27 julio 2021

Disney: Forever Afterworld (II)

 

CAP. 1 | CAP. 2

   El hombre llamó a la puerta del pequeño apartamento. Oyó voces imprecisas al otro lado, pasos y cuando se abrió la puerta, había una niña de unos 12 años. De pelo corto rubio, ojos azules solo ligeramente rasgados, algo más alta de lo que esperaba en las muchachas orientales y una mueca de alarma en los labios.
   - ¿Eres Fa Xiuying?
   - Sí... -respondió la niña con cierta aprensión.
   
- ¿Estabas jugando con alguna amiga? -preguntó él, para romper el hielo.
   - ¿Quién es usted? -repuso ella con otra pregunta, mientras sujetaba bien la puerta por si era necesario cerrarla de golpe.
   - Oh, Inspector Stevenson de Scotland Yard. Me pareció oír voces.
   - No, estoy yo sola. Casi no me quedan amigas. Entre las que han evacuado fuera de Londres, las que no dejan salir a jugar sus padres y las que... -desvió la mirada un momento, parecía querer evitar el tema que nadie quería mencionar-. Eh, sí, sola. ¿Qué quiere, Inspector?
   - ¿Puedo pasar?
   En respuesta, la niña cerró un poco más la puerta, hasta que solo asomó la mitad de su cara por el hueco.
   - Como le he dicho, mi madre no está. Seguramente la encontrará en la tienda. Si quiere hablar con ella, le puedo dar la dirección.
   Stevenson notó algo raro en la entonación y expresión de la muchacha, pero lo achacó a la incomodidad que sentía en aquel momento. Tenía razón, no sería adecuado que entrara en la casa sin más motivo que transmitirle a la pobre las desafortunadas noticias.
   - Siento comunicarte que no es así. Ha habido... un accidente en la tienda de tu madre. O algo peor. Lamentablemente, ella... la señora Fa Ming-Na ha... fallecido.
   El inspector dejó un momento para que ella pudiera asumir lo que le acababa de decir. La expresión inteligente de la niña no cambió, como si esperase a que siguiera diciendo algo más. Y entonces, finalmente, prorrumpió en ayes desconsolados.
   - ¡Oh, mi madre! ¡Mi pobre madre! ¡Madre mía de mi vida! -añadió unas cuantas exclamaciones más en chino, que a Stevenson le parecieron de lo más sentido, aunque no las entendiera en absoluto. Porque, si hubiera hablado el idioma, habría entendido que decía "La madre que me mete en berenjenales incluso desde el Más Allá".
   -
 Vendrán a verte mañana, para todos los trámites, ver si hay alguien que se pueda ocupar de ti y... Si no tienes a nadie intentaremos evacuarte al campo, ¿de acuerdo?
   - De acuerdo -dijo Xiuying inmediatamente y cerró la puerta de golpe.
   "Pobrecita", pensó el Inspector Stevenson mientras se marchaba, "le ha afectado más de lo que esperaba, pero aún así parece una niña fuerte".
   Al otro lado, Fa Xiuying apoyaba la espalda en la puerta, contenta de que el policía hubiera escurrido el bulto por fin. A su lado, el espíritu incorpóreo de su madre la miraba con culpa.
   - Mamá -dijo la niña, censurando al espíritu con la mirada-: en vaya líos me metes.

