermúdez de Castro, descubridor del Homo Antecessor en Atapuerca pero que por entonces contaba 11 años, la cita como la influencia clave que le hizo querer dedicarse a la paleoantropología.

- Podríamos decir -afirmó en una entrevista con Eduard Punset en 2010- que cuando empecé a excavar en la Gran Dolina yo estaba buscando a la Tribu de Gum. Y en mi fuero interno sé que es verdad.

Sobre la historia que presentaría a los grandes enemigos del Doctor Quién, los Daleks, cabe decir que estos seres se inspiraron en una idea de Chicho, pero que el hombre que les dio su hoy inconfundible forma fue José Algueró, que aunque trabajaría diseñando decorados y objetos para multitud de películas (como Simbad y la Princesa o El regreso de los siete magníficos) nunca llegaría a alcanzar la fama y reconocimiento internacionales de Ibáñez Serrador. Sin embargo, Algueró hablaba con orgullo de las creaciones que le superaron.

- Un salero, un pimentero, una batidora de varillas, un desatascador... Decían que era un cutre trabajando con aquellos elementos, pero, bueno, el resultado salta a la vista. No pueden ser más españoles y a la vez más universales.

El argumento no encontró problemas con la censura, pese a tratar de la lucha contra unos totalitarios dictadores mecánicos. Pero no fue casualidad: Pilar Miró lo vendió como una crítica a los movimientos hippies y la "masculina necesidad" de tomar las armas cuando invaden tu hogar... y coló.

"Una niña de otro mundo" presentó a los personajes; "100.000 aC" planteó las bases de la serie como una aventura con dosis de historia. "Los Daleks" sirvió para recordar a la audiencia la ciencia ficción subyacente a la trama. Pero "En la nave" (o como la conocemos hoy en día: "Al borde de la destrucción"), los dos últimos episodios de los 13 que tenía programada la serie, tenían como audiencia objetivo a los mandameses de TVE. Chicho se lució con una trama asfixiante, de las que disfrutaba trabajando, sin gastar una sola peseta, aprovechando los decorados, el vestuario y los actores que ya tenían. La tensión era máxima, y al final del episodio 12 nadie sabía si los protagonistas iban a sobrevivir, ni la razón de su extraño comportamiento. Ni siquiera los jefes de Chicho, a los que demostró que podía hacer una serie tan barata o tan excepcional como les había prometido, si le dejaban trabajar a su antojo. El experimento fue un éxito, y enseguida le dieron el visto bueno para otros 30 episodios.

Agradecido por su inestimable colaboración, Chicho cedió a Pilar Miró la elección del tema de la siguiente historia: la tripulación de la TARDIS acompañaría en sus viajes a Marco Polo.

(CONTINUARÁ)

10 julio 2013

Tierra-88: Los compañeros del Primer Doctor (I)

Bienvenido de nuevo a Tierra-88, el universo en el que las aventuras del Doctor fueron creadas en Televisión Española.

Sin duda, la elección del Doctor fue uno de los asuntos más delicados que tuvieron que sortear Chicho Ibáñez Serrador y Pilar Miró en los meros dos meses que duró la preparación de la serie. Pero Doctor Quién tuvo la suerte de que se impusiera la visión de Pilar en al menos un aspecto más (además de su famosa defensa posterior de los Daleks frente al Director de Programas de la casa): los verdaderos protagonistas serían los que acompañaban al Doctor en sus viajes, porque serían el punto de contacto de los espectadores.

Doña Barbara Virtudes, profesora de Historia, fue la primera que quedó esbozada: si iban a viajar en el tiempo y una de las protagonistas era una adolescente, ¿qué mejor que eso? Seria, estricta pero no severa, requería una actriz de unos 35 años que pudiera aportar los debidos matices. En Televisión Española estaba trabajando una mujer ideal para estos menesteres, llegada de la compañía de María Fernanda D'Ocón: Irene Gutiérrez Caba, que en Mayo de aquel 1963 había aprticipado en tres capítulos de la miniserie El Hombre, Ese Desconocido, y que por lo tanto comenzaba a saber ya cómo se trabajaba en televisión. Irene aceptó, atraída por el reto de poder desarrollar a un mismo personaje a lo largo de varios meses.

Bárbara se hace pasar por Yetaxa en el polémico serial de Doctor Quién "Los Aztecas"
El otro docente de la tripulación fue cambiando: primero era un profesor de gimnasia, luego de matemáticas, pero acabó convertido en Juan Velázquez, maestro de Química del Instituto para Señoritas de La Mina. Desde el principio estaba claro que sería el motor dinámico de la historia, el prototipo de héroe, aunque en apariencia un hombre de ciencia y un hombre moderno. Pero fue cambiando su carácter: ¿bromista, distinguido, romántico? Chicho y Pilar se planteaban la cuestión para poder reducir el número de actores posibles a algo manejable. No querían un galán al uso, pero si uno que tuviera madera para convertirse en uno. Un tal Sancho Gracia se había batido bien el cobre como secundario en Los Intereses Creados de Benavente y en el Calígula de Camús que había montado aquel 63 el gran Rodero en Mérida. Gracia aceptó la oportunidad de entrar en TVE (aunque más por curiosidad que por el interés teatral de Gutiérrez Caba), y se unió al elenco.

