19 octubre 2013

35 para 50 - Planet of Fire (II): The Movie

Siguiendo con el análisis de la edición de 2 discos del DVD de Planet of Fire, hoy me referiré a los extras, siendo el primero y el más importante el que ocupa la mayor parte del segundo disco, la edición especial del serial como película, con nuevas escenas y efectos CGI, en widescreen y con la opción de elegir sonido 5.1.

Decía ayer que esperaba que la versión cinematográfica de Planet of Fire subsanara los problemas de ritmo. Lo hace, la directora Fiona Cumming ha sabido imprimir con la nueva edición una velocidad y un sentido de la urgencia y de la acción del que carecía su montaje televisivo original. Hay dos grandes peros, no obstante: ese ritmo mucho más picado va a veces en detrimento de la historia, llegando incluso a comerse un par de réplicas y de planos esenciales para el argumento, como lo es el de las llamas de Sarn apagándose como "señal" de la voluntad de su dios del fuego. 

El segundo problema es el abuso del CGI: las nubes rojizas que sobrevuelan el planeta acaban por estropear las tomas originales tomadas en Lanzarote, y las llamaradas que aparecen por la superficie parecen en muchas ocasiones situadas al tuntún. Los brillos y transiciones que se aplican sobre las metamorfosis de Kamelion son un intento de disimular algunas de sus carencias, pero acaban siendo excesivas. Se salvan las llamas del cono volcánico y, de manera destacada, la nueva secuencia precréditos, absolutamente moderna en ritmo y velocidad, que aporta un fragmento más de información y un ápice de emoción extra a la aventura.

No es un buen montaje, en definitiva, o al menos no acaba siendo más recomendable que la versión original de 4 capítulos más que como curiosidad. En comparación, está mucho más lograda la versión cinematográfica de Enlightenment (1983), también de Fiona Cumming y supervisada por ella misma algunos meses antes.

EXTRAS
Aparte de la edición especial, los episodios cuentan con una serie de extras habituales pero interesantes. Todos los cápitulos incluyen comentarios de Peter Davison (el Doctor), Nicola Bryant (Peri), Mark Strickson (Turlough) y la directora Fiona Cumming, las personas esenciales del serial, por lo que aportan una serie de recuerdos y opiniones bastante relevantes. 

Lo que sería el making-off de la historia está dividido en 4 documentales distintos: "The Flames of Sarn" es el principal, donde el equipo se turna para explicarnos por qué se rodó en Lanzarote y cómo fue la experiencia, además de valorar la gran cantidad de puntos clave que debían cumplirse en la historia (despedir a Kamelion, Turlough y el Amo; recibir a Peri; rodar en la isla...). "Return to the Plant of Fire" es un "now and then" activo, en el que la directora y el diseñador, Malcolm Thornton, vuelven a las localizaciones originales de la isla para ver cómo han cambiado en estos 20 años y contarnos anécdotas del rodaje; el problema es que a diferencia de otros "now and then" de la serie, no acaban de situar correctamente donde de Lanzarote se encuentran, por lo que no sirve como guía para el que quiera visitarlos, sólo para que los reconozca el que ya esté allí. "Designs on Sarn" cede la palabra a Thornton para que nos cuente como utilizó el entorno de Lanzarote como decorado y como inspiración para los decorados interiores del episodio. Y para acabar, en el segundo disco encontramos "Calling the Shots", compuesto por fragmentos comentados del rodaje fuera de las partes transmitidas. Es una ocasión única de presenciar el rodaje del serial y el ritmo frenético que llevaban los episodios..

También en el segundo disco tenemos "Remembering Anthony Ainley", una de las joyas del lanzamiento. En este breve tributo al actor que interpretó al Amo desde 1981, se repasa su carrera, su personalidad y las aventuras en las que participó en Doctor Who, con la peculiaridad de que la mayoría de ello lo explica él mismo en un metraje muy poco común grabado durante un encuentro con los fans en una convención.

Aparte de eso, en el primer disco tenemos la posibilidad de escuchar la banda sonora del serial (obra de Peter Howell) desprovista de diálogos, una selección de escenas eliminadas y extendidas (larga, pero que añade muy poco al conjunto salvo algunos fragmentos de diálogo)The Dominators del Segundo Doctor) y 4 páginas en PDF con los datos del serial que dio la revista Radio Times. Y un pequeño huevo de pascua técnico, con las "máscaras"/"relojes" previos a cada uno de los 4 episodios.

, y una selección además de disponer de los habituales subtítulos de producción, cargados de datos interesantes sobre el guión original, el rodaje, la conexión con otras historias, sus adaptaciones literarias, fallos... Tampoco faltan la típica galería de fotos del rodaje, el trailer de un próximo lanzamiento en DVD (el de "

EN DEFINITIVA
Tenía una imagen previa de este serial como de los mejores de la etapa de Peter Davison. No es de los mejores, pero sí que cuenta con suficientes atractivos como para paliar la mayoría de sus defectos. Androzani, Enlightenment y The Five Doctors siguen siendo mis historias favoritas del Quinto Doctor, pero Planet of Fire tiene sin duda un lugar dentro de la mitología, despierta ideas, tiene escenarios fantásticos y algunas actuaciones de un nivel bastante apreciable, aunque le falten personajes y una trama lo suficientemente atractivos. La edición especial no añade demasiado, pero sí unos extras muy interesantes, especialmente el Calling the Shots y el homenaje a Anthony Ainley. 

El conjunto: recomendable si ya has entrado en el mundo del Quinto Doctor, en especial  como colofón a la triste y breve historia del pobre Kamellion (el DVD se distribuye actualmente en un pack junto a The King's Demons, la primera historia del personaje).

DUDAS
Tras sumergirse en las llamas azules de Numísmaton para demostrar que son inócuas, ¿ha alterado el Doctor de alguna forma el número de sus regeneraciones? ¿O se ha fortalecido lo suficiente como para aguantar el envenamiento por Spectrox de su siguiente serial, The Caves of Androzani, lo suficiente como para salvar a Peri?

18 octubre 2013

36 para 50 - Planet of Fire (I)

Hace 5 años, para celebrar el 45º aniversario de Doctor Who, comencé a subir periódicamente análisis de los DVD que iba viendo de la serie clásica, hasta que el volumen hizo que empezara a dejar demasiados por el camino, y abandoné esa costumbre tras sólo 9 entregas. Ayer vi el último serial que, hasta ahora, tengo en la colección (la semana que viene llegarán otros tres), así que me ha parecido buena idea retomarlo. 

Hoy os hablaré de la edicion en DVD de serial de Quinto Doctor Planet of Fire (1984), y en la entrada de mañana me referiré a la versión película del mismo y a los extras que incluye el lanzamiento de 2Entertain.

(21.13 a 21.16)

Lo primero que vemos en esta historia son rocas: pero no se trata de la típica cantera whovian. No: algo fundamentalmente distinto transpira desde la primera imagen de la aventura. Dos hombres, se diría que beduínos, caminando por un desierto pedregoso, trepando por colinas igualmente áridas. Puede representar la Tierra u otro mundo, pero es evidente que el equipo ha ido a rodar a un sitio muy particular, uno de esos lugares de nuestro planeta que parecen sacados de otro. La acción salta a una casa con paredes extrañamente orgánicas que se combinan con suelos lisos, claramente artificiales, y esculturas abstractas y casi cósmicas. Hablan de marcas, de liderazgo, de fe y de destinos. De nuevo visten como beduínos, y sin embargo el entorno nos habla de algo mucho más exótico. No en vano este serial fue rodado en Lanzarote, y aprovecha con gran efecto sus particularidades geológicas y algo de la arquitectura singular de Cesar Manrique (aunque si conoces bien la isla y su paisaje puede descolocar que utilicen dos sitios tan conocidos de la misma como planetas diferentes).

Y sólo entonces, saltamos a la TARDIS, donde el Quinto Doctor echa pestes de los Daleks, hasta el punto que su compañero Turlough tiene que avisarle de que se está obsesionando con ello. En uno de los toques de continuidad que tanto gustaban a John Nathan Turner, Peter Davison se está refiriendo al final del serial precedente, Resurrection of the Daleks, donde estuvo a punto de ajusticiar a Davros, y donde el retorno de sus sempiternos enemigos le costó no sólo una carnicería que fue incapaz de evitar, sino perder para siempre la compañía de su amiga Tegan, conmocionada por el derramamiento de sangre.