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5 minutos antes...
    Fa Xiuying saltó del armario a una silla, agitando (sin sacarla de la vaina) la vieja espada ancestral de la familia. Pegó una estocada en el aire, atravesando a un enorme huno absolutamente imaginario, y se subió a la mesa profiriendo amenazas contra el resto de sus aliados.
   - ¡China no se rendirá ante vosotros, malditos hunos!
   - Técnicamente, Mulán se enfrentó a los xiongnu -anunció de improviso la voz de su madre.
   Distraída, Xiuying resbaló de la mesa al girarse y cayó, boca abajo y con muy poca dignidad, en el único sillón del diminuto cuarto. ¡Qué sigilosa se había vuelto mamá! Normalmente, siempre oía las llaves cuando llegaba.
   Se puso del derecho, se sopló el flequillo de encima de los ojos (¡cómo odiaba ser la única rubia de todo Limehouse! Iba a tener que pedirle a mamá que le dejara cortárselo aún más) y trató de esconder la espada tras el sillón, mientras buscaba con la mirada a su madre. No la veía. No había nadie más en el salón. Pero, juraría...
   - Anda, vuelve a colgar la espada en su sitio -la cara de su madre, casi translúcida y brillando en un tono azul vibrante, apareció repentinamente ante ella flotando en el aire, con solo medio cuerpo por debajo.
   Xiuying se retrepó en el sillón, y por puro instinto lanzó un mandoble contra la figura espectral. La espada (aún en la vaina) la partió en dos mitades... que volvieron a juntarse.
   - ¡Oye! -se quejó Fa Ming-Na-. Bastante me cuesta aparecerme ante mi hija como para que me vayas disolviendo.
   - A... aparecerte... Mamá...
   - ¡Esto no lo tendría que estar haciendo yo! ¡Para eso tenemos un dragón familiar! Pero no, el señorito Mushu tenía que largarse justo la noche que hace falta.
   - Mamá... estás...
   - ¿Eh? Sí, sí, estoy muerta. Soy un fantasma, ¿cómo no voy a estar muerta? Pero escúchame bien: ya tendrás tiempo de llorar, y espero que me llores como toca. Ahora tengo poco tiempo y te tengo que decir cosas importantes.
   - ¡Mamá!
   - ¡Escucha! -su madre pareció crecer repentinamente hasta llenar todo el salón con su esencia espectral azul. Xiuying se sentó de golpe en el sillón, y la espada se cayó al suelo-. El velo entre este mundo y el otro es tenue, y hay hombres y criaturas que lo piensan aprovechar. Me ha matado una sombra, imagínate. Y esa sombra está al servicio, ¿o quizás era al revés?, de un hombre que me ha robado.
   - Te han matado para robarte.
   - No ha sido un robo cualquiera. Se ha llevado la escama negra que estaba estudiando en la trastienda.
   - La... ¿la escama de dragón? -Ming-Na había tenido un día la escama en casa antes de llevarla a la tienda-. ¿Y yo qué...?
   - Eres Fa Xiuying. Mi "hermosa flor".
   - Pero mamá...
   - También eres Fa Xiuying. Mi "heroína incomparable". Tus antepasados salvaron China e Inglaterra. Y me temo que te va a tocar volver a hacerlo. Ese hombre y su sombra están jugando con poderes oscuros que pueden acabar provocando una catástrofe.
   Llamaron a la puerta del pisito.
   - Tienes que buscar ayuda -siguió diciendo el espíritu de su madre-. Tienes que...
   - Tengo que abrir...

   Xiuying se dirigió a la entrada, apabullada por todo lo que estaba pasando. ¿Sombra? ¿Dragones? ¿Su madre muerta? Ahora no podía pensar en eso, tenía que atender a quien fuera sin pensar en...
   El espíritu de su madre se escondió detrás de la puerta mientras ella la abría.
   "¿En serio, mamá? ¡Que eres un fantasma!".
   - ¿Eres Fa Xiuying?
   ...
   - De acuerdo -cerró la puerta-. Mamá: en vaya líos me metes.
   - Tienes que buscar al profesor Emilius Browne. Creo que suele actuar al otro lado del Támesis, por Peckham o Dulwych... O quizás en el mercado de Portobello te puedan dar sus señas...
   - ¡Mamá, eso está en direcciones opuestas! ¿Quieres que me ponga a recorrer Londres en plena noche, con los alemanes bombardeando?
   La imagen de su madre empezaba a volverse más clara, más transparente:
   - Me temo que sí. Mi tiempo se ha terminado. Cuando puedas, pasa por la tienda y si está el dragón familiar, llévatelo. Ese inútil quizá te pueda dar más detalles. Pero mientras tanto, busca al profesor Browne... Te quie...
   Y Fa Ming-Na desapareció, dejando a Fa Xiuying huérfana, sorprendida y a oscuras. Se quedó un rato en silencio, pensando en todo lo que acababa de ocurrir. Pero cuando se levantó, estaba determinada: encontraría a Browne, encontraría respuestas y encontraría al asesino de su madre. Y sombra u hombre -recogió la vaina del suelo e hizo un par de molinetes antes de atarsela a la cintura- se lo haría pagar.

(CONTINUARÁ)

CAP. 1 | CAP. 2

22 mayo 2021

El primer Festival de Eurovisión de Latveria (III)

 CAP. I | CAP. II | CAP. III

   Alison estaba contenta. Dazzler había cantado bien, la actuación había salido como la habían ensayado y, con el pequeño empujón secreto de sus poderes mutantes, los efectos especiales habían quedado insuperables. El público del Palacio había enloquecido, y su manager y el resto de su equipo la felicitaban sin parar. Demasiado. Necesitaba airearse un poco antes de volver al cubículo reservado a cada uno de los intérpretes para que las cámaras recogieran sus reacciones durante las votaciones. Aún quedaban unas cuantas actuaciones para llegar al intermedio y el espectáculo organizado por Latveria, así que decidió escabullirse y... Sí, buscaría al macizo británico, a ver si lo azoraba un poquito antes de que saliera a cantar. Estaba claro que no la había cogido del brazo con ánimo de ligoteo, o la había confundido con alguien... o  intentaba confundirla, y en ese caso se inclinaba ante lo travieso de sus juegos mentales.

   Preguntó por Brian en el backstage (ahora ya no se le olvidaba el nombre) y le dijeron que lo habían visto más atrás. Luego más abajo. El Palacio era enorme y el cableado eléctrico y audiovisual del Festival se expandía aparentemente sin fin. ¿Dónde se había metido aquel inglés? Se estaba alejando demasiado, se prometió que esta era la última esquina que doblaba, y si no lo encontraba... Alguien la aferró y le tapó la boca.

   Era Brian, que le hizo un gesto de silencio antes de retirar la mano, señalar un grueso cable pegado al techo, tan grande como uno de sus brazos, y que descendía por un pozo hacia los sótanos del Palacio.

- El rey de Latveria es un tipo peligroso -susurró-. Sospechamos que puede querer hacer algo hoy, esta noche, durante el Festival.
- Sí, seguro que va a volarnos por los aires porque odia Eurovisión -Dazzler ahogó una risa-. Está entre el público, figura, en el palco de honor. Oye, ¿sospechamos? ¿Quiénes...?
- Ese cable es de nivel transoceánico -añadió Brian comenzando a moverse hacia el pozo- transmite una cantidad de datos excesiva. Equivalente a 1700 DVD por segundo.
- La retransmisión...
- O transmite desde ahí abajo o hacia abajo. En cualquiera de los dos casos, ¿te parece normal?

   Brian llegó hasta la boca del pozo y comenzó a descender por las anillas metálicas que habían clavado en la pared a modo de peldaños. A Alison toda aquella paranoia de James Bond oxigenado no le convencía, pero le parecía muy mono que aún calculara el volumen de datos en DVDs. ¡Era tan de los 90!

   El inglés llegó enseguida al fondo del pozo. Se oía un zumbido de fondo pero estaba bastante oscuro. Alison llegó enseguida y... de algún modo el zumbido se redujo y su entorno pareció iluminarse con motas de luz de colores que daban vueltas en espirales, alumbrando un único pasadizo que partía hacia adelante. Alison movió los dedos como dirigiendo una orquesta y los puntos de luz danzaron al compás.
- Convierto la luz en sonido. Y al revés.
- Ya decía yo que tus efectos especiales eran muy buenos.
- Seguro que tú también tienes tus truquillos.
- Sí. En Gran Bretaña. Aquí... Haremos lo que podamos. Disculpa que pase primero -¡qué mono!

   El túnel les llevó en línea recta hacia... Alison se había perdido.
- ¿Dónde estamos?
- Más o menos... 70 pies debajo del escenario. Unos 20 metros.
- Soy de Nueva York, muñeco: en pies me sirve.
   Aquello se abría de golpe en una estancia grande, profunda, cilíndrica, llena de multitud de cables y máquinas que arrojaban su propio fulgor, y donde el zumbido mecánico y eléctrico aumentaba sobremanera. A su diestra había una escalera de piedra que bajaba hasta el fondo, pero desde arriba ya se veía que en el centro de las máquinas había una mujer joven, vestida de fiesta, de pie sobre una plataforma, y que un hombre mayor con bigote se inclinaba sobre los controles de varios aparatos. 
- Letzte phase -dijo el hombre-. Wir wenden uns dem muster auf Englisch zu.
- ¿Qué dice? -susurró Alison, que llevaba dos días peleándose con todos los carteles en alemán de Latveria. Pero cuando la mujer respondió, lo hizo en inglés.
- Todos los sistemas están operativos al 100%. Recibimos la señal portadora. Cerrando cubierta exterior.

   La mujer se giró levemente y Brian y Alison vieron que, aunque parecía una joven atractiva, su cara estaba partida en dos mitades que ahora se cerraban sobre un complejo interior mecánico, hasta crear, sin fisuras aparentes, unas facciones humanas. Alison reconocía a aquel bombón moreno: era la representante latveria en el Festival.
- Pero si es Victoriosa -susurró Alison.
- Victoriosa es una Muertebot -susurró Brian, aturdido a la vez que empezando a entender que lo que sea que tramaba Victor von Muerte pasaba por ese detalle-. Tenemos que...
   Entonces, la plataforma sobre la que estaba de pie la cantante latveria comenzó a alzarse hacia el techo, elevada por un pistón hidráulico.
- Salgo a escena. La victoria será nuestra.

   Victoriosa pasó ante Brian y Alison sin verlos, se acercó al techo y, en el último momento se detuvo. Una escotilla se abrió automáticamente en las alturas, como una flor metálica, por la que se colaron la luz y los sonidos del Festival: la cantante de Sokovia terminaba su actuación, y unos instantes después el pistón siguió subiendo, llevando a Victoriosa hasta el escenario.
   Brian y Alison salieron corriendo por el pasillo que habían llegado.

(CONTINUARÁ...)


Logo de Mikel Navarro

"THE FEELING OF VICTORY" (Victorious, Eurovision Song Contest 2024) 

All the courage and the dash
The heart of the lions we ride
The victory lap, we have won...
The victory lap, oh!

Take me back to all my younger years,
when we would never know victory

and that was real to me...

I know the feeling, the feeling of victory!
I fought so hard, for so long...
For you and I to share a peace of mind each day,
For your victory will always be my fall.

Be still, my heart, and pray
The lord our gods will choose as our king.
When he shall come again.

This victory swallowed me up
And the blood took my name.

I know the feeling, the feeling of victory!
I fought so hard, for so long...
For you and I to share a peace of mind each day,
For your victory will always be my fall.

For my sake and my pride, for my cause,
For my life and devotion.

For you and I to share a peace of mind each day
For your victory will always be my fall

    CAP. I | CAP. II | CAP. III

18 mayo 2021

Disney: Forever Afterworld (I)

 

CAP. 1 | CAP. 2
   El mundo se venía abajo. Llovía muerte, silenciosa primero, luego más atronadora que una tormenta. Y cuando aquel estruendo se apaciguaba, seguía bramando la sirena que avisaba a todo el mundo de lo que ya sabía: los alemanes atacaban Londres.
   Pero, tan terribles y descorazonadores como eran los bombardeos, a menudo eran breves. Y en cuanto las sirenas callaban aquel agosto de 1940, los londinenses retomaban sus vidas, saliendo a la calle y continuando lo que estuvieran haciendo. Algunos, particularmente estoicos, seguían con ello incluso durante el bombardeo. Así pasaba, por ejemplo, en la pequeña tienda de curiosidades de la señora Fa Ming-Na. Entre los jarrones, los colgantes metálicos, las cajas con resorte y los biombos, los cristales y las estanterías repletas de baratijas, que vibraban y tintineaban con cada bomba, quedaba justo un espacio que hacía las veces de pasillo. Sinceramente, Ming-Na no creía que muchas de aquellas cosas fueran verdaderas antigüedades, la mayoría debían haber sido creadas y envejecidas unas semanas antes por compatriotas suyos en los ahogados talleres de Limehouse.
   Sí, tenía una vieja lámpara de aceite que había llegado desde Oriente, y que decían habían encontrado en las ruinas de la perdida Agrabah: se había cansado de frotarla hasta sacarle brillo, pero si alguna vez había contenido un genio, ahora debía andar de vacaciones. Luego estaba el viejo dragón de bronce familiar, el protector de los Fa, que tenía en el estante más alto tras el mostrador, tan arriba que le fuera imposible alcanzarlo si a alguien le interesaba. Y un par de cosas más que estaba estudiando en la trastienda, pero que con toda seguridad también serían falsificaciones.