La tercera pieza del juego que se articularía a través del Doctor sería su nieta Susana, a través de la cual se pretendía llegar al público juvenil y adolescente, que era a priori el que más podía interesarse por las aventuras de ciencia ficción de la serie, y a quien la dirección de TVE pretendía aleccionar sobre Historia con la misma. Susana tenía que transmitir el mismo misterio que su abuelo, pero con un componente futurista.

- Y si tenía buenos pulmones, para gritar cuando se encontrara en peligro, mejor -declaró Chicho a Fotogramas en una entrevista de 1983.

La búsqueda se antoja la más difícil, junto a la del Doctor. Pilar y Chicho buscan veinteañeras que se hagan pasar por estudiantes de instituto pensando que es difícil encontrar en tan poco tiempo a una verdadera adolescente que pueda dar el tipo y con la intensidad adecuada. Hacen llegar a sus colegas de profesión la búsqueda, hasta que un corresponsal de TVE en Palma de Mallorca llama a Pilar, el 1 de Noviembre de 1963.

- "No es actriz y tiene 16 años, pero la he visto y transmite madurez y juventud a la vez, y una especie de tristeza. Creo que puede ser la que buscáis. Se llama María" -recuerda Pilar Miró en sus memorias-. En esos momentos no teníamos más. Cogí el avión y me planté en Mallorca y... tenía mis reticencias, la convencí a duras penas y quizás porque era mujer, no sé cómo decirlo; creo que si hubiera sido Chicho quien le explicaba el proyecto nos hubiera mandado al quinto infierno. Pero la convencí de que probara y le dije que si se cansaba podíamos borrarla con facilidad de un capítulo para otro; y la tenté.

Así, Pilar Miró se volvió a Prado del Rey con los padres de la niña y la propia niña, María del Mar Bonet, que ya tenía inquietud por la música, pero a la que aún faltaban 4 años para que lanzara su primer disco.
La escena más icónica de Susana en el primer episodio
ya la relaciona con la música...
Chicho mientras tanto seguía trabajando en el guión de la primera historia. Serían 4 episodios: uno de presentación, ambientado en el Madrid contemporáneo, y otros 3 en la edad de las cavernas. El interior de la máquina del tiempo también estaba listo.

Pero, ¿qué significaba su nombre, TARDIS? ¿Y cómo sería por fuera, la nave?
Todo esto, y un repaso a las primeras aventuras del Doctor, en nuestro próximo episodio.

09 julio 2013

Tierra-88: El Primer Doctor (I)

Bienvenido de nuevo a Tierra-88, el lugar en el que la TARDIS y su piloto fueron una creación española.

Chicho Ibáñez Serrador corría contrareloj. Había convencido a sus jefes de Televisión Española de producir su serie Doctor Quién... una serie que apenas tenía bosquejada. El trabajo intenso no le amilanaba en absoluto: eligió como su mano derecha a una joven redactora de la casa que venía de la Escuela Oficial de Cine, Pilar Miró, y juntos comenzaron a establecer las bases de la serie.

Lo primero que había que hacer era tener claro al protagonista, el viajero del tiempo. Aunque Pilar propuso desde el principio que el protagonismo de éste sería circunstancial, pues le interesaba más desarrollar a los personajes que le acompañaban, pero después ya volveremos a esto. El Doctor tenía que ser una persona mayor, ya que viajaba con su nieta, y tanto Chicho como Pilar acordaron que debía ser un tipo difícil. Alguien con opiniones personales fuertes, con carácter, pero al mismo tiempo con un algo de niño, de liante. Chicho propone a su padre, Narciso Ibáñez Menta, aunque Pilar Miró discrepa de la elección. La cuestión se resuelve rápidamente: a Narciso Sr. no le interesa la propuesta. Tanto Ibáñez como Miró coinciden entonces en un nombre: Pepe Isbert.

Hay dos problemas, no obstante. El primero es convencer a Isbert, que se encuentra en la cumbre de su carrera tras 60 años dedicados al cine y al teatro. Acaba de estrenar La Gran Familia y El Verdugo y no se ha prodigado prácticamente nada en televisión. Afortunadamente, contactan con él a través de José Luis López Vázquez, que interpretó al protagonista sin nombre de la adaptación televisiva de Chicho de La Guerra de los Mundos. El segundo problema es que cuando lo encuentran, el 2 de noviembre de 1963, Pepe Isbert acaba de someterse a una traqueotomía.