Hacía algún tiempo que el Doctor no viajaba sólo con un compañero masculino: desde el principio de Logopolis, junto a Adric. Y como ocurrió en aquel caso, pronto se nos presentará a la que será la siguiente acompañante femenina del Doctor: la estudiante americana Perpugilliam Brown, más conocida como Peri (interpretada por una joven Nicola Bryant que se estrenaba aquí en el mundo de la televisión). Es una lástima que no pudiéramos ver en más ocasiones a la pareja del Quinto Doctor y Vislor Turlough en solitario, porque tienen una química de lo más interesante. El Doctor es desprendido, confiado pero no en exceso, puesto que Turlough se la ha intentado jugar en más de una ocasión; a su vez, Vislor ha cambiado bastante desde su aparición en Mawdryn Undead (1983), pero ha aprendido del Doctor y quiere demostrarlo, aunque no a cualquier precio. En ciertos aspectos, este es el primer ejemplo de un serial del companion desde The Green Death (1974) como lo serían varios de los de Ace, y la tónica general de la serie desde 2005.

De entrada el argumento es de lo más sencillo: el Amo vuelve a ejercer su control sobre el robot Kamellion que el Doctor lleva en la TARDIS y lo utiliza para tratar de apoderarse de una llama revitalizante que se encuentra en el planeta Karn. No hay demasiada oposición que derrotar, y sí bastantes carreras de un lado a otro de las instalaciones, mientras una gran erupción amenaza con acabar con los nativos. ¿Necesitaba esta historia, entonces, sus 4 capítulos, o se hace demasiado larga? Con toda seguridad: los necesitaba, porque es mucho lo que tiene que contar, además de su argumento sencillo. El retorno del Amo (y el que debía haber sido su muerte definitiva), el final de Kamellion, el origen secreto y la despedida de Turlough, la llegada de Peri... y el planteamiento por el camino de una serie de sorpresas y detalles que podían dar nueva "vidilla" a la serie.

Hay un cierto atolondramiento en su ejecución, especialmente en los tempos de algunas de las escenas de acción y en contínuo ir y venir sin demasiado que hacer en cada nueva localización. Tengo la esperanza de que en el nuevo montaje "fílmico" que incluye el DVD haya sido subsanado. Lo mejor, sin duda, son los problemas que tiene el Amo en esta historia (que conducen a la gran sorpresa del cliffhanger del tercer capítulo), su aspecto durante gran parte del serial, con un Anthony Ainley con traje negro que nos recuerda al de Roger Delgado, y la participación de Peri. Criticada en posteriores aventuras por ser demasiado víctima o demasiado pasiva, en Planet of Fire Peri es víctima y rescatadora, scream queen y aventurera activa a partes iguales, cumpliendo con honores el papel de companion y añadiendo un trasfondo interesante que nunca acabó de ser del todo explorado en la serie.

Los secundarios cumplen su papel, destacando Peter Wyngarde como el sabio (pero ferviente) Timanov, Edward Highmore como el joven líder Malkov, y dos de los disidentes religiosos, Sorasta (Barbara Shelley, que tiene muy pocas frases pero se comporta con mucha naturalidad) y Amyand (James Bate), pero la palma se la lleva sin duda Dallas Adams, que combina tres vestuarios (y maquillajes) distintos para ejercer como padrastro de Peri y dos de las apariencias que adquiere Kamellion a lo largo de la historia.

Resumiento: es una pequeña historia -como era habitual en la época- donde los personajes tienen más protagonismo que los hechos, con más triunfos que faltas, que acaban por sacarla de lo anodino de otras aventuras del Quinto Doctor. Quizás una bajada de ritmo necesaria tras el tour de force que había sido Resurrection of The Daleks, pero que vista independientemente espero que mejore en su versión "película". Mañana lo sabréis... :)

17 octubre 2013

37 para 50 - Entrevista con Mags L. Halliday (y II)

Seguimos conversando con Mags L. Halliday acerca de la novela de Doctor Who ambientada en España que publicó en 2002, History 101.

La forma en que se presenta la novela es claramente original. Creo que sólo la tuya, junto al Who killed Kennedy (1996) de David Bishop, se han disfrazado como obras de no-ficción. ¿Ayuda eso a anclarlas en los hechos reales que contiene la ficción?
Ahora casi desearía haberlo hecho todo como si fuera la biografía de guerra de alguien. Pero Lawrence estaba escribiendo Adventuress al mismo tiempo, precisamente con esa misma técnica de ficción no-ficticia. [Nota: Mags se refiere a la novela de Lawrence Miles The Adventuress of Henrietta Street (2001)]

Mags en París, de camino a Barcelona
¿Cómo entró The Clash en esa mezcla? Especialmente, con los títulos de sus canciones traducidos entre castellano y catalán...
Ah, The Clash... Ya no escucho nada mientras escribo, pero allá a principios de los 2000 sí que lo hacía. Una de las pistas de mi lista de reproducción H101 era "Spanish Bombs (in Andalucia)" de The Clash. Quería introducir alguna referencia, pero la acción ni se acercaba a Andalucía. Así que en plena noche a las 3 de la madrugada, pensé en convertirlo en títulos de capítulos (quizás en homenaje a [Paul] Cornell), y estuve pensando qué canción encajaría con cada uno. La traducción fue un poco cutre, si te soy sincera.  

Este verano entré en un bar minúsculo en Fitzrovia [en el centro de Londres], donde sirven Estrella y otras cervezas españolas, y tenían The Clash en el jukebox. ¡Así que no soy la única que relaciona a The Clash y España!

Utilizaste el concepto de "filtros perceptuales" en relación al Absoluto y los puntos de vista rechazados del personaje de Enrique. Ahora, los "filtros de percepción" son algo común de la serie de televisión, y aunque se refieren más bien a hacer irrelevante lo que perciben los sentidos, podrías muy bien ser la persona que introdujo ese concepto en Doctor Who.
Nunca había considerado la relación entre los filtros de History 101 y su uso en el Doctor Who actual. Sospecho que es un tema generacional de fans: al permanecer junto a la serie durante la larga interrupción, vimos como las percepciones sobre ella cambiaban. Y analizábamos muchísimo las historias, y teníamos unas guerras internas demenciales. Llamé Enrique al personaje que es poseído por el Absoluto por uno de los habituales de la "Fitzroy Tavern" y la "Jade Pagoda" con el que tuve la discusión más larga sobre la percepción. Los que frecuentaban la "Tavern" cuando yo era una habitual eran gente como [Paul] Cornell, [Daniel] O'Mahony, [Lawrence] Miles y [Steven] Moffat. Así que, aunque dudo que haya una relación directa entre History 101 y la serie, todo viene de la misma cultura de fans durante aquella larga interrupción.

Viniendo de esa larga interrupción, ¿cuáles son tus pensamientos y sentimientos sobre la serie moderna?
He llegado a un punto con la serie moderna en la que la adoro en general, pero puedo este reñida con algunos episodios o elementos. Lo cuál es un sentimiento fantástico, de hecho. Si vas a algunos de los rincones más piuntorescos del fandom en la Red, parecen faccionalizados. Tienes o que amar o que odiar a RTD/Moffat/Tennant/Smith. Pero a mí me gusta combinar la crítica con el amor. En cierto sentido, no es "mi" Doctor Who. Con lo que quiero decir que no es Cartmel y "New Adventures" y Fitz Kreiner. No es el Who que yo adoraba de adolescente. Pero ese Who (la versión de 1987-2004) está presente en el Who actual. Está ahí en Van Gogh y en las TARDISes humanas y en las esposas de los viajeros del tiempo. Igual que hay retales de los gruñidos de Hartnell, el terror de Hinchcliffe y la vulnerabilidad emocional de Davison.

Estoy reñida con algunas partes. Estuve planteándome no volver a verlo durante un tiempo porque toda la trama de la Amy niña me dejó muy molesta. Pero ahora lo vemos como una familia: mi hija adora El Siguiente Doctor. Exactamente cómo procesa una pre-escolar esa historia, no lo sé...

¿Te gustaría escribir para la serie nueva, bien para televisión o novelas?
He aprendido lo suficiente sobre mí misma como escritora para entender que soy una constructora de mundos antes que una buena escritora de diálogos, así que lo mío es más bien la prosa. Así que si supiera de donde sacar el tiempo, me gustaría escribir para la actual línea de novelas. O algo conectado con Sherlock: he escrito para el Holmes de Conan Doyle, y me encantaría darle un tiento a la versión moderna.

Aún no hay suficientes mujeres escribiendo Who. 20 años después de que Kate Orman se convirtiera en la primera mujer novelista de Doctor Who, no deberíamos seguir con eso de "¡ooh, una mujer escribiendo Who!", como hizo The Guardian hace unas semanas. Las mujeres, y las chicas, son una parte importantísima de Who, y no meras consumidoras de chicos guapos. Las mujeres produces, escriben, analizan. Me gustaría que eso se convirtiera en algo habitual, no en una permanente sorpresa.

Si deseas saber más acerca de History 101, Mags L. Halliday ha reunido una gran cantidad de datos interesantes en su blog, sobre la portada, las influencias, la investigación y toda la publicidad que generó la novela.

37 to 50 - A talk with Mags L. Halliday (and II)

We keep talking with Mags L. Halliday about her 2002 Doctor Who novel History 101.

The way the novel is presented is clearly original. I think only yours and David Bishop's Who killed Kennedy (1996) have been "dressed" as non-fictional works. It does help in rooting it to the real facts the fiction contains, don't you think?
 I sort of wish I'd done the whole thing as someone's war biography, now. But Lawrence was writing Adventuress at the same time, which used that non-fictional fictional technique. [Note: Mags is talking about Lawrence Miles' novel The Adventuress of Henrietta Street (2001)]

Mags in Paris, on her way to Barcelona
How did The Clash enter the mix... specially with their song titles translated into a mix of Spanish and Catalan?
Ah, The Clash... I don't listen to anything while writing any more, but back in the early 2000s I did. One of the tracks on my H101 playlist was "Spanish Bombs (in Andalucia)" by the Clash. I wanted to get a reference in, but I wasn't going anywhere near Andalucia. So at some insane 3am, I thought of doing chapter titles (perhaps in homage to [Paul] Cornell) and worked out which song would fit each chapter. The translation was a bit daft, if I'm honest.

I walked into a tiny bar in Fitzrovia this summer, which serves Estrella and other Spanish beers, and the Clash was on the jukebox. So I'm not the only one to link the Clash and Spain!

You use the concept of "perceptual filters" when dealing with the Absolute and Enrique's rejected points of view of facts. "Perception filters" are now a common thing in the tv show, and although they usually relate to disregarding some sensory input, you may well have been the person who introduced the concept in Doctor Who.
I hadn't really considered the link between the filters in History 101 and the use of them in current Who. I suspect it's a fan generational thing: sticking with Who during the long hiatus meant we saw perceptions of it change. And we analysed the stories so much, and had crazy internal wars. I named Enrique, the character taken over by the Absolute, after one of the "Fitzroy Tavern" and "Jade Pagoda" regulars who I had the longest argument with about perception. The "Tavern" crowd when I was a regular were people like [Paul] Cornell, [Daniel] O'Mahony, [Lawrence] Miles and [Steven] Moffat. So, whilst I doubt it's a deliberate link from History 101 to the series, it all comes out of the same long-hiatus' fan culture.

Stemming from that long-hiatus, what are your thoughts and feelings on the modern series?
I've reached the point with the modern series where I love it overall, but can struggle with some stories or elements. That's actually a great feeling to have. If you go to some of the crazier corns of online fandom, it feels factionalised. You have to love or hate RTD/Moffat/Tennant/Smith. But I like combining criticism with love. In some ways, it's not "my" Who. By which I mean it's not Cartmel and "New Adventures" and Fitz Kreiner. It's not the Who I adored as a teenager. But that Who -the 1987-2004 version- is there in current Who. It's there in Van Gogh and human TARDISes and time-traveller's wives. Just as there's bits of Hartnell's grouch, Hinchcliffe's horror and Davison's emotional vulnerability.

I struggle with some bits. I did debate not watching for a while as the whole Amy's child plot left me very upset. But we watch as a family now: my daughter loves The Next Doctor. Quite how a pre-schooler parses that story I don't know.

Would you like to write for it (either the tv series or the novels)?
I've learnt enough about myself as a writer to realise I'm a world-builder rather than a natural with dialogue, which makes prose a better fit. So if I knew where I could carve the time, I'd like to write for the current books range. Or Sherlock tie-ins: I've written Conan Doyle Holmes, and I'd love a crack at a modern one.

There's still not enough women writing Who. Twenty years after Kate Orman became the first female Who novelist, we shouldn't still be going "ooh, a woman writing Who!" as The Guardian did a few weeks ago. Women, and girls, are a huge part of Who and we're not just consumers of the eye-candy. Women produce, they write, they analyse. I'd like that to become a matter of fact, not a continual surprise.

If you wish to know more about History 101, Mags L. Halliday has collected very interesting data at her blog, about the cover, the influences, the research and the publicity paperwork of the novel.

16 octubre 2013

38 para 50 - Doctor Who en 1 tuit (I)

Llamadnos mente enjambre, si queréis, pero a tres personas distintas, compinches de Twitter, se nos ocurrió casi a la vez: Yolanda (@Yolanduska), Emma (@Elewenfm) y un servidor pensamos que estaría bien pedir su opinión o sus sensaciones sobre Doctor Who a personajes conocidos en general o relevantes dentro del mundillo. Y por si no fuera suficientemente complicado, con una condición: debían resumirlo en un sólo tuit.

No es que haya sido la encuesta más exitosa del mundo, pero...

El primero en contestar ha sido Paul Magrs, autor de media docena de novelas del Doctor, una docena de relatos y dos docenas de audios. Un currículo extenso y 140 caracteres muy bien aprovechados: "VOLUMINOUS", fue su respuesta.

Poco después nos llega la respuesta de otro escritor, Marc Pastor, novelista del que han salido títulos como Montecristo, El Año de la Plaga o Bioko, entre otros. Nos dice: "Me gustaría mucho seguirla, pero no lo hago. ¡Aunque uso su banda sonora para escribir!". Seguro que a Murray Gold le vale...

Y el tercero en probnunciarse ha sido el legendario guionista de cómics Marv Wolfman, artífice de hitos como Crisis en Tierras Infinitas o las etapas mejor recordadas de los Jóvenes Titanes. Wolfman nos tuitea: "love the show. Anxiously waiting for the new Doctor" (adoro la serie. Espero con ansia al nuevo Doctor). Capaldi, ¡ya sabes!

Continuaremos otro día con más admiración whovian condensada en un solo tuit.

15 octubre 2013

39 para 50 - Entrevista con Mags L. Halliday (I)

Mags L. Halliday es una escritora británica de Exeter. En 2002, a través de BBC Books, publicó la única novela oficial de Doctor Who que tiene lugar en España: History 101. El Segundo, el Quinto y el Sexto Doctor ya habían estado en España en televisión (Planet of Fire, The Two Doctors), pero History 101 marcaría la primera vez que un Doctor (el Octavo) se vería involucrado en la turbulencia de la historia española: el comienzo de la Guerra Civil, el bombardeo de Guernica y los años inmediatamente anteriores en Barcelona. La señora Halliday ha tenido la amabilidad de dejarnos entrevistarla sobre su novela. Y aunque han pasado 11 años, el recuerdo sigue fresco...

¡Saludos desde Barcelona! De todo el "universo expandido" de Doctor Who, el que más me ha cautivado, desde el primer instante, ha sido History 101. Su atractivo como la única historia de la serie que tiene lugar en Barcelona y que trata la Guerra Civil Española es inigualable. Mi primera pregunta, por tanto, será sobre su origen: ¿como llegaste a escribir una novela de Doctor Who, y como fue elegido el entorno español, vasco y catalán?
En los años 90 y a principios de los 2000, los editores de Doctor Who tenían una "slush pile". Eso quiere decir que miraban los manuscritos no solicitados que les había enviado la gente que quería escribir para ellos. A principios de los 90 conseguí las normas de la "slush pile" de Virgin [Virgin Books, la editorial de las novelas del Doctor por entonces] y envié una sinopsis de 3000 palabras y un capítulo de ejemplo. Era un sinsentido muy poco original ambientado en el futuro, intensamente influenciad por el Love and War de Paul Cornell. Recibí una carta de rechazo en la que básicamente decía que debería volver a intentarlo, pero intentarlo mejor. Empecé a planificas una historia de uno de los primeros Doctores ambientada en el San Francisco de los 70. Y fue entonces cuando las novelas pasaron de Virgin a BBC Books.

Había estado hablando en "Jade Pagoda" (una lista de correo sobre los libros de Doctor Who) sobre lo anglocéntricas que eran las novelas históricas. Existía la tendencia de que estuvieran amientadas en períodos importantes para la historia británica o americana. Acababa de salir Autumn Mist [de David A. McIntee], otra historia más sobre la Segunda Guerra Mundial.

También había estado pensando sobre George Orwell y su Mil Novecientos Ochenta y Cuatro. Leyendo a Orwell entendí lo clave que había sido su etapa en Cataluña para su ficción, además de para su visión política. Me leí Homenaje a Cataluña, y me descubrió lo destructiva que había sido la Guerra Civil para el tejido de España. Me recordó las historias que un profesor español me había contado sobre su infancia bajo el régimen de Franco y la falsa Historia falsa que les contaban en la escuela. Todos esos elementos hicieron darme cuenta de que la Guerra Civil era el entorno histórico perfecto para expresar mi opinión de que la Historia es algo más que "lo que hicieron los ingleses".

Así que volviste a intentarlo, y a intentarlo mejor.
A finales de 1999 volví a enviar algo, esta vez a BBC Books. Escribí una sinopsis y un capítulo de ejemplo que acabaron en la "slush pile" de la BBC: aunque conocía a muchos de los autores, yo seguía siendo un envío no solicitado. Quienquiera que estuviera a cargo de la "slush pile" se lo pasó al editor, que es lo más lejos que había llegado. Justin Richards, ese editor, me respondió con una nota que, resumidamente, me decía "re-elabora y vuelve a enviarnoslo". Lo estuvimos machacando, añadí elementos que ligaban con el arco argumental de las novelas y finalmente logré un contrato. 

Uno de los pocos fragmentos que sobrevivieron intactos al proceso editorial fue la escena de París. Es un microcosmos, con esa arquitectura que va revelando las inmensas y horribles fuerzas políticas en juego. Así que los monolitos masicos de la Alemania Nazi y la Rusia Soviética esconden la pequeña revolución socialista de España. 
Todo empieza cuando el Doctor va a París para ver el cuadro de Picasso...
Me encanta que menciones la escena parisina, porque és allí con el "Guernica" (y todo el clima que se va construyendo en los pabellones) dónde arranca uno de los temas principales de tu novela: la percepción de la Historia. El Absoluto quizás sea un alienígena incapaz de comprender puntos de vista divergentes, pero cuando Durruti es asesinado y nadie coincide en precisar los motivos, vuelves a centrarte en lo mismo: lo difícil que es acordar una historia que pueda ser llamada Historia. ¿Esa fue tu intención desde el principio, o llegó con la reescritura?
Desde el mismísimo comienzo. Yo he estudiado historia de la cultura y crítica del arte, así que siempre he estado interesada en la percepción. Existe una teoría de la crítica, el esteticismo, que pretende que toda obra de arte tiene un nivel objetivo de calidad. Como buena lectora de Berger y los demás, yo creía que eso era una tontería.

Es fácil mantener esa postura respecto al arte; es mucho más difícil hacerlo con la historia. Per las Historias se revisan y se re-escriben todo el tiempo: fíjate en alguien como Ricardo III, cuya reputación sigue siendo motivo de debate 500 años después. Súmale el hecho de que algunas Historias tienen un propósito político, a menudo otro radicalmente opuesto, y tendrás una inmensa guerra cultural de ideologías sobre lo que es cierto. El riesgo es convertirte en apologista de una ideología que desprecias: escribir versiones fascistas de los acontecimientos me fue muy difícil.

¿Fue el Homenaje de Orwell una guía a la hora de situar la obra?
Homenaje a Cataluña fue un gran punto de partida, y me dio varios de los momentos claves de Blair/Orwell en la novela. Leí dos biografías suyas, además, para tener perspectivas diferentes sobre Orwell.

No recuerdo si gue George Orwell u otro escritor el que declaró que la Guerra Civil española es distinta, porque su Historia la ha escrito el bando perdedor. Incluso dentro de España, la versión franquista de la Historia fue resistida.

¿Te fue difícil el trabajo de investigación? Te sumergiste bastante en la época...
Además de a Orwell, también leí la Historia de la Guerra Civil Española de Anthony Beevor, que es un texto militar bastante áspero. Lo extraño de leer libros como ése es que los abandonaba en cuanto pasaba el momento histórico en que sucedía la novela. Y yo me estaba centrando en Cataluña y la zona Vasca, de manera que no sé prácticamente nada sobre Madrid. Encontré un libro con las memorias de cuatro Internacionales, que era mucho más fragmentario; por alguna razón, lo saqué de un mercadillo de Gales del Sur. Y otros libros sobre guerra áerea, Picasso, el teléfono...

También saqué mucho de películas. No sólo de Tierra y Libertad, el film de Ken Loach que toma prestadas bastantes cosas de Homenaje a Cataluña, sino también de una película española, ¡Ay, Carmela!. Yo escribía justo antes de que [Guillermo] del Toro empezara a estrenar películas sobre las cicatrices psicológicas de la guerra, como El Espinazo del Diablo.

Una vez lo tuve todo más o menos formado me fui a Barcelona; medio para buscar localizaciones, medio de vacaciones. Eso cambió algunas cosas, como la introducción del Park Güell. ¡Imaginé la pesadilla que sería que te persiguieran por él de noche!


En la segunda parte de la entrevista hablaremos del "legado" de History 101.

39 to 50 - A talk with Mags L. Halliday (I)

Mags L. Halliday is a british writer from Exeter. In 2002, she published the only official Doctor Who novel to take place in Spain, History 101, through BBC Books. The Second, Fifth and Sixth Doctors had previously been in Spain on TV (Planet of Fire, The Two Doctors), but History 101 would be the first time a Doctor (the Eighth) would get involved in the turbulence of Spanish history: the start of the Civil War, Guernica's bombing and the immediately previous years at Barcelona. Ms. Halliday has kindly allowed to interview her about her novel.

Greetings from Barcelona! The "expanded universe" item that first and mostly captured my mind, from minute one, was History 101. As the only Doctor Who story to happen in Barcelona and to deal with the Spanish Civil War, the appeal is unmatched. The first question, hence, would be on the origin of the novel: how got you to write a Doctor Who novel, and how was the Spanish, Catalan and Basque setting chosen?
In the 1990s and early 2000s, Doctor Who publishers had a slush pile. This meant that they would look at unsolicited manuscripts from people who wanted to write for it. In the early 1990s I got the guidelines for the Virgin slush pile and submitted a 3,000 word synopsis and a sample chapter. It was derivative nonsense set in the future: heavily influenced by Cornell's Love and War. I got a rejection which basically said I should try again but try harder. I started to plan a past Doctor story set in San Francisco in the 1970s. At which point the books moved from Virgin to BBC Books.

I'd been talking on the "Jade Pagoda" (a mailing list for Who books) about how Anglo-centric the historical novels were. There was a tendency for them to be set in important periods in British or American history. There'd just been Autumn Mist [by David A. McIntee], which was yet another story set in World War 2. I had also been thinking about George Orwell, and Nineteen-Eighty-Four. Reading up on Orwell made it apparent how key his time in Catalonia was to his fiction as well as his politics. I read Homage to Catalonia, and it revealed how destructive the Civil War had been to the fabric of Spain. It reminded me of the stories a Spanish academic had told me about growing up under Franco, and the false history they were taught in school. All those elements made me realise the Civil War was the perfect historical setting to make my points about history being more than "What the English Did".

So you tried again and tried harder.
In late 1999 I got around to submitting again, this time to BBC Books. I put together a synopsis and a sample chapter which I sent off to the BBC's slush pile. So, although I knew a lot of the authors, I was still just an unsolicited submission. Whoever was on slush pile duty passed it up to the editor, which was the furthest I'd got. Justin Richards, the editor, came back with what amounted to a "rework and resubmit" note. We batted it about, I added in story arc elements and finally I got a contract. 

One of the few bits to survive the commissioning process intact was the sequence in Paris. It's a microcosm, with the architecture revealing the huge, horrific political forces at work. So the massive monoliths of Nazi Germany and Soviet Russia hide the small socialist revolution from Spain. 
Everything starts as the Doctor goes to Paris to see Picasso's painting...
It's great that you mention the Parisian sequence, because there with the "Guernica" (and the overall climate building around the pavilions) starts one of the main subjects of your novel: perception of history. The Absolute is maybe an alien, but as Durruti is killed and nobody agrees on the reasons, the same is again spotlighted: the dificulties on agreeing on a story that can be called History. Was that your intention from the start or part of the rewrites?
Totally from the start. I've a background in cultural history, art criticism, so I'd always been interested in perception. There's a critical theory, aestheticism, which claimed an artwork had an objective level of good/bad. As a good reader of Berger and the rest, I thought that was nonsense.

It's easy to hold that position on art. It's much harder on history. But histories are revised and re-engineered all the time: look at someone like Richard III whose reputation is still up for debate after 500 years. Factor in the fact that some histories have a political purpose, often one that it antithetical, and you have a huge cultural war of ideologies about what is true. The risk is becoming an apologist for an ideology you despise: writing fascist versions of events was very difficult.

Was Orwell's Homage a guide in setting the piece?
Homage to Catalonia was a great starting point, and gave me several of the key moments for Blair/Orwell in the book. I read two biographies too, to get different perspectives on Orwell.

I can't remember if it was Orwell or another writer who pointed out the Spanish Civil War is unusual because its history has been written by the losing side. Even within Spain, the Franco version of history was resisted.

Was the research hard? You submerged yourself quite a bit in the era...
I also read Anthony Beevor's History of the Spanish Civil War, which is a rather dry military text. The strange thing about reading books like that is I'd stop just after the point in time the novel was set in. And I was focussing on Catalonia and the Basque area so I know almost nothing of Madrid. I did come across a book collecting the memories of four Internationales, which was much more fragmentary. I found that at a book market in South Wales, for some reason. And books about aerial warfare, Picasso, the telephone...

I got as much out of films. Not just Land and Freedom, the Ken Loach film that borrows more than a bit from Homage to Catalonia, but a Spanish film called ¡Ay, Carmela!. I was writing just before del Toro started releasing films about the psychological scars of the war such as The Devil's Backbone.

Once I'd the shape of things I went to Barcelona - half-recce, half-holiday. That changed some things, such as adding in Park Güell. I imagined being chased through it at night and how nightmarish it would be!

On part-2 of the interview, we'll further talk about History 101's "legacy".

14 octubre 2013

40 para 50 - El inevitable post sobre regeneraciones

(Esta entrada contiene spoilers si aún no has visto The Name of the Doctor).
No voy a intentar ni justificarlo: sabéis que el tema de la regeneración es uno que particularmente me atrae mucho. Es probablemente una de las señas de identidad más incontrovertibles del Doctor, una de las claves de la longevidad de la serie y, bien empleada, fuente continua de emociones. Una de las razones por las que Doctor Who ha conseguido construir una mitología propia a lo largo de estos 50 años.

Peter Davison, el actor que encarnó al Quinto Doctor, dijo hace unos días que habría alguna forma de esquivar las 12 regeneraciones (13 vidas) con las que cuenta el personajer, y que Steven Moffat "ya ha puesto las bases de ello en un episodio". A su vez, Moffat ha dicho este fin de semana que, en efecto, el Doctor tiene 12 regeneraciones... pero que quizás nos hemos descontado a la hora de calcular cuantas lleva y que "deberíamos revisar nuestros DVDs" (el blog Destornillador Sónico lo explica mucho mejor).

Sabíamos que antes o después alguien debería abordar este tema en la serie: quizás pensábamos que tardaría más tiempo. Pero lo cierto es que Peter Capaldi ya va a romper la norma de las "13 regeneraciones" (a menos que, como sugiere Moffat, nos hayamos descontado): Hasta el Octavo Doctor, todo iría normal. Podríamos tener dudas de si el cambio del Segundo al Tercer Doctor es "legal" y vale como regeneración (cf. "The War Games", 1969)/"Spearhead from Space", 1970), o de si hubo Doctores anteriores al Primero, como podría sugerir la secuencia del combate psíquico de "The Brain of Morbius".

Pero precisamente Peter Davison, en Mawdryn Undead (1983) repasa la cantidad exacta de regeneraciones que lleva hasta el momento.
QUINTO DOCTOR: Sólo puedo regenerarme 12 veces. Ya lo he hecho cuatro.
("Mawdryn Undead", Part Four)
Vemos regenerarse al Quinto, teóricamente al Sexto, al Séptimo en la película del Octavo... Y aquí empieza la fiesta. En algún momento entre el final de la pélicula de 1996 y el inicio del episodio "Rose" en 2005, el Doctor se regenera: que sepamos, por lo menos DOS VECES, a tenor de la secuencia final de "The Name of The Doctor" (2013) y los comentarios posteriores de Steven Moffat. El Octavo Doctor daría paso al No-Doctor interpretado por John Hurt, que jugaría el papel más "sucio" durante la Última Gran Guerra del Tiempo, y este a su vez se regeneraría en el Noveno Doctor.. Nos basamos en el comentario que hace Clara en "The Name" al ser rescatada de la línea temporal del Doctor: ahí dentro ha visto 11 caras, 11 Doctores (y el de Matt Smith es el 11º)... y a ese hombre. A nadie más. 

Por tanto: tenemos 8 Doctores + 1 no-Doctor + el Noveno Doctor + el Décimo Doctor... y aquí tenemos un nuevo problema. Al final de "The Stolen Earth" (2008), alcanzado por un rayo Dalek, el Décimo Doctor se empieza a regenerar a bordo de la TARDIS. La sorpresa al principio del siguiente capítulo es que el Doctor se regenera pero no cambia:
DÉCIMO DOCTOR: ¿Has visto? He utilizado la energía de la regeneración para curarme, pero en cuanto lo he hecho ya no necesitaba cambiar. No quería. ¿Por qué iba a querer? Mírame. Así que, para evitar que la energía siguiera su curso, desvié el resto a un receptáculo bio-compatible, es decir mi mano. Mi mano de ahí.
("Journey's End", 2008)
La mano de la que habla es la que le cortaron los Sycorax en su primer episodio, "The Christmas Invasion" (2005), y que Jack Harkness había conservado. La energía regenerativa almacenada acaba utilizándose antes de acabat el capítulo, convirtiéndose en la metacrisis del Doctor y el nacimiento de DoctorDonna. Por lo tanto, toda la energía de esa regeneración también acaba siendo utilizada. De manera que llevamos 11 regeneraciones, más la de Matt Smith, y cuando esta navidad llegue Capaldi será la 13ª regeneración y por lo tanto habremos rebasado la cuenta original.

No obstante, Steven Moffat está apuntando en la dirección contraria: ¿mirar los DVDs para confirmar que no nos hemos descontado? Empiezo a conocer su tipo de humor -a veces: leer sus artículos mensuales en la Doctor Who Magazine ayuda-, y definitivamente podría estar gastándonos una broma: es decir, no nos hemos saltado nada, pero él tiene la manera de evitar la cuenta. Sería como decir: "oh, estaba ahí... pero no te lo había enseñado". ¿Puede referirse a las regeneraciones extra que le da River Song en "Let's Kill Hitler" (2012)? Podrían ser 10, si sólo se regeneró de niña a bebé-Mels (al final de "The Day of the Moon", 2012) y de Mels a River (en "Let's Kill Hitler")... y si su anatomía de "humana+señor del tiempo" mantiene el mismo número de regeneraciones. En ese caso, el Doctor sólo tendría 12 regeneraciones, por supuesto, y luego empezaría a gastar las de River Song.

Podría ser, también, que en el transcurso de la Guerra del Tiempo el Doctor hubiera recibido un nuevo juego de 12 regeneraciones. Los Señores del Tiempo podían hacerlo (como le prometen al Amo en "The Five Doctors" (1983) y como resulta de la resurrección del mismo en un nuevo cuerpo gallifreyano para la Guerra del Tiempo, -cf. "The Sound of Drums", 2007- cuando en "Survival" (1989) él había terminado en un cuerpo trakeniano, que fue posteriormente aniquilado por los Daleks al inicio de la película de 1996). En ese caso, el no-Doctor de John Hurt podría ser el primero del nuevo ciclo, o el último del anterior: eso haría cierto que el Doctor sólo tiene 12 regeneraciones y explicaría la broma de Moffat. "Revisad vuestros DVDs, esa parte sobre la Guerra del Tiempo. Ah, que aún no la tenéis...". Y aquí vendría el remate: "voilá! "The Day of the Doctor"".

¿Hay más posibilidades de habernos "descontado"? Los caminos de Moffat son inescrutables... 

13 octubre 2013

41 para 50 - Agenda Whovian

En el año del 50º aniversario de Doctor Who, muchas son las actividades, reuniones y convenciones que se preparan en el Reino Unido. Pero los whovians españoles también nos movemos. Estas es la agenda whovian para España en los próximos meses (de momento muy barcinocéntrica: si conocéis más, enviádmelas para la siguiente actualización):

Jueves, 24 de Octubre. Librería Laie CCCB, Barcelona
Dentro del ciclo "D'empeus", presento la conferencia "El Doctor cumple 50. ¿Y qué?" sobre la relevancia de la serie y de su cincuentenario. Será por la tarde (hora por determinar, pero hacia las 19h).

Sábado, 16 de Noviembre. Bar Bharma, Barcelona (17-23h)
Celebramos la IV Marató del Doctor per la Marató de TV3. Veremos una selección de episodios clasicos y modernos (aún podéis votar entre cuatro opciones en el evento de Facebook). También haremos sorteos y subastas que servirán para recaudar fondos para la Marató de TV3, este año dedicada a la investigación y la paliación de las enfermedades neurodegenerativas. Cuando anuncien los partidos de Liga, si el Barça juega el sábado, la Maratón se celebrará al día siguiente, domingo 17 de noviembre.

Jueves, 28-Sábado, 30 de Noviembre. Centro Joaquín Roncal, Zaragoza (todo el día)
Se celebra la CifiHub 2013, convención de ciencia ficción en la que Doctor Who también tendrá representación, tanto en el concurso de cosplays como en la charla introductoria a la serie que ya hay anunciada.

Sábado, 30 de Noviembre. Hotel NH Rallye, Barcelona (todo el día)
Sin duda el gran evento whovian del año en nuestro país. Podremos disfrutar de una convención dedicada en exclusiva a la serie, el Doctor Who Day Barcelona, organizado por el Club Català de Ciència Ficción, Fantasia i Fandom con la colaboración de la Asociación Planeta Gallifrey. Entre la extensa programación hay conferencias, mesas redondas, proyecciones, mercadillo, talleres, concursos e incluso una cena de gala. Mari Nieves y yo participamos con sendas charlas sobre tecnología sónica y mitología whovian, y una sesión de firmas de nuestros ensayos sobre el Doctor.

Sin duda se irán anunciando nuevas actividades en las próximas semanas. Iremos actualizando el calendario a medida que vayamos conociéndolas.

12 octubre 2013

42 para 50 - El Doctor en escena (II)

Si hoy es sábado, tenemos una nueva oportunidad para hablar de teatro whovian. Hoy vamos a dedicarnos a una especialidad escénica que en los últimos años ha cobrado cierta relevancia: los monólogos.

Y si hablamos de monólogos whovian, la primera persona a la que hay que mencionar es Toby Hadoke. Toby es actor, escritor y cómico; ha moderado una decena de comentarios en los DVD de la serie clásica de Doctor Who, y durante algunos años consiguió un cierto éxito en Gran Bretaña con su espectáculo Moths Ate My Doctor Who Scarf (Las polillas se han comido mi bufanda de Doctor Who). Este monólogo autobiográfico habla de su serie favorita, por supuesto, pero también de cómo esta se ha ido entretejiendo con su vida, por ejemplo convirtiéndose en una forma de atajar el abandono de su padre, o la relación con las mujeres. Hadoke ha girado por todo el Reino Unido desde 2005 (en un formato bastante distinto) hasta el 17 de noviembre de 2013, momento en que dará la que será probablemente la última representación.


Este año, Toby Hadoke ha presentado una especie de continuación de su monólogo (y por tanto, de su autobiografía): My Stepson Stole My Sonic Screwdriver (Mi hijastro me ha robado el Destornillador Sónico) donde sigue vaciándose un tanto catárticamente, tanto para expertos en la serie como para los legos en la materia.

Toby Hadoke marcó un camino que otros han intentado seguir: en el festival Fringe de Edimburgo de este 2013 (del que hablamos en nuestra anterior entrega) se presentaron otros 2 monólogos en esa línea: Rob Lloyd: Who, Me se estrenó originalmente en otro Australia en 2011. Se encuentra a medio camino entre el monólogo y la narración. Como Hadoke, Lloyd se basa en su propia historia vital, pero a diferencia de él no defiende apasionadamente la serie, sino que se pregunta si ésta ha hecho de él un tipo cabal o un desecho social. Paradojicamente, está aún más lleno de referencias whovians que Moths o My Stepson; y quizás a modo de karma cósmico, el propio Lloyd tiene un parecido físico a David Tennant más que llamativo...



Por último, tenemos a Martin Stewart, que el 1 de agosto se enfundó por primera vez en la personalidad de un extraño whovian de la vieja escuela que acaba de quedarse solo. En el one-man-show Pyramids of Margate se mezclan pequeñas tragedias personales y diminutos triunfos aún más personales. La historia, esta vez sí, es totalmente ficticia. O quizás no del todo...

Pyramids es una obra de planteamiento interesante que pierde un poco el fuelle irónico en su segunda mitad, donde deja la objetividad y se vuelve desmedidamente whovian, y sin complejos.

11 octubre 2013

43 para 50 - Sitges 2013: El Origen del Mal

Vaya por delante que este año estoy enfadado con el Festival de Sitges: no sólo no ha programado ni una sola sesión ni un sólo acto para conmemorar el 50º aniversario de Doctor Who, la serie de televisión de ciencia ficción más longeva de la historia, ni siquiera en el marco de su apartado dedicado a series. También ha olvidado el 100º del nacimiento de uno de los iconos del género fantástico y de terror, Peter Cushing... que a la postre fue también un Doctor alternativo en las dos películas de los Daleks que se rodaron en los años 60. Y digo "olvido" pero en ambos casos ha sido un abandono voluntario: yo mismo llevo meses recordándoles los eventos, sin que hayan considerado pertinente incluirlos en la programación.

Así que: mal, Sitges, muy mal.

Pero como vengo haciendo los últimos años (2012, 2011) aquí va una selección cronológica de las 10 aventuras del Doctor que mejor hubieran encajado con el tema de la presente edición del festival que empieza hoy: el (re)nacimiento del mal.


1. The Ark (1966)
Este serial del Primer Doctor tiene, como era el formato más habitual, cuatro capítulos. Lo curioso es que realmente nos explica dos historias de dos capítulos, distintas pero relacionadas, que nos permiten ver cómo el Mal puede alzarse inesperadamente y cómo puede triunfar por completo si nadie lo impide. Es también, por otra parte, la aventura con un subtexto más racista de toda la historia de la serie.

2. The Tomb of the Cybermen (1967)
Que no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de incontables eones, incluso los Cybermen pueden derrotar a la muerte... 

3. The Mind of Evil (1971)
Una máquina capaz de extraer el Mal del ser humano, la herramienta definitiva contra el crimen. O, en manos de El Amo, un arma capaz de destruir el mundo...

 4. The Daemons (1971)
Y por si no tuviéramos suficientemente claras las intenciones del Amo, en este otro serial de ese año le tenemos haciéndose pasar por un vicario, mientras en su tiempo libre trata de invocar al mismísimo demonio. Satanismo whovian: primera parte.


5. Genesis of the Daleks (1975)
Los Daleks aparecieron en la serie ya formados. 12 años después, convertidos ya en el enemigo por antonomasia del Doctor, tuvimos esta larga pero fantástica historia del Cuarto Doctor en la que recibe el encargo de cambiar la historia y destruirles en el momento de su nacimiento. El primer compás de la Última Gran Guerra del Tiempo arranca, pues, con una elección moral y la presentación de un personaje imprescindible: Davros.

6. The Face of Evil (1977)
El Mal tiene muchas caras, y a veces incluso la nuestra. Porque el Mal no es sólo activo: también aparece espontáneamente cuando se pervierten el Bien y el Orden. Un sencillo error de programación, y un Dios cibernético puede convertirse en un Diablo sin rival.


7. Logopolis (1981)
Si como los griegos entendemos el Mal primordial como el Caos, la destrucción completa y sistemática de toda estructura, para el que la vida, la existencia, la inteligencia son anatema, entonces el serial definitivo sobre el origen y la pervivencia del Mal probablemente sea Logopolis, el canto del cisne de Tom Baker que arranca con un planteamiento casi ingénuo: ¿y si arreglamos el circuito camaleónico de la TARDIS?

 8. The Curse of Fenric (1989)
El Doctor contra el Mal en Estado Puro: si alguna vez esta descripción genérica tuvo una realización directa fue en este serial, uno de los más brillantes del Séptimo Doctor y de los 50 años de la serie.


9. The Impossible Planet/Satan's Pit (2006)
Todo empieza con una escritura tan antigua que ni la TARDIS es capaz de traducirla. Un planeta demasiado cerca de un agujero negro. Una extraña epidemia. Un mal antiguo y muchas preguntas por responder. La principal de ella es: ¿en qué crees?
 
10. The End of Time (2009-2010)
El Amo tuvo un fantástico regreso a la etapa moderna de la serie en Utopía (2007) pero la razón última de su permanente maldad, esos tambores que siempre ha estado oyendo en su cabeza (un inteligente retcon que no cambia nada, cambiándolo todo) recibe oportuna respuesta por fin en este doble episodio: el origen del Mal nace de la desesperación... y nace en Navidad. Ta-ta-ta-ta, ta-ta-ta-ta...

Bonus tracks: The Rescue (1965), Day of the Daleks (1972), Pyramids of Mars (1975), State of Decay (1980), The Keeper of Traken (1981), The Trial of a Time Lord (1986), 42 (2007), A Christmas Carol (2010)

10 octubre 2013

44 para 50 - Entrevista con Andrew Cartmel (y II)

Hace un par de días publicábamos la primera parte de esta entrevista con Andrew Cartmel, en la que nos hablaba de la cancelación de la etapa clásica de Doctor Who y su propio camino, nacido en Londres, crecienco en Canadá, persiguiendo una carrera como escritor y guionista y finalmente recibiendo la oferta del puesto de editor de la serie de ciencia ficción más longeva del mundo.

El relativo desconocimiento de la mitología de Doctor Who seguro que te permitió darle un tratamiento innovador...
No estaba atado por la mitología de la serie, así que sí, eso fue útil. A veces también resultaba útil saber sobre esa mitología y utilizarla, y entonces me ayudaba de Marc Platt, que era un fan y experto, o de Ben Aaronovitch, que la investigaba cuidadosamente.

Creo que es una coincidencia muy curiosa y en algunos aspectos, hermosa: la primera persona que empezó a tejer las tramas del Doctor, Sydney Newman, era de Canadá. Y la última en la serie original fuiste tú, que aunque no seas canadiense, viviste allí 10 años...
En realidad, sí que soy canadiense. Soy tanto ciudadano canadiense como británico (nací en Inglaterra, pero mi padre era de Canadá). ¡Así que tu paralelismo con Sidney Newman se sostiene!

Cuando llegaste, la serie acababa de pasar por un año que fue rechazada por la BBC, en 1985, y luego la temporada Trial of a Time Lord de 1986. ¿Te sentiste en algún momento "presionado" a innovar, a caminar por sendas nuevas, más allá de razones creativas, para "salvar" a la serie?
Nunca sentí que yo debía salvar la serie... ¡porque nunca sospeché que estaba en peligro! Pero innové de manera natural porque no creía que la aproximación anterior hubiese funcionado.

¿Cuáles han sido tus mayores alegrías a la hora de trabajar en la serie?
Mi mayor alegría ha sido conseguir a muchos guionistas con talento y darles una oportunidad, y ver los magníficos resultados que obtenían cuando tenían éxito (algunos de los mejores serían Remembranece of the Daleks, The Curse of Fenric, Ghost Light, Survival). Así que complace que mis planes tuvieran éxito en ese sentido.

¿Y qué es lo hubieras hecho de otra forma, si pudieras?
Lo único que lamento es que yo mismo no escribí demasiado en la serie. Pero claro, si lo hubeira hecho, algunos de mis fantásticos guionistas no hubieran tenido su oportunidad.

Molly y Andrew, una pareja Jellicle
¿Te gustaría escribir para la nueva serie de Doctor Who?
Me encantaría escribir para la serie actual. Lo primero que haría es librarme de ese maldito destornillador sónico.

¿Ha sido uno de tus mayores intereses preguntarte "quién es el Doctor"?
Nunca me he preguntado quién es el Doctor. Yo sólo quise volver a convertirlo en un misterio... ¡y cualquier intento por "resolver el misterio me hubiera chafado los planes!

¿Y en su interior? ¿Qué es lo que tiene en común cualquiera de los once, pronto doce, Doctores con los otros que les hace ser, realmente, en "el mismo hombre"?
¿Quién es el Doctor en esencia? Hmmm... Yo diría que es alguien básicamente decente y de parte del Bien contra el Mal, y que es un defensor de los débiles o los que están em apuros. Tiene otras características: curiosidad, excentricidad, un sentido de lo maravilloso infantil. Pero esas son más variables y menos esenciales.

¿Donde crees que se encuentra el atractivo de la serie, generación tras generación?
Creo que la serie tiene un atractivo atemporal porque un héroe misterioso que hace el bien siempre será popular, y la TARDIS le sirve de portal hacia un número interminable de aventuras. Junto a la naturaleza "renovable" del Doctor, permiten que la serie esté contínuamente actualizada.

Agradecemos sinceramente a Andrew su tiempo y sus palabras, y esperamos volver a charlar con él en futuras ocasiones.

44 to 50 - A talk with Andrew Cartmel (and II)

Two days ago we posted the first part of this interview with Andrew Cartmel, where he talked us about the classic Doctor Who series cancellation and his road from being born in London, growing up in Canada, pursuing a writing career and finally being offered the script-editor post in the longest sci-fi series in the world.

The relative unknowledge of the Doctor Who mythology certainly allowed you a fresh approach...
I wasn't bound by the mythology of the show, so yes that was useful. Sometimes it was also useful to know about the mythology and use it, and then I would have the help of Marc Platt who was a fan and expert or Ben Aaronovitch who carefully researched it.

I think it's a very curious and in some aspects beautiful coincidence: the very first person who started weaving the Doctor Who plots, Sydney Newman, he was from Canada. And the last one in the original series was you, who although not born a Canadian, lived there for 10 years.
I actually am Canadian. I am both a Canadian citizen and a British citizen (born in England, but my father was Canadian). So your Sidney Newman parallel holds up!

When you arrived, the series had just gone through a decomission in 1985, and the Trial of a Time Lord 1986 season. Did you ever feel "pressed" to innovate, to tread new roads, not just for creativity's sake, but to "save" the series?
I never felt I had to save the series, because I didn't suspect it was in danger! But I did naturally innovate because I didn't think the previous approach had been working.

Which have been your greater joys in working in the series, both on screen and in other media?
My great joys have been getting lots of talented writers and giving them a chance, and watching the great results when they succeed (some of the best would be Remembranece of the Daleks, The Curse of Fenric, Ghost Light, Survival). So I have taken pleasure in my plans succeeding in this sense.

And what would you've done in another way, if you could?
My only regret is that I didn't write a lot of the series myself. But then, if I had, some of my wonderful writers would have lost *their* chance.

Molly and Andrew, a Jellicle pair
Would you like to write for the new Doctor Who series?
I'd love to write for the new series. The first thing I'd do is get rid of that fucking sonic screwdriver.

Has wondering "who the Doctor is" been one of your main interests?
I've never wondered who the Doctor is. I just wanted to make him a mystery again... and any attempt to "solve" the mystery would spoil my plan!

And deep inside? What holds true for any of the eleven, soon twelve, Doctors that effectively makes them "the same man"?
Who the Doctor essentially is... Hmm. I would just say that he is ultimately decent and on the side of good against evil, and a defender of the weak or those in need. He has other characteristics: curiosity, eccentricity, a childlike sense of wonder. But those are more variable and less essential.

What's your take on the series' appeal, generation after generation?
I think the series has a timeless appeal because a mysterious hero who does good is always popular, while the TARDIS provides a gateway to endless adventures, and the renewable nature of the Doctor allows the series to be perpetually refreshed.

We sicerely thank Andrew his time and words, and hope to chat back with him some other day.

09 octubre 2013

45 para 50 - Rumores, hallazgos y fans airados

El Daily Mirror sacó el pasado fin de semana una noticia. Se rumoreaba...

¡Paren máquinas! Indiquemos aquí que el Daily Mirror es el tipo de periódico para el cual los rumores son noticia. No como manera de llenar un hueco en la p.26 del diario, sino como manera de llenar el diario. Punto. Sigamos.

Se rumoreaba, decía, que la BBC había encontrado 102 episodios perdidos de Doctor Who en Etiopía, lo que practicamente completaba la colección. Diréis algunos, ¿episodios perdidos? Sí, amigos: hasta bien entrados los años 70, la BBC no tenía como política guardar copia de todos sus programas. Si no se vendía, se reaprochaban las cintas (que entonces eran muy caras) para grabar encima series nuevas. El sindicato de actores Equity influyó poderosamente en esta práctica: temiendo que con la televisión se perdieran oportunidades de trabajo, forzó tarifas prohibitivas si un programa se repetía demasiadas veces, incentivando así  la grabación de nuevas ficciones y asegurando papeles para los actores. Como consecuencia, se perdieron incontables episodios de series y programas, desde Los Vengadores hasta Z-Cars: en el caso de Doctor Who, desaparecieron las copias de 152 de los primeros 253 episodios, las seis primeras temporadas de la serie, más los 253 masters. Posteriores investigaciones y el retorno de cintas vendidas a otros países ha permitido reducir la cifra a 106.

Otros pensarán: ¿encontrados en Etiopía? Diversos países africanos, asiáticos, oceánicos y antillanos fueron los compradores principales de aquellos primeros episodios de Doctor Who: al tardar muchos años en adoptar la tecnología para emitir y recibir televisión en color, los viejos capítulos de Hartnell y Troughton envejecían mucho más lentamente que en Inglaterra, donde ya abundaba la televisión en color desde 1971-2 (todos los episodios de Jon Pertwee, desde 1970, se emitieron en color, aunque aún muy pocos ingleses disponían de los caros receptores para verlo así). Cuando se inició la caza y captura de los episodios perdidos, no resultaba nada extraño descubrir  que aparecían en Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda o Nigeria.

Los rumores, los anuncios y las noticias dubitativas fueron sucediéndose a raíz del anuncio del Daily Mirror, y por fuentes diversas: la BBC iba a hacer un anuncio el martes. El miércoles iban a poner capítulos inéditos en iTunes. Dos; no, veinte. La rueda de prensa del martes se cancelaba. Luego se posponía al viernes. No, al jueves. Los capítulos inéditos al viernes. La BBC se echaba para atrás y no iba a "liberar" los capítulos encontrados, y era culpa de la presión de los fans...


El hallazgo de 102 episodios en Etiopía es dudoso, no porque se trate de Etiopía como tal, sino porque Etiopía nunca llegó a comprar 102 episodios de la serie. Pero lo cierto es que este tipo de situaciones se han dado ya en diversas ocasiones: hace algunos meses, sin ir más lejos, a principios del verano, el rumor señalaba otro país africano y la cifra supuesta oscilaba entre los 40 y los 70 episodios descubiertos, según con quién hablases. Años atrás, y especialmente desde la aparición de internet, rumores similares se habían ido repitiendo.

Si mis datos no me fallan, nunca se han encontrado de golpe más de 10 episodios perdidos. Un hallazgo súbito de 40, 50 ó 60 sería algo estratosférico, y como tal, extremadamente raro. Y no obstante, los seguidores de la serie se agarran a un clavo ardiendo. Doctor Who es una serie con una historia muy rica, y los seriófilos se rasgan las vestiduras por no poder verla entera. Tampoco es la intención: DW no es como Perdidos o Breaking Bad. Si te pierdes un capítulo, o dos, o seis, no pasa nada: la estructura clásica que organizaba las aventuras por seriales, ayudaba a eso, con poca "continuidad" a tener en cuenta ni subtramas que avanzaran en las temporadas, más que a largo plazo. No es una única historia que haya que seguir de principio a fin.

Sin embargo, esa necesidad de los whovians permanece: algunos de los episodios perdidos son, objetivamente, bastante malos, igual que hay otros que son joyas objetivas de la televisión de los años 60, pero la sensación de una "Edad Dorada perdida" sigue ahí. Una "Edad Dorada", que como la leyenda de Arturo en Avalon, regresará algún día: ¿británico, verdad? El fan espera que algún día todos, o la gran mayoría de los episodios perdidos aparecerá, que el rumor es cierto porque era esperado, que el silencio de la BBC es sólo una manera de crear espectación o que confirma, por no desmentir, el rumor.

Y si finalmente no resulta cierto, o resulta inferior a las espectativas -al sueño de Avalón- no se enfada con el mensajero, con el que se inventó y propagó el rumor: su ira se dirige contra la propia BBC por no haber cumplido. En esencia, por haber borrado, en su momento, aquella "Edad Dorada".
Whovians indispuestos con la BBC. Armados con horcas sónicas, cuidado.
La BBC de entonces no es, desde luego, la de ahora, y en numerosas ocasiones, desde la intervencion del ayudante de producción (y gran fan de la serie) Ian Levine, se han llevado a cabo campañas para encontrar nuevos episodios perdidos de la serie, incluso con premios tan suculentos como Daleks tamaño natural. Cada cierto tiempo aparece alguno más: sin duda quedan episodios ahí afuera, pero habrá que tener paciencia, amigos míos.

Y sí: con el trailer del especial del 50 aniversario también (madre, qué larga va a ser la espera hasta la primera temporada de Capaldi...)

8 años mirando al cielo

Este blog cumple hoy 8 años: ¡feliz McGann!

No puede decirse que haya sido, precisamente, fértil, ni constante: 521 entradas en 96 meses... son unas 5 entradas por mes. Al menos una a la semana. Y ya sabéis que en muchas ocasiones han pasado meses enteros sin un solo post. Ya lo advertí en la línea superior: blog aperiódico.

Pero me alegra que, poco a poco, lo que me sale del verbo os haya ido interesando, más o menos. Es lo que descubro, lo que creo, lo que pienso, lo que siento a veces: eso es lo que os traigo de forma a veces caótica, otras monomaníaca.

Todo empezó con Estopa y Nintendogs, no os vayáis a creer: en una combinación de ambos, Nintendo ideó una aplicación de mini-blogs, que mi buen amigo el Doctor Jokin González tuvo a bien aborrecer, y así me reservó este lugar, transportó mis cortos mensajes iniciales y me dio las llaves del piso. Ya os dije: un muy buen amigo, el Doctor.

En 8 años he cambiado de profesión 3 veces: periodista, profesor y, aunque ahora supuestamente profesor, en la práctica conserje. Pero algo ha cambiado: ahora escribo y publico. Me autoedito. Eso me ha devuelto las ganas de escribir que durante un tiempo casi había perdido, y aunque hay cosas que ya tienen su camino hacia el papel (y pronto, espero, la tinta electrónica), lo de seguir escribiendo hace que vuelva a mi cabeza el periodista que he sido y que quiera seguir contandoos lo que me encuentro o lo que reflexiono.

Gracias por haberme acompañado una o gran parte del camino. Y por favor: mirad. Mirad, allí arriba en el cielo. No es un pájaro, y no es un avión...