   Que fueran reales o falsas, en realidad, a ella le daba igual. Y a su cliente, también. Ninguno de los dos comerciaba con lo cierto. Con lo auténtico. Más bien le tenían alergia. A tres manzanas, un edificio se desplomó, acertado de pleno por un proyectil alemán. Ellos siguieron con su charla, paseando entre los montones de nuevas antigüedades con una tacita de te en las manos.
   - El último truco que me vendió salió fantástico, señora Ming.
   - ¿No me diga, profesor Browne? Lo utilizó Asche cuando estrenó Chu Chin Chow en el His Majesty's, durante la anterior guerra, así que me sorprende que aún funcione.
   - Y, dígame, ¿no tendrá por un casual algún libro que trate asuntos arcanos, un grimorio...?
   - No trato con libros. Cogen demasiada humedad. Mal negocio. Mal negocio.
   - Lo suponía, una lástima.
   - Pero puedo preguntar. ¿Busca algo concreto?
   - No, nada en especial. Me sirve cualquier tomo. He tenido que cerrar mi Colegio de Hechicería por correspondencia porque el... libro de texto que empleábamos estaba incompleto.
   - Mmm, ¿y no sabe donde puede estar?
   - Oh, no sé dónde, pero casi seguro que lo tiene el gran Bookman -torció el gesto, burlón-. Un hombre con muy poco sentido de los negocios y del humor, créame. No, gracias, no me apetece volver a tratar con él. Pero cualquier libro de hechizos me serviría. No tengo imaginación para crear esas fantasmadas desde cero, pero como corrector se me da de perlas.
   - ¿No cree usted en la magia? -le preguntó ella ya en la puerta, dejando la tacita de te sobre un gran maletón derecho lleno de etiquetas, que había visto más mundo que muchos exploradores.
   - Mi querida Ming, soy un mago. ¿Cómo voy a creer en la magia? Si alguien saca un conejo de una chistera, sé donde guardaba el conejo antes. 
   Y el profesor se fue de la tienda imitando a un conejo, lo que a la señora Fa Ming-Na le hizo muchísima gracia. Recogió las tazas y cruzó su oscura y solitaria tienda hasta el mostrador.
   - Pensaba que no se iba a ir nunca -la sobresaltó de pronto una voz suave de hombre.
   Se giró asustada y vio que, a su lado, había un hombre alto, que no sabía de dónde había salido ni cuánto tiempo llevaba ahí. Parecía antillano, con un bigote fino como el del profesor Browne, pero una expresión mucho más ladina. Vestía una llamativa camisa fucsia y una chaqueta morada, fajín rojo y una chistera que no parecía pegar con el resto del conjunto. Tenía la mirada fija en el dragón de bronce sobre el mostrador, como si no acabara de fiarse de él.
   - ¡Ah! -exclamó Fa Ming-Na llevándose la mano al pecho-. Es usted sigiloso, no le había oído entrar.
   El hombre sostuvo un poco más la mirada al dragón, y luego dirigió sus profundos ojos púrpura hacia la dueña de la tienda, curvando sus labios en una amplia sonrisa. Ming-Na notó que tenía muy separadas las paletillas.
   - Bonita tienda. Venía a interesarme por el dragón.
   - Oh, siento mucho que haya venido hasta aquí, pero es una reliquia familiar y...
   - No, no. No me he explicado bien -con gesto de prestidigitador, alzó una mano y señaló al guardián familiar-. Ya supongo que no puede desprenderse de él. No me interesa -señaló un poco más abajo, hacia la cortina que separaba el local de la trastienda-. Me interesa el otro dragón.
   Ming-Na miró la cortina y luego al hombre:
   - ¿Cómo ha sabido...? Si todavía no... -entonces pareció comprender-. ¡Oh! Ha hablado usted con el caballero francés.
   - Se la trajo un caballero francés -afirmó y preguntó a la vez el enigmático hombre.
   - Sí, sí. No he podido tasarla, pero es una pieza interesante. Supuestamente es de principios del siglo XV.
   - ¿De qué color es? ¿Roja, tal vez? -aventuró el visitante-. ¿Azul?
   - Negra, negra mate. Muy oscura. Tan oscura... Pero no le puedo decir el precio aún.
   - Oh, yo se lo voy a poner muy fácil -el visitante estaba satisfecho-. Fíjese en esta oportunidad única: dígame qué quiere por esa escama, y yo se lo daré.
   - ¿Como que... lo que yo quiera?
   - Piense a lo grande. Piense en lo que más añora. En lo que más ha querido siempre.
   - Yo... yo... -Fa Ming-Na se sentía acongojada y a la vez casi en trance por la voz de aquel hombre que parecía un charlatán, pero a la vez capaz de cumplir lo que le estaba diciendo. Lo que ella quisiera... "Los genios están de vacaciones" repitió una vocecilla en su cabeza, espabilándola-. ¿Y cómo va a hacer eso?
   Al visitante se le torció la sonrisa.
   - SÍ, ESO -dijo una segunda voz, más aguda y sarcástica-. A MÍ TAMBIÉN ME GUSTARÁ SABER CÓMO LO PIENSAS HACER, DOCTOR. CON NOSOTROS YA NO TIENES CRÉDITO.
   - ¿Quién anda ahí? -preguntó Ming-Na retrocediendo un paso. No veía a nadie más entre la oscuridad de la tienda-. ¿Ha venido usted con alguien? 
   La mujer se refugió tras el mostrador. Ahí se sentía un poco más segura. Entonces, algo se levantó desde el suelo. Una figura negra como la tinta se fue acumulando, goteando, estirándose, creciendo con rapidez, hasta imitar la forma del misterioso visitante: sus pies de obsidiana estaban enganchados a los de él. Ming-Na se dio cuenta de que lo que se había alzado era la sombra del visitante.
   - Normalmente no pueden hacer daño directamente -dijo el hombre quitándose la chistera. Parecía humillado y pesaroso, no por ella sino por su propio infortunio-. Pero cuando muere gente, se abren los caminos y lo tienen más fácil para... involucrarse.
   - Y ESTOS DÍAS LONDRES ES UNA PUERTA MUY, MUY GRANDE.
   La sombra se abalanzó sobre Ming-Na. El visitante entró en la trastienda mientras ella, a su espalda, se debatía por respirar.

   Ninguna de ellas se fijó más en el dragón de bronce que quedaba sobre la repisa. El guardián de la familia Fa, cuyos ojos brillaron de verde, cuya piel se volvió roja, y cuyo cuerpo serpentino se retorció cobrando vida. Se tapó la boca con un gesto aterrorizado por la grotesca escena que contemplaba, obligándose a no gritar, y se escondió tras el pedestal despertando a su vecino. Entonces, con un susurro, el dragón se dirigió al grillo:
   - He fracasado, Cri-Kee. Los Antepasados me van a despedir otra vez, pero hay que avisarles.
   - Me llamo Jiminy -contestó el grillo-. Pero estoy de acuerdo. Los jefes tienen que saber que el Doctor Facilier ha vuelto.

(CONTINUARÁ)
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29 abril 2021

Suddenly Seymours

Me gusta cantar.

Para los que me conocéis en persona, no es ninguna sorpresa, más bien el aviso de zafarrancho de combate y la sirena que conmina a dirigirse a los refugios antiaéreos. Antes de la pandemia, intentaba ir una vez al mes al karaoke, arrastrando a amigos y familiares si era posible; si no, en solitario, allí a fin de cuentas se acaba formando un microcosmos distinto cada noche. Había veces que era cada dos meses, otras, dos veces en un mes. Este último año ha sido imposible, así que me he buscado un karaoke portátil: hay muchos en internet y varias aplicaciones. Después de probar cuatro o cinco, por la que me he decantado yo es Smule.

Smule está pensada como aplicación gratuita... si quieres cantar con alguien. Sin pagar puedes unirte a las canciones ya abiertas por otros en los últimos 7 días, y ya pagando puedes abrir canciones tú mismo o cantarlas en solitario. La primera que canté creo que fue "Out there", de El Jorobado de Notre Dame, y en este año habré cantado unas 800 canciones: no distintas. Se repiten muchas, lo cual partiendo principalmente de propuestas permite fijarse en patrones curiosos. De hecho, dentro del entorno BSO/Disney/musicalero hay un par que obsesionan a todo el mundo y particularmente a los anglosajones: "Part of Your World" de La sirenita (Parte de él) y "A Whole New World" de Aladdin (Un mundo ideal). ¿Qué tienen en común esos dos mundos? A Alan Menken, con letras respectivas de Howard Ashman y Tim Rice. 

Hay días que cantas mejor y otros peor. Hay dúos preciosos (los más) y otros innombrables. Hay veces que te afrontas todo a una sola toma, y otras que intentas mejorar antes de enviar. Y últimamente se me atrasan los videos cosa fina, un lag notable que antes no estaba y que llegó con los nuevos filtros made in Snapchat, incluso aunque no los uses 😡😡😡.

Pero esta semana ha coincidido algo: sin buscarlo ni proponerlo, en siete días mis colegas de Smule (una comunidad majísima con un montonazo de talento) me han propuesto cinco veces una misma canción. Una a la que, por otro lado, le tengo muchísimo cariño: "Suddenly Seymour" de Little Shop of Horrors (alabados sean Menken y Ashman), el momento en que la maltratada Audrey se da cuenta de que tiene un amigo en su apocado compañero de floristería. Así que han quedado estos cinco Suddenly Seymours, similares pero distintos. 

Bueno, sobre todo uno en el que hago de Audrey...

21 de abril: con HaySarG

23 de abril: ShanaDrama

26 de abril: VoxPrinceps

27 de abril: Josiemonster_ (recuperando pulmones tras el Covid)

28 de abril: RoseDan36

22 abril 2021

El Batman de Jim Steinman

Con el reciente fallecimiento del compositor Jim Steinman, estos días se están recordando mucho su brillante carrera que dio luz a la de Meat Loaf o sus proyectos de teatro musical (Neverland, The Dream Engine, The Confidence Man) . Y en cuanto a eso, no puedo dejar de pensar en lo que podría haber sido su BATMAN.

En 2003, Warner Bros. quería competir con Disney en el terreno teatral, tras el éxito de La Bella y la Bestia y El Rey León y para eso creó la filial Theatre Ventures. Pero antes de formalizarlo, sus productores Gregg Maday y Emanuel Azenberg ya llevaban algunos años tratando de llevar a Broadway un musical de Batman

Se dijo que Tim Burton iba a dirigirlo, aunque Burton dijo años después que desconocía el proyecto. Lo que sí sabemos con certeza es que en 1999 eligieron a David Ives (con gran experiencia en obras cortas y adaptando musicales) para escribir el libreto, y a Jim Steinman para componer las canciones; de hecho, aunque el proyecto se anunció en 1999, Steinman llevaba posiblemente desde 1998 trabajando en canciones para Batman. Pero otros murciélagos iban a ser el problema...

En 1997, Steinman habían estrenado en Austria una adaptación de El baile de los vampiros con libreto de Michael Kunze, dirigida por el mismísimo Roman Polanski. La intentaron llevar al West End inglés, pero Steinman presionó para que llegara primero a Broadway. Eso dejaba fuera a Polanski, cuyos conocidos problemas con la justicia le hacían negarse a pisar Estados Unidos. Steinman se ofreció a dirigir él mismo (aunque no lo había hecho antes), pero el proyecto se fue retrasando, y en 2001 entró en juego David Ives, para ayudar a reorganizar la obra, quitarle el punto Polanski, añadir comedia y readaptar los textos. Tras el 11-S, el estreno americano de la obra se retrasó un año... pero fue en vano: la reescritura y falta de unidad temática (era camp y seria a la vez) fue un desastre, y eso acabó tumbando definitivamente el proyecto de Batman.

Pero gracias a un blog que escribió Steinman, sabemos más del tema: Batman: The musical tenía hasta 8 canciones ya escritas, muchas de las cuales acabaron canibalizadas por otros proyectos.

"Angels Arise" (fragmentada en "Vespers" y "The Song of Gotham City") y "The Graveyard Shift" eran los números iniciales, en los que se presentaba la sociedad sombría de Gotham (incluyendo a Catwoman y El Joker) y la mirada del hombre murciélago. "Angels Arise" es una especie de oración siniestra que se encomienda a los poderes superiores de la noche cuando los terrenales fallan. Se reconvirtió en el tema inicial de la versión americana de Dance of the vampires, y tiene ecos en otro tema compuesto para Batman, "Cry to heaven", que se reaprovechó en Bat out of Hell III

En respuesta, en "The Graveyard Shift", Batman afirma su papel como vigilante de la noche, en memoria de sus padres ("And I see it all/I see it/ All the devils are rising/As all of the angels are starting to fall").

"In the land of the Pig, the Butcher is King" es el tema de la corrupción de Gotham, de los poderosos putrefactos que la corroen ("They've got no standards/Perfect for us/We lower the bar/And we'll open up Pandora's Box"). Se acabó convirtiendo en uno de los temas de Meat Loaf en su álbum Bat out of Hell III.

Hay dudas sobre el papel del tema "Not Allowed to Love", pero podría estar compuesto para Selina Kyle, negándose el permiso para enamorarse, o quizás como dúo entre Selina y Bruce, que en este musical estaban unidos por el asesinato del los Wayne, que ella contempló cuando era una huérfana callejera. Apareció fuera de contexto en el musical de Bat out of hell (2017).

Tras eso, el frenético rock'n'roll "The Joker's Song" se basa en la famosa frase de Jack Nicholson preguntándose de dónde saca Batman sus magníficos juguetes. Lo que empieza como una retahíla de preguntas/chiste va derivando en rimas concienzudamente malas (el Joker llega a pedir que no le dejen seguir rimando), lírica, citas (incluso al Rocky Horror Show), bromas ("Her skin's the color mocha/Livin' la vida Joker"), amenazas y caos, que reflejan musicalmente la mente del príncipe payaso del crimen. La tenemos en voz del propio Steinman en una de las demos del fallido musical.

Aunque hay dudas sobre "Not allowed to love", está claro que "The Catwoman's Song", pura opera rock, es un tema compuesto para Selina, una celebración del amor de la ladrona por los brillantes (fruto de su trauma por el asesinato de Martha) mientras roba en una joyería piezas que no se atreve a llevar en público. La tenemos, gracias a las demos de Steinman, cantada por Karine Hannah.

Spoilers ahead! La trama principal de la obra termina con una gran batalla entre Batman y El Joker, en la que Catwoman ayuda a Bruce y resulta mortalmente herida. El cuarteto entre sus yos presentes e infantiles, "We're Still the Children We Once Were" cerraba la subtrama principal y abría las puertas a la brutal venganza del hombre murciélago. Nos la canta Steinman en una de sus demos.

Nos quedamos sin musical de Batman: sin embargo, Warner no consiguió deshacerse de los murciélagos durante un buen tiempo. Tras el fiasco de El baile de los vampiros, en 2005 llegó Lestat, con Elton John y Bernard Taupin al frente, y solo en 2009 lograron salir del tema colmilludo con el musical de la comedia navideña Elf. La maldición del hombre que sacó al murciélago del infierno...

16 marzo 2021

Más rápido que una bala: Press tour

En esta entrada iré compartiendo con vosotros las apariciones en prensa de mi nuevo libro. Siempre es un honor que piensen en tu trabajo y te ayuden a compartirlo ^_^

La primera parada para presentar el lanzamiento de Más rápido que una bala fue la madrugada del sábado 6 de marzo de 2021, en el veterano programa de cine La finestra indiscreta (CAT) de Catalunya Ràdio (minuto 22:16).


El 15 de marzo, los compañeros del podcast Soylent Nights (CAT) me invitaron a hablar extensamente de superhéroes y del libro. 


Ya en abril, el sábado 18 me colé en la "Tertulia de Cómicos" de A vivir que son dos días (ESP) en la SER (a partir del minuto 39:30), donde además del libro y los superhéroes se interesaron por mi labor como corrector de tebeos Marvel en Panini, y pude dar una grata sorpresa a uno de los cómicos que, como yo, es fan de los universos alternativos de What If?...

Por Sant Jordi estuve firmando en la Librería Landròmina de Terrassa, con un ambiente muy majo. En mayo, el gran crítico de cine Quim Casas (autor de otro libro sobre el tema en 2011, Películas clave del cine de superhéroes, Ma Non Troppo), nos reseña en el nº 517 de la revista Dirigido Por.

Y el día 9, también de mayo, asomamos por La Cadiera (ESP), el magazine matinal de los fines de semana en Aragón Radio (en este enlace, a partir del minuto 15:05).

01 marzo 2021

Más rápido que una bala (y X)

 Este es nuestro Endgame... aunque no, Endgame no está entre las últimas 5 películas que encontraréis analizadas en el libro Más rápido que una bala sobre el cine de superhéroes (y supervillanos). En cambio las que sí están son:

46. 2.0 (2018)
"Una grandiosa, entretenida y visualmente aplastante película (...) con un ritmo feroz (todo lo que ocurre en el filme daría para dos o tres títulos del UCM), denuncia social, profundidad espiritual, una sucesión de capas de complejidad sobre lo que inicialmente parece una historia sencilla, y un villano digno del Spiderman de Ditko o Romita."

47. SPIDER-MAN: UN NUEVO UNIVERSO (2019)
"Si en lo conceptual la película ya es atrevida, en lo estético resulta completamente revolucionaria. Haría falta remontarse al Yellow Submarine de George Dunning para encontrar algo equivalente".

48. GLASS (CRISTAL) (2019)
"La verdad es terrorista (anarquista), subversiva; la humildad excesiva puede ofuscar nuestro potencial para la grandeza, y el dolor puede forjar la monstruosa evolución del hombre del mañana".

49. EL HIJO (2019)
"Brandon se debate entre la programación de quién es por herencia y nacimiento, y la personalidad que ha desarrollado junto a sus padres adoptivos (...). Clark Kent, por tanto, es nuestra única línea de defensa contra Kal-El".

50. JOKER (2019)
"La música, minimalista, cargada de atmósferas tensas y largas notas disonantes de violonchelo y contrabajo, subraya estadios de conciencia, planteando una cordura reprimida, instantes de metamorfosis conflictiva y libertad preocupantemente libre de ataduras".


Y hasta aquí las 50 películas analizadas en Más rápido que una bala. Las encontraréis todas, junto a un estudio sobre la figura del superhéroe y su evolución en el cine desde los años 40, en la web de Editorial UOC y en pocos días en librerías. ¡Os espero para que me contéis qué os ha parecido!

28 febrero 2021

Más rápido que una bala (IX)

 Como ya sabéis, en el libro Más rápido que una bala os hablo de cine de superhéroes. Estas son otras 5 de las películas analizadas.

41. BATMAN: LA LEGO PELÍCULA (2017)
"Se arma de una gran comprensión de los mecanismos internos del Caballero Oscuro para reírse primero de las convenciones (...) y desarrollar luego una historia sobre el dolor de Bruce Wayne (...). La razón por la que 《Batman trabaja solo》."

42. LOGAN (2017)
"Desde el mismísimo título de la película, Logan no quiere ser Lobezno. Esta harto de todo lo que representa, de todo lo que ha sido y dejado de ser con la edad. Harto de la sangre derramada, de los amigos perdidos, del misticismo que se ha creado a su alrededor".

43. WONDER WOMAN (2017)
"Lo peor del ser humano, la gran matanza de las trincheras, el barro gris, (...) la tierra de nadie, el fracaso de la civilización. De ahí emerge esa guerrera épica, una mujer poderosa que se despoja del disfraz con el que la sociedad la ha cubierto".

44. BLACK PANTHER (2018)
"Ya en el cómic, pero aún más en la película, Wakanda es una nueva Camelot, el símbolo de que África no es un continente pobre, sino posíblemente el más rico en recursos naturales y tradiciones, cuyos pueblos y culturas han sido expoliadas durante siglos".

45. VENGADORES: INFINITY WAR (2018)
"[Para Thanos] la razón no puede detener el crecimiento imparable de la población y su destrucción. Eso lleva al Übermensch a convertirse en el amo del destino (si no puede oponerse a la ley natural, se situará por encima de la ley natural...)".


Snap! Mañana, las últimas cinco.

26 febrero 2021

Más rápido que una bala (VIII)

 Empezamos a avistar el final de las 50 películas que encontraréis analizadas en Más rápido que una bala. Pero la cercanía con los superhéroes a veces puede dilatar el paso del tiempo, que parece congelarse. Incluso repetirse...

36. CAPITÁN AMÉRICA: EL SOLDADO DE INVIERNO (2014)
"El Capitán América puede ser un símbolo del Gobierno, pero Steve Rogers fue elegido para participar en el proyecto Supersoldado (...) por su altura moral, porque es un hombre que cree sinceramente en los ideales de su país, un patriota que defiende el espíritu de la ley, no la letra."


37. X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO (2014)
"El momento, después de Vietnam, (...) permite dibujar paralelismos entre la unidad especial de soldados mutantes y el abuso sobre ciertas unidades afroamericanas en el mismo conflicto, o entre el uso de la morfina de los veteranos de guerra para superar el estrés postraumático y el que hace Xavier de la droga que le permite caminar, pero también cerrarse al mundo".


38. ANTBOY 2: LA VENGANZA DE FURIA ROJA (2014)
"Hoy en día, la iniciación infantil a la lectura de cómics de superhéroes no solo está en los Supermanes y Patrullas-X, por sofisticadas que se vayan volviendo sus historias y sagas".


39. LE LLAMABAN JEEG ROBOT (2015)
"El filme de superhéroes más interesante que ha surgido en Europa en la última década no solo ha nacido en Italia: tiene puro sabor a cine negro italiano."


40. BATMAN V SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA (2016)
"¿Agradecen los fans el poder narrativo que se deja en sus manos, cuando al mismo tiempo las versiones de personajes que nos ofrecen esas películas se alejan de lo estándar para encajar en la visión personal que quiere ofrecer el realizador?".


  Mañana, en la penúltima entrega, llegaremos hasta 2018. Nos quedan 10 películas por presentar, ¡pero qué 10 películas!