La reunión es surrealista: Chicho y Pilar, sentados junto a la cama del hospital de José Isbert, que escucha atentamente sus explicaciones, mientras sus familiares esperan fuera de la habitación, quejándose por la molestia. De fondo, el ruido del respirador. Isbert permanece, evidentemente, en silencio la hora larga que los dos jóvenes creativos le explican sus ideas. Viajes en el tiempo, televisión pero casi como si fuera teatro, interiores. Isbert toma un papel y les escribe cuatro palabras que cambiarían sus vidas: "YO SOY EL DOCTOR".

Seis días después, Isbert se presenta ante el sastre para que le tomen medidas. Ha ido recibiendo los borradores del guión que le ha ido haciendo llegar Pilar. El 15 de noviembre se presenta en TVE y se pone el vestuario y la peluca blanca que le han preparado. El actor se transforma, parece rejuvenecer 10 años (en parte porque se ha adelgazado un poco en el hospital; en parte por la ilusión del proyecto).

- Tiene un aire a Bogart -dice Pilar Miró.

Pero Chicho no lo duda: incluso si no volviera a hablar en toda su vida, Pepe Isbert es su Doctor.
"Os merecéis una explicación.
Y como Doctor vuestro que soy... os la daré luego"

08 julio 2013

Bienvenidos a Tierra-88

El espacio y el tiempo: las últimas fronteras. No ajustes tu monitor: yo controlo la vertical. Yo controlo la horizontal. Estamos entrando en un mundo distinto de sueños e ideas. Estamos entrando... en la dimensión desconocida.

Soy el Vigilante. Te doy la bienvenida a un mundo que he catalogado como Tierra-88. El número es lo de menos, arbtirario, o quizás no. Quizás cada pequeño detalle que diferencia un mundo de otro, incluso su número, tenga una razón de ser.

Hoy os traigo un enigma envuelto en un misterio que exploraremos durante las próximas semanas. Un misterio que comienza con un hombre procedente de un país distinto del que vería sus mayores triunfos: en 1935, Narciso Ibáñez Serrador nació en Montevideo, hijo de un actor y director de teatro, el español Narciso Ibáñez Menta, y de una actriz argentina, Pepita Serrador. Sus primeros años le vieron seguir a sus padres en sus giras por Latinoamérica, aunque ya con 8 años exploro su propia vis teatral poniendo la voz al conejo Tambor en la película Bambi de Disney. En 1947, Narciso se instala en España para cursar el Bachillerato y comenzar su propia carrera teatral, actuando, dirigiendo y escribiendo. Comienza a adaptarse a los medios audiovisuales y a lo largo de los años 50, bajo seudónimo, guioniza gran cantidad de dramas radiofónicos. Este medio le fascina cada vez más, y en especial un hito en la historia de la radio mundial: la famosa transmisión de La Guerra de los Mundos del Teatro Mercurio del Aire de Orson Welles.

Chicho, con su inefable pipa
Hasta aquí, el Narciso que os he dibujado quizás no os resulte distinto del que vosotros conocéis. Pero la diferencia ya se está gestando en su interior: porque en Tierra-88, cuando Narciso Ibáñez llega a Televisión Española en 1963 y le ofrecen adaptar clásicos de la literatura universal, el primero que adapta es precisamente La Guerra de los Mundos. El éxito con el público español es abrumador. Decidido a no dejar escapar la oportunidad creativa, Chicho (como le conocen sus colaboradores), propone a la cadena una nueva serie que mezcle historia, ciencia ficción y ciertas dosis de intriga y terror, sin tener exactamente los detalles en mente. Fabulando como lo haría el propio Welles, describe al protagonista como un viajero del tiempo, junto a su nieta y dos profesores de bachillerato, cubriendo así todas las bases que faciliten un alcance familiar.

En realidad, Chicho está inventándose casi todo lo que dice sobre la marcha. Pero dice que será barata, que dará prestigio y que convencerá al público. Pese a la atención que había despertado La Guerra de los Mundos, Televisión Española no está del todo convencida de que la ciencia-ficción sea del todo adecuada para la cadena, pero Ibáñez parece tener las ideas tan claras que en Septiembre de 1963 dan el visto bueno a la grabacion de 13 episodios de prueba, a estrenarse antes de Diciembre. Con apenas 2 meses para convertir su idea en una serie con cara y ojos, con un equipo creativo mínimo y un presupuesto muy limitado, Narciso Ibáñez se lanza a la aventura de buscar a sus protagonistas y a quien los encarne... 

Teniendo que resolver tantas dudas, no es extraño que, apremiado para dar un nombre a su idea, aprovechara la anotación de uno de sus cuadernos:


EL VIAJERO DON SEÑOR PROFESOR DOCTOR
CRONO CHALLENGER MARQUEZ ¿¿¿QUIÉN???


- Doctor Quién -se dice que afirmó como si fuera evidente-. La serie se llama Doctor Quién.

En nuestro próximo encuentro hablaremos de los actores elegidos para encarnar al Doctor y a sus acompañantes. Te espero de vuelta a Tierra-